Fundación CARF
Donar

Tomás Moro, ¿mártir de la individualidad?

20/06/2024

Tomás Moro, un hombre para la eternidad

Celebramos la fiesta de santo Tomás Moro explorando su legado de integridad y conciencia, analizado a través de la magistral visión literaria de Robert Bolt y su identidad innegociable.

Cada 22 de junio, la Iglesia celebra la figura de un hombre que prefirió perder la cabeza antes que traicionar su conciencia. Al acercarnos a la festividad de Tomás Moro, nos encontramos con un personaje cuya relevancia trasciende los siglos, convirtiéndose en un referente de coherencia tanto para los fieles como para quienes ven en él un baluarte de la libertad individual frente a la tiranía.

Como bien ha señalado Antonio R. Rubio Plo en sus análisis sobre la representación cultural del santo, la figura de Tomás Moro ha sido inmortalizada las tablas del teatro y en la gran pantalla, ofreciendo lecciones que siguen vibrando con fuerza en la actualidad.

La visión de Robert Bolt: ¿Mártir de la individualidad o de la fe?

A man for all seasons no está concebida para evocar a un santo, entre otras cosas porque Bolt no se consideraba cristiano. El Moro de Bolt es un hombre marcado por un enérgico sentido de la individualidad, de la propia identidad. Por su forma de entender el mundo, está dispuesto a perder la vida.

La obra: Un hombre para la eternidad

En septiembre de 1960 se publicaba una obra teatral que había triunfado durante el verano en la cartelera londinense. Se trataba de A man for all seasons, de Robert Bolt, que pronto saltó a los escenarios norteamericanos y fue el filme más oscarizado en 1966. En España se le dio el título de Un hombre para la eternidad, de inexacto significado. Se trata de una expresión de Erasmo de Rotterdam, amigo de Tomás Moro, el protagonista de la obra al que el humanista holandés calificó de «un hombre para todas las horas, alguien que se adapta tanto a la seriedad como a la dicha, y cuya compañía siempre resulta agradable».

El autor: Robert Bolt 

(1924-1995), comenzó su carrera profesional en una compañía de seguros, estudió Historia en Manchester e impartió clases en una escuela de Devon. Luego abandonó la docencia tras el éxito de sus guiones radiofónicos y obras teatrales, aunque su prestigio se debe a ser el guionista de Lawrence de Arabia, Doctor Zhivago y La hija de Ryan, tres películas de David Lean. Estas historias tienen en común a personajes incapaces de asumir su realidad y que desafían las condiciones de su existencia, sin importarles el precio que pagar. Están dispuestos a mantener, pese a quien pese, su propia individualidad.

Más tarde, el nombre de Bolt se eclipsó, condicionado por las limitaciones de una enfermedad y por una tormentosa vida sentimental y familiar. Con todo, su último momento triunfal sería el guion de La misión (1986) de Roland Joffé.

Robert-Bolt, autor de A man for all seasons, Tomás Moro.

El inglés Robert Bolt (1924-1995) impartía clases en una escuela de Devon, pero abandonó la docencia tras el éxito de sus guiones, entre los que se encuentran Lawrence de Arabia, Doctor Zhivago y La misión.

Los actores

Hay quien afirma que el actor Paul Scofield no era el más adecuado para encarnar a Moro. Resulta demasiado serio para un cristiano de buen humor como el Lord Canciller de Inglaterra. En realidad, el problema está en la visión que Bolt tiene de Moro. Tiene el acierto de sacar partido al pasaje evangélico referente a de qué le sirve al hombre ganar el mundo entero, si pierde su alma (Mt 16,26), aunque es posible que Bolt hubiera querido sustituir el alma por la individualidad, la forma específica de ser.

Pero si hay alguien que resulta repulsivo en la obra, más para Bolt que acaso para el propio Moro, es Richard Rich, un joven arribista que se mueve alrededor del lord canciller en espera de que este le conceda un cargo. Al no alcanzar su propósito, se incorpora al séquito de Cromwell, que le recompensa desde el primer momento, e incluso testifica en contra de Moro en su proceso ante el parlamento.

Recomiendo a los docentes, y a los que no lo son, la lectura, o el visionado, del diálogo entre Rich y Moro al comienzo de la obra. A Rich se le ofrece un puesto de maestro de escuela, con casa propia y unos ingresos anuales de 50 libras. Pero el joven, ávido de fama y honores, considera insignificante esta oferta de Moro, pues equivale a una vida marcada por la mediocridad. Nadie sabrá que es un gran maestro, salvo sus alumnos y amigos. Es más atractivo dedicarse a la política, pese al riesgo de caer en la tentación, algo que quería evitar Moro con sus consejos.

El conflicto de la conciencia frente al poder terrenal

La vida de Tomás Moro alcanzó su punto de ruptura cuando Enrique VIII decidió romper con Roma para divorciarse de Catalina de Aragón. En este escenario, la mayoría de los cortesanos y obispos de la época optaron por el pragmatismo. Rubio Plo destaca cómo la obra de Bolt retrata a figuras como Wolsey, Cranmer, Cromwell y Norfolk como hombres oportunistas, mentirosos y corruptos, cuya única brújula era mantenerse en la cumbre del poder.

En contraste, el Enrique VIII de la ficción de Bolt es presentado como un hombre joven y caballeroso que, a pesar de su afecto por Moro, no puede tolerar que este no coincida con su voluntad real. Aquí reside el núcleo del drama de Tomás Moro: el conflicto entre la lealtad al soberano y la lealtad a Dios manifestada en la conciencia. Moro no buscaba el martirio; de hecho, utilizó todos sus conocimientos legales para intentar salvar su vida sin comprometer sus principios. Sin embargo, cuando la ley del hombre colisionó frontalmente con la ley divina, su elección fue clara.

El valor de lo oculto: El consejo a Richard Rich

Uno de los momentos más reveladores de la obra, y que Rubio Plo recomienda encarecidamente analizar, es el diálogo inicial entre Tomás Moro y el joven Richard Rich. Rich representa la ambición mundana, el deseo ardiente de fama, cargos y reconocimiento social. Ante esta avidez, Moro le ofrece una alternativa que, para los ojos del mundo, parece mediocre: un puesto como maestro de escuela.

Moro le dice a Rich que podría ser un gran maestro, y ante la queja del joven de que "nadie lo sabría", Moro responde que lo sabrían él mismo, sus alumnos y Dios. Esta invitación a una vida de integridad en la sencillez es quizás el mensaje más potente para nuestra sociedad actual, obsesionada con el éxito visible. La tragedia de Rich es que rechaza esta "mediocridad" para terminar convirtiéndose en el hombre que, por un cargo político, testifica falsamente contra Moro, llevándolo al patíbulo.

Santo Tomás Moro, intercesor del Opus Dei en 1954

San Josemaría encomendó al santo inglés (7 de febrero de 1478-6 de julio de 1535), lo referente a las relaciones con las autoridades no eclesiásticas. La historia está relatada en el libro Los intercesores del Opus Dei.

De acuerdo con la continua tradición de la Iglesia de acudir a la intercesión de los santos, los fieles del Opus Dei y los socios de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz se encomiendan a algunos de ellos de modo particular. A santo Tomás Moro, en concreto, las relaciones con las autoridades civiles.

Santo Tomás Moro era especialmente adecuado para el papel de intercesor del Opus Dei, tanto por su prestigio profesional y su condición de hombre de estado, como por ser un hombre casado y padre de familia. Iba a ser el único laico y no célibe nombrado santo intercesor: el número de los canonizados con tales características era entonces, y ahora, bastante pequeño. Aunque san Josemaría había visto desde el principio la presencia de fieles casados en el Opus Dei, no pudo obtener la aprobación para admitir formalmente a los tres primeros miembros supernumerarios hasta 1948. Es probable que este hecho influyera en cierta medida en la elección de santo Tomás Moro como intercesor apenas unos años más tarde.

Antonio R. Rubio Plo
Licenciado en Historia y en Derecho
Escritor y analista internacional
@blogculturayfe / @arubioplo


Comparte
magnifiercrossmenu linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram