Oración por las vocaciones sacerdotales y religiosas

El domingo IV de Pascua, es conocido como el domingo del Buen Pastor. El evangelio nos presenta a Jesucristo como el pastor que llama y reúne a sus ovejas, las conoce por su nombre, las cuida, guía y conduce a frescos pastizales, busca a la oveja perdida y, en su inmolación pascual, da la vida por sus ovejas.

Mensaje del Papa Francisco para la 57ª jornada mundial de oración por vocaciones

El pasado 3 de marzo celebramos también la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones Religiosas. En ella el Papa Francisco, nos recuerda que, en la tarea salvadora que nace del misterio pascual, el Buen Pastor necesita colaboradores.

En su intención de oración universal, el Papa Francisco pide rezar por los sacerdotes “para que con la sobriedad y la humildad de sus vidas, se comprometan en una solidaridad activa, sobre todo, hacia los más pobres”.

A través de humildes instrumentos humanos, el Señor ha de seguir predicando, santificando, perdonando los pecados, sanando las heridas físicas y morales, consolando a los tristes, enseñando a los ignorantes y acompañando a quien se siente solo y abandonado.

Son las distintas vocaciones que el Espíritu suscita en su Iglesia para seguir cumpliendo la misión del Buen Pastor, viviendo como Él en castidad, pobreza y obediencia, al servicio del Pueblo de Dios.

Con esta oración por las vocaciones damos las gracias a Dios por la vida y el testimonio de tantos sacerdotes y consagrados que en el ministerio pastoral, en la oración, el trabajo y el silencio del claustro, en el servicio a los pobres y marginados, en el acompañamiento a los enfermos y ancianos y en la escuela católica están gastando generosamente su vida al servicio de Dios y de sus hermanos.

Es incalculable la riqueza que aporta a la Iglesia el don del ministerio sacerdotal y de la vida consagrada en sus múltiples carismas e instituciones.

Compromete pensar que detrás de cada vocación sacerdotal, hay otra llamada del Señor a cada uno de nosotros, los cristianos, pidiendo el esfuerzo personal, que asegure los medios para su formación y nuestra oración por su vocación.

La Fundación CARF y su misión para con los sacerdotes

En la Fundación CARF cada año contamos con más de 800 sacerdotes, seminaristas y religiosos que necesitan de nuestra ayuda para su formación. Vienen de más de 100 países y se están formando en prestigiosas instituciones en Pamplona y Roma para poder ayudar a sus comunidades a vivir una vida mejor y más plena.

La Fundación CARF y sus benefactores, entienden la importancia de la importancia de la oración. Aunque ellos no lo piden, necesitan tus oraciones para reconfortarse y continuar su misión. Por ello, en la web puedes personalizar tu oración por ellos.

También, puedes ayudar a la Fundación, a fomentar el hábito de la oración entre tus amigos y conocidos. Pudiendo solicitar online un pack para rezar por los sacerdotes que te facilitara esta misión.

La iglesia y los sacerdotes necesitan más personas comprometidas como tú. Con tu esfuerzo y alegría, podremos incrementar el número de becas y beneficiar a más sacerdotes para que hagan de este un mejor mundo.

Todas las becas que ofrecemos están destinadas a un sacerdote en particular y podrás tener siempre acceso a su imagen, nombres y apellidos para que puedas ponerle Cara a tu Donativo y puedas orar por él y él por ti y tu familia a lo largo del año.

Que en esta Jornada y siempre les acompañemos con el afecto y la oración para que sean fieles a la llamada recibida y el Señor nos conceda muchas, santas y generosas vocaciones para gloria de Dios y bien de la Iglesia.

oración vocaciones
Debemos rezar por vocaciones sacerdotales.

Oración por vocaciones sacerdotales.

Señor Jesús, presente en el Santísimo Sacramento,
que quisiste perpetuarte entre nosotros
por medio de tus Sacerdotes,
haz que sus palabras sean sólo las tuyas,
que sus gestos sean los tuyos,
que su vida sea fiel reflejo de la tuya.

Que ellos sean los hombres que hablen a Dios de los hombres
y hablen a los hombres de Dios.
Que no tengan miedo al servicio,
sirviendo a la Iglesia como Ella quiere ser servida.
Que sean hombres, testigos del eterno en nuestro tiempo,
caminando por las sendas de la historia con tu mismo paso
y haciendo el bien a todos.

Que sean fieles a sus compromisos,
celosos de su vocación y de su entrega,
claros espejos de la propia identidad
y que vivan con la alegría del don recibido.
Te lo pido por tu Madre Santa María:
Ella que estuvo presente en tu vida
estará siempre presente en la vida de tus sacerdotes, Amén


Con la colaboración de don Juan José Asenjo Pelegrina.

10 Minutos con Jesús y la Fundación CARF; sinergia que transforma

10 Minutos con Jesús y la Fundación CARF han unido fuerzas para llevar el mensaje
del Evangelio a miles de personas a través de medios digitales y apoyar la formación de futuros
sacerdotes. Descubre cómo puedes ser parte de esta misión evangelizadora.

¿Qué es 10 Minutos con Jesús?

10 Minutos con Jesús es una iniciativa de oración diaria que ofrece reflexiones sobre el
Evangelio del día. Este proyecto nació con el objetivo de proporcionar un espacio de oración y
meditación accesible para todos, especialmente para los jóvenes y adultos que buscan un
momento de paz y conexión espiritual en medio de sus rutinas diarias. Cada reflexión dura
aproximadamente diez minutos y está diseñada para ser escuchada a través de diversos
canales digitales.

Desde su lanzamiento, 10 Minutos con Jesús ha experimentado un crecimiento exponencial.
Lo que comenzó como una idea local ha trascendido fronteras, llegando a miles de personas
en diferentes países y en varios idiomas. Esta difusión ha sido posible gracias a la dedicación de
los sacerdotes involucrados (entre ellos se llaman Ignotos para no dar sus nombres y así evitar protagonismo alguno), y al uso efectivo de las plataformas digitales como YouTube,
WhatsApp, Telegram, y otros medios de comunicación.

Canales para Escuchar 10 Minutos con Jesús

10 Minutos con Jesús se ha convertido en una herramienta esencial para la oración diaria de
miles de personas en todo el mundo. Gracias a la versatilidad y accesibilidad de las
plataformas digitales, esta iniciativa ha podido llegar a un público amplio y variado.

YouTube es uno de los canales más populares y efectivos para escuchar 10 Minutos con
Jesús
. La plataforma gratuita permite que los usuarios se suscriban al canal oficial y reciban
notificaciones cada vez que se publica un nuevo vídeo de audio. Esto asegura que los oyentes no se
pierdan ninguna reflexión y puedan integrarlas fácilmente en su rutina diaria. Además,
YouTube ofrece una experiencia visual que complementa el contenido auditivo. Los vídeos
suelen incluir imágenes inspiradoras y citas bíblicas que enriquecen la reflexión.

Pero lo que realmente destaca es la funcionalidad del botón Super Like. Gracias al botón
Super Like en YouTube, los oyentes pueden realizar donaciones directamente a la Fundación
CARF, apoyando así la formación de futuros sacerdotes, esencial para llevar a cabo este
proyecto evangelizador.

Existen también otras formas de acceder a las reflexiones diarias de 10 Minutos con Jesús. La
más conocida es WhatsApp que permite recibir las reflexiones directamente en el teléfono
móvil, facilitando el acceso diario. Otra plataforma de mensajería que ofrece un canal
específico para las reflexiones es Telegram.

También encontraras 10 Minutos con Jesús en Spotify y otras plataformas de podcasts,
ideales para aquellos que prefieren escuchar las reflexiones mientras están en movimiento.

¿Quiénes son los sacerdotes de 10 Minutos con Jesús?

Detrás de cada reflexión diaria de 10 Minutos con Jesús hay un equipo dedicado de
sacerdotes bien formados y comprometidos con su misión pastoral. Estos sacerdotes no solo
comparten sus conocimientos teológicos y espirituales, sino que también ofrecen un
acompañamiento cercano y accesible a los fieles.

La formación de sacerdotes es crucial para la Iglesia y para iniciativas como 10 Minutos con
Jesús. La Fundación CARF se dedica a asegurar que los sacerdotes reciban una educación
integral que abarque tanto aspectos teológicos como humanos. Un sacerdote bien formado es
capaz de comunicarse eficazmente con los fieles y adaptarse a las nuevas formas de
evangelización, como lo demuestran los sacerdotes participantes de 10 Minutos con Jesús.

San Josemaría Escrivá, fundador del Opus Dei, enfatizó siempre la importancia de la formación
espiritual y académica de los sacerdotes. En sus enseñanzas, comentaba que la formación
de un sacerdote no se limitaba a los conocimientos teológicos, sino que debía abarcar todos los
aspectos de la vida humana, para que pueda ser un verdadero pastor de almas. Estas palabras resuenan en la misión de la Fundación CARF y en la dedicación de los sacerdotes que participan en 10 Minutos con Jesús.

Historias Inspiradoras de oyentes de 10 Minutos con Jesús

La influencia de 10 Minutos con Jesús se refleja en los numerosos testimonios de oyentes
que han encontrado consuelo, inspiración y una conexión más profunda con su fe a través de
estas reflexiones diarias. Una joven profesional comentó: «Desde que empecé a escuchar 10
Minutos con Jesús, todas las mañanas siento que mi día comienza con propósito y paz. Estas
reflexiones me ayudan a centrarme y a recordar la importancia de mi fe en cada aspecto de mi
vida».

10 Minutos con Jesús y la Fundación CARF han creado una poderosa alianza que no solo lleva
el mensaje del Evangelio a miles de personas en todo el mundo, sino que también apoya la
formación de los sacerdotes que son fundamentales para la evangelización. La participación activa de los fieles, ya sea escuchando las reflexiones, realizando donaciones a través del Super Like en YouTube, o colaborando con la Fundación, es esencial para continuar esta misión transformadora.

La sinergia entre estas dos iniciativas demuestra que la evangelización puede adaptarse a los
tiempos modernos y llegar a las personas a través de medios digitales. Al unirte a esta misión,
no solo enriqueces tu vida espiritual, sino que también contribuyes a formar a los sacerdotes
del futuro. ¡Sé parte de esta increíble transformación y ayuda a llevar la palabra de Dios a cada
rincón del mundo!

5 requisitos y pasos para ser sacerdote en España

Hay unos pasos a seguir para ser sacerdote en España desde que se siente la llamada y vocación, hasta que se forma y recibe el sacramento de la ordenación sacerdotal.

In persona Christi

«...El sacerdocio, se confiere mediante un Sacramento particular, por el que los sacerdotes, por la unción del Espíritu Santo, son sellados con un carácter especial, y se configuran con Cristo de tal modo que pueden actuar en la persona de Cristo». (Cfr. Concilio Vaticano II, Decreto Presbyterorum Ordinis n. 2)

¿Cómo ser sacerdote?

Para ser sacerdote primero tenemos que sentir la inquietud dentro de nuestros corazones. Si entendemos que tenemos la vocación para seguir por el camino que Dios nos pide, debemos profundizar en ello.

Vocación y discernimiento

La vocación es la llamada. Todas las personas tienen una llamada universal a ser santos, pero cada persona de manera distinta. Las vocaciones incluyen la vida consagrada, el sacerdocio, la soltería y el matrimonio.

El discernimiento es el proceso que dura toda la vida para averiguar la voluntad de Dios por medio de la oración y de la dirección espiritual. Este proceso requiere de mucha paciencia.

Requisitos para ser sacerdote en España

En cuanto a la misión de un sacerdote, «precisamente porque pertenece a Cristo, el sacerdote está radicalmente al servicio de los hombres: es ministro de su salvación, de su felicidad, de su auténtica liberación», Benedicto XVI.

Pasos para ser sacerdote en España

Ser sacerdote no es una decisión que se deba tomar a la ligera. Es un camino que demora años en completarse. Por tanto, se necesita fortaleza de corazón y creencias firmes.

Es fundamental participar en tu parroquia y, en una palabra, formar parte de la Iglesia activamente. También es importante fomentar un hábito profundo de oración y una vida devocional equilibrada. Este proceso va de la mano del sentimiento de vocación y del discernimiento.

Para llegar a ser sacerdote, las diferentes fuentes de conocimiento pueden ayudar a tomar una decisión. Durante el camino, los candidatos recibirán ayuda de sus formadores y directores espirituales.

«Se trata de custodiar y cultivar las vocaciones, para que den frutos maduros. Ellas son un “diamante en bruto”, que hay que trabajar con cuidado, paciencia y respeto a la conciencia de las personas, para que brillen en medio del pueblo de Dios». Papa Francisco

Ingresar en el seminario

Uno de los pasos más importantes para ser sacerdote en España es ingresar en el seminario. Los seminarios, como el seminario internacional Sedes Sapientiae en Roma y el seminario internacional Bidasoa en Pamplona, forman y albergan a los seminaristas que llegan de todo el mundo, enviados por sus obispos, para cursar los últimos cuatro años hasta su ordenación diaconal.

Al regreso a sus diócesis y después de las prácticas correspondientes, serán ordenados presbíteros.

Asistir a una Universidad Pontificia

En algunos casos, y siempre que el obispo de la diócesis lo considere necesario, los seminaristas podrán formarse en un centro de estudios más especializado e internacional, como las universidades pontificias. Estas instituciones proporcionan el conocimiento académico y donde se vive la universalidad de la iglesia en el camino de la formación de sacerdotes.

Los centros de estudio promovidos por la Fundación CARF son labores corporativas que el Opus Dei pone al servicio de los obispos del mundo entero.

Todos los estudios eclesiásticos cursados en instituciones pontificias habilitan para el ministerio sacerdotal en cualquier lugar del mundo, siempre que se cuente con la debida licencia.

Ser llamado a las órdenes sagradas

Después de completar el seminario, un obispo puede llamarte a las órdenes sagradas y ordenar en el ministerio. El sacramento del orden sacerdotal consiste en la consagración al ministerio del servicio a la Iglesia y a Dios, lo que exige dedicación plena y libre disposición a Dios.

El sacramento de la orden concede la autoridad para ejercer funciones y ministerios eclesiásticos. Está dividido en tres grados de compromiso:

«El sacerdote no es un psicólogo, ni un sociólogo, ni un antropólogo: es otro Cristo, el mismo Cristo, para atender a las almas de sus hermanos». Es Cristo que pasa, 79

La labor de la Fundación CARF

En la Fundación CARF queremos que todas las vocaciones lleguen al sacerdocio. Por ello, invitamos a los cristianos a tener un mayor compromiso y apoyar económicamente a los candidatos que desean completar de forma adecuada su formación sacerdotal.

Una sólida formación sacerdotal permitirá que asistan mejor a todas las personas durante el ejercicio de su labor pastoral.

Testimonios

Los residentes de Sedes Sapientiae y de Bidasoa pasan hasta seis años formándose para servir a la Iglesia en los cinco continentes. Ellos ya se han formulado la pregunta de cómo ser sacerdote. Han recorrido todos los pasos para ser sacerdotes en España y en el mundo. ¿Quieres conocer sus testimonios? Te los contamos en la web de Fundación CARF.

Los seminaristas que se preparan para ser sacerdotes están respondiendo al llamado de Dios al dedicar sus vidas a la obra de la Iglesia. Solo poder llegar a la puerta del seminario ya ha sido una lucha y una entrega para todos ellos.

Infografía: Requisitos para ser sacerdote en España

Preguntas frecuentes sobre cómo hacerse sacerdote en España


Las 5 lecciones de liderazgo de Juan Pablo II

La soledad de Andreas en Nochebuena

En la Nochebuena de 1986 Andreas Widmer hacía su primer servicio estrenándose como Guardia Suizo al servicio del Papa Juan Pablo II, su jefe.

El primer encuentro entre los dos se produjo cuando San Juan Pablo II salía por la puerta de su apartamento papal y se dirigía a celebrar la misa de medianoche. ¡Quién le iba a decir al joven Widmer que Karol Wojtyla iba en ese primer momento a causar una impresión indeleble en su persona!

Fue esa gran capacidad del pontífice de estar en lo que hacía lo que hizo que éste se diera cuenta de las circunstancias personales por las que atravesaba el joven y novato guardia suizo. Circunstancias que le causaban desasosiego, hasta que San Juan Pablo II inició la conversación.

Widmer era joven, añoraba su familia en plena vigilia de Navidad y se sentía un poco deprimido y falto de seguridad. No había comentado esta sensación con nadie.

Juan Pablo II se le acercó y le dijo: “¡Está claro que ésta es tu primera Navidad fuera de casa! Valoro mucho el sacrificio que haces por la Iglesia. Voy a rezar por ti esta noche en la misa”. Ninguno de entre sus colegas y amigos había notado esa noche la angustia que le embargaba.

Tuvo que ser el líder de mil doscientos millones de católicos el que se diera cuenta, y le diera una lección del liderazgo de aquél que está dispuesto a servir.

juan pablo II liderazgo

Animaba a la gente a pensar en grande

Y a mantener la vista alzada y puesta en la distancia. “Juan Pablo siempre tenía la perspectiva de mi vida completa cuando me hablaba. Estoy convencido de que esto es una consecuencia natural de su dedicación durante largos años a la universidad como capellán.

En una ocasión se detuvo a hablar conmigo. Quiso saber cómo me iba y si me gustaba mucho o poco ser guardia suizo. Le hablé de mis ocupaciones y preocupaciones, todas ellas centradas en el corto plazo.

Él me ayudó a pasar de una visión a corto plazo a la visión a largo plazo para el resto de mi vida”. Según Widmer el pontífice siempre le empujaba a alcanzar metas más altas y a no quedarse instalado en la mediocridad. “Me empujaba a pensar en grande”.

San Juan Pablo II estaba totalmente volcado en cada conversación

“Cada vez que hablaba con Juan Pablo, incluso cuando solamente me pasaba para saludarlo, me hacía sentir como si yo fuera la razón por la que se había levantado esa mañana”.

Volvamos al primer encuentro de Widmer con su nuevo jefe en esa vigilia de Navidad. Widmer admite que se sentía triste y decidido a dejar el servicio. Pensaba en ese momento que había cometido un tremendo error apuntándose al cuerpo de la Guardia Suiza.

Cuando el papa salió de su apartamento, podría haber simplemente pasado de largo. “Pero no pasó solamente. Se paró y se dio cuenta de que estaba turbado y del motivo real de mis circunstancias. Tenía la fina habilidad de notar las cosas en el preciso momento, de captar el verdadero sentimiento de la gente con la que se cruzaba”.

Juan Pablo hacía sentir especial a la gente porque estaba presente. Éste es un rasgo común en un líder que inspira a personas.

"Las personas que me cuentan que trabajan para líderes que les inspiran casi siempre comentan que su jefe les hace sentir como si fueran la persona más importante en ese momento en esa habitación y que su jefe se preocupa genuinamente de su bienestar".

Mostraba a las personas que creía en ellas

“Juan Pablo tenía más fe en mí que yo mismo”, decía Widmer. “Eso aumentaba mi autoestima y me permitía conseguir más de lo que yo hubiera pensado que era posible. Creyó en mí antes que yo mismo”.

Los líderes que inspiran creen en la gente, a menudo incluso más que ellos mismos y con más fuerza. Tenemos el ejemplo de millones de jóvenes en todo el mundo cuya autoestima creció porque Juan Pablo II les inspiro al creer en su potencial y les dejo el mensaje "No tengáis miedo".

san juan pablo II liderazgo andreas

Veía el trabajo como una oportunidad y no como una carga

Según cuenta Widmer “Juan Pablo II hablaba del trabajo no como si se tratara de una carga sino como de una oportunidad para llegar a ser aquello a lo que estamos llamados. Creía firmemente que es el trabajo lo que nos hace realmente humanos”.

Juan Pablo creía que cuando trabajamos no solamente “hacemos más”; en su carta encíclica Laborem Exercens el papa escribió: “El trabajo es una dimensión fundamental de la existencia del Hombre sobre la tierra".

Celebraba e impulsaba la capacidad emprendedora

Juan Pablo II celebraba el fenómeno de ser emprendedor porque crear algo a partir de la nada es un aspecto fundamental de toda espiritualidad.

"Al igual que los que creen tienen Fe en su Creador, así también el emprendedor debe tener Fe en su visión, Fe en la capacidad del equipo de ejecutar la visión, y Fe en que aquello que se proponen llevar a término está intensamente conectado a algo mayor que ellos mismos".

Juan Pablo II convenció a Widmer que el fenómeno emprendedor era un camino grandioso sobre el que construir su vida, camino en el que podía utilizar sus dones, talentos e ideas para desplegar plenamente su potencial y así participar en la obra de la creación.

3 fundaciones que ayudan a la Iglesia Católica y su relevancia

Conoce la importancia de las fundaciones que ayudan a la Iglesia Católica y cómo la Fundación CARF contribuye, promoviendo la educación y la formación sacerdotal. Aprende por qué es crucial apoyar estas iniciativas.

La importancia de las fundaciones de ayuda a la Iglesia Católica

Las organizaciones y fundaciones de ayuda a la Iglesia Católica no solo apoyan la formación cristiana, sino que también contribuyen a diversas obras de caridad, extendiendo su impacto a zonas necesitadas en todo el mundo.

A través de la financiación de proyectos educativos, pastorales y de infraestructura, estas fundaciones aseguran que la misión de la Iglesia Católica continúe floreciendo y llegando a todos los rincones del mundo, especialmente a aquellos que más lo necesitan.

oficina fundación carf

Apoyar a la Fundación CARF es promover las vocaciones sacerdotales de todo el mundo

La Fundación CARF, es una entidad sin ánimo de lucro que se dedica a promover la formación integral de sacerdotes y seminaristas en todo el mundo. Fundada el 14 de febrero de 1989, ha logrado establecerse como una referencia en el ámbito de la educación para sacerdotes y religiosos y el apoyo a la Iglesia Católica de todo el mundo, en especial los países sin recursos.

La misión de la Fundación CARF se centra en la convicción de que una formación sólida y adecuada de los sacerdotes es fundamental para el crecimiento social, espiritual y moral de la sociedad.

A través de los programas de financiación de ayudas al estudio, la Fundación CARF, gracias a sus benefactores y amigos, facilita el acceso a una educación de excelencia en instituciones de prestigio como la Universidad Pontificia de la Santa Cruz en Roma y la Universidad de Navarra en España. 

Apoyar a instituciones como la Fundación CARF no solo tiene un impacto directo en la vida de los seminaristas y sacerdotes diocesanos y religiosos y religiosas, sino que también repercute en las diócesis de todo el mundo en la que sirven.

El Papa Benedicto XVI destacó la importancia de la formación de los sacerdotes en su encíclica Deus Caritas Est: «La formación de los sacerdotes es una tarea de gran importancia para la vida de la Iglesia. Los sacerdotes deben ser verdaderos hombres de Dios, con una sólida formación intelectual y espiritual». Este compromiso con una formación integral es precisamente lo que la Fundación CARF se esfuerza por proporcionar a sus beneficiarios.

La Fundación CARF ha logrado un impacto significativo a nivel global. Con más de 35 años de trayectoria, ha colaborado en la formación de más de 30.000 sacerdotes, seminaristas y religiosos de 131 países.

Este apoyo se traduce en miles de personas que han vuelto a sus países de origen y que destacan cómo el apoyo de la Fundación CARF les ha permitido acceder a una formación que, de otra manera, sería inalcanzable, posibilitando llevar ese conocimiento y dedicación a sus comunidades. Así se genera un efecto multiplicador positivo.

Otras fundaciones que apoyan a la Iglesia Católica

Existen también muchas otras fundaciones que realizan un trabajo encomiable en apoyo a la Iglesia Católica. Fundaciones como Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN) y las Obras Misionales Pontificias (OMP) también juegan un papel crucial en la evangelización y el apoyo a comunidades vulnerables.

Estas organizaciones, al igual que la Fundación CARF, dependen de la generosidad de los donantes particulares para llevar a cabo su misión.

Ayudar a AIN es apoyar a los cristianos perseguidos

Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN) es una organización internacional de caridad pontificia que se dedica a apoyar a los cristianos perseguidos y en necesidad en todo el mundo.

AIN fue fundada en 1947 y tiene como misión proporcionar ayuda pastoral y humanitaria a las comunidades cristianas que sufren persecución o dificultades económicas.

La organización trabaja en más de 140 países y apoya a la Iglesia Católica en diversas áreas, que incluye:

El trabajo de AIN es vital para garantizar que las comunidades cristianas puedan mantener su fe y esperanza, incluso en las circunstancias más difíciles.

El Papa Francisco ha resaltado la importancia de apoyar a los cristianos perseguidos, afirmando: «Hoy hay más mártires que en los primeros siglos. Esto no es una exageración. Hoy, más cristianos son perseguidos, torturados y asesinados a causa de su fe en Jesús».

Obras Misionales Pontificias es apoyar a la Iglesia evangelizadora

OMP es una red global de organizaciones católicas que apoyan la misión evangelizadora de la Iglesia en todo el mundo.

OMP fue fundada en 1822 y se dedica a promover la conciencia misionera y a recaudar fondos para apoyar las misiones en áreas donde la Iglesia aún está en desarrollo. Las áreas clave de apoyo incluyen:

OMP trabaja estrechamente con las diócesis locales y las congregaciones religiosas para asegurar que los recursos lleguen a donde más se necesitan, fortaleciendo así la presencia y la misión de la Iglesia en todo el mundo.

San Josemaría Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei, destacó la importancia de la evangelización y el papel de la educación religiosa diciendo: «Es en la educación, en la enseñanza, donde se forjan los hombres de mañana». Este principio guía a muchas fundaciones como OMP en su labor misionera y educativa.

El papel crucial de las fundaciones en el apoyo a la Iglesia

Tanto AIN, OMP o la Fundación CARF representan un pilar fundamental en el apoyo y el crecimiento de la Iglesia Católica. Estas fundaciones no solo proporcionan los recursos necesarios para la formación de sacerdotes y la construcción de infraestructuras, sino que también ofrecen apoyo espiritual y moral a muchas diócesis que enfrentan verdaderas adversidades.

Al donar a estas fundaciones, los benefactores están apoyando directamente a la Iglesia Católica y al fomento de la fe católica en todos los rincones del mundo.

Tomás Moro, ¿mártir de la individualidad?

Cada 22 de junio, la Iglesia celebra la figura de un hombre que prefirió "perder la cabeza" antes que traicionar a su fe y a su conciencia. Al vivir la festividad de Tomás Moro, nos encontramos con un personaje cuya relevancia trasciende los siglos, convirtiéndose en un referente de coherencia tanto para los fieles como para quienes ven en él un baluarte de la libertad individual frente a la tiranía.

Como bien ha señalado Antonio R. Rubio Plo en sus análisis sobre la representación cultural del santo, la figura de Tomás Moro ha sido inmortalizada las tablas del teatro y en la gran pantalla, ofreciendo lecciones que siguen vibrando con fuerza en la actualidad.

La visión de Robert Bolt: ¿mártir de la individualidad o de la fe?

A man for all seasons no está concebida para evocar a un santo, entre otras cosas porque Bolt no se consideraba cristiano. El Moro de Bolt es un hombre marcado por un enérgico sentido de la individualidad, de la propia identidad. Por su forma de entender el mundo, está dispuesto a perder la vida.

La obra: Un hombre para la eternidad

En septiembre de 1960 se publicaba una obra teatral que había triunfado durante el verano en la cartelera londinense. Se trataba de A man for all seasons, de Robert Bolt, que pronto saltó a los escenarios norteamericanos y fue el filme más oscarizado en 1966.

Robert-Bolt, autor de A man for all seasons, Tomás Moro.

En España se le dio el título de Un hombre para la eternidad, de inexacto significado. Se trata de una expresión de Erasmo de Rotterdam, amigo de Tomás Moro, el protagonista de la obra al que el humanista holandés calificó de «un hombre para todas las horas, alguien que se adapta tanto a la seriedad como a la dicha, y cuya compañía siempre resulta agradable».

El autor: Robert Bolt (1924-1995), comenzó su carrera profesional en una compañía de seguros, estudió Historia en Manchester e impartió clases en una escuela de Devon. Luego abandonó la docencia tras el éxito de sus guiones radiofónicos y obras teatrales, aunque su prestigio se debe a ser el guionista de Lawrence de Arabia, Doctor Zhivago y La hija de Ryan, tres películas de David Lean.

Estas historias tienen en común a personajes incapaces de asumir su realidad y que desafían las condiciones de su existencia, sin importarles el precio que pagar. Están dispuestos a mantener, pese a quien pese, su propia individualidad.

Más tarde, el nombre de Bolt se eclipsó, condicionado por las limitaciones de una enfermedad y por una tormentosa vida sentimental y familiar. Con todo, su último momento triunfal sería el guion de La misión (1986) de Roland Joffé.

El inglés Robert Bolt impartía clases en una escuela de Devon, pero abandonó la docencia tras el éxito de sus guiones, entre los que se encuentran Lawrence de Arabia, Doctor Zhivago y La misión.

Los actores

Hay quien afirma que el actor Paul Scofield no era el más adecuado para encarnar a Moro. Resulta demasiado serio para un cristiano de buen humor como el Lord Canciller de Inglaterra. En realidad, el problema está en la visión que Bolt tiene de Moro.

Tiene el acierto de sacar partido al pasaje evangélico referente a de qué le sirve al hombre ganar el mundo entero, si pierde su alma (Mt 16,26), aunque es posible que Bolt hubiera querido sustituir el alma por la individualidad, la forma específica de ser.

Pero si hay alguien que resulta repulsivo en la obra, más para Bolt que acaso para el propio Moro, es Richard Rich, un joven arribista que se mueve alrededor del lord canciller en espera de que este le conceda un cargo. Al no alcanzar su propósito, se incorpora al séquito de Cromwell, que le recompensa desde el primer momento, e incluso testifica en contra de Moro en su proceso ante el parlamento.

Recomiendo a los docentes, y a los que no lo son, la lectura, o el visionado, del diálogo entre Rich y Moro al comienzo de la obra. A Rich se le ofrece un puesto de maestro de escuela, con casa propia y unos ingresos anuales de 50 libras.

Pero el joven, ávido de fama y honores, considera insignificante esta oferta de Moro, pues equivale a una vida marcada por la mediocridad. Nadie sabrá que es un gran maestro, salvo sus alumnos y amigos. Es más atractivo dedicarse a la política, pese al riesgo de caer en la tentación, algo que quería evitar Moro con sus consejos.

El conflicto de la conciencia frente al poder terrenal

La vida de Tomás Moro alcanzó su punto de ruptura cuando Enrique VIII decidió romper con Roma para divorciarse de Catalina de Aragón. En este escenario, la mayoría de los cortesanos y obispos de la época optaron por el pragmatismo. Rubio Plo destaca cómo la obra de Bolt retrata a figuras como Wolsey, Cranmer, Cromwell y Norfolk como hombres oportunistas, mentirosos y corruptos, cuya única brújula era mantenerse en la cumbre del poder.

En contraste, el Enrique VIII de la ficción de Bolt es presentado como un hombre joven y caballeroso que, a pesar de su afecto por Moro, no puede tolerar que este no coincida con su voluntad real. Aquí reside el núcleo del drama de Tomás Moro: el conflicto entre la lealtad al soberano y la lealtad a Dios manifestada en la conciencia.

Moro no buscaba el martirio; de hecho, utilizó todos sus conocimientos legales para intentar salvar su vida sin comprometer sus principios. Sin embargo, cuando la ley del hombre colisionó frontalmente con la ley divina, su elección fue clara.

El valor de lo oculto: El consejo a Richard Rich

Uno de los momentos más reveladores de la obra, y que Rubio Plo recomienda encarecidamente analizar, es el diálogo inicial entre Tomás Moro y el joven Richard Rich. Rich representa la ambición mundana, el deseo ardiente de fama, cargos y reconocimiento social. Ante esta avidez, Moro le ofrece una alternativa que, para los ojos del mundo, parece mediocre: un puesto como maestro de escuela.

Moro le dice a Rich que podría ser un gran maestro, y ante la queja del joven de que "nadie lo sabría", Moro responde que lo sabrían él mismo, sus alumnos y Dios. Esta invitación a una vida de integridad en la sencillez es quizás el mensaje más potente para nuestra sociedad actual, obsesionada con el éxito visible.

La tragedia de Rich es que rechaza esta "mediocridad" para terminar convirtiéndose en el hombre que, por un cargo político, testifica falsamente contra Moro, llevándolo al patíbulo.

Santo Tomás Moro, intercesor del Opus Dei en 1954

San Josemaría encomendó al santo inglés (7 de febrero de 1478-6 de julio de 1535), lo referente a las relaciones con las autoridades no eclesiásticas. La historia está relatada en el libro Los intercesores del Opus Dei.

De acuerdo con la continua tradición de la Iglesia de acudir a la intercesión de los santos, los fieles del Opus Dei y los socios de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz se encomiendan a algunos de ellos de modo particular. A santo Tomás Moro, en concreto, las relaciones con las autoridades civiles.

Santo Tomás Moro era especialmente adecuado para el papel de intercesor del Opus Dei, tanto por su prestigio profesional y su condición de hombre de estado, como por ser un hombre casado y padre de familia. Iba a ser el único laico y no célibe nombrado santo intercesor: el número de los canonizados con tales características era entonces, y ahora, bastante pequeño.

Aunque san Josemaría había visto desde el principio la presencia de fieles casados en el Opus Dei, no pudo obtener la aprobación para admitir formalmente a los tres primeros miembros supernumerarios hasta 1948. Es probable que este hecho influyera en cierta medida en la elección de santo Tomás Moro como intercesor apenas unos años más tarde.


Antonio R. Rubio Plo, Licenciado en Historia y en Derecho. Escritor y analista internacional @blogculturayfe / @arubioplo