Asociación y movimiento Canção Nova
Y me imagino que, como tu asociación y movimiento, Canção Nova, se dedica no solo a la evangelización sino a la comunicación de todos los contenidos de la fe, esta reflexión del profesor La Porte debe ser muy importante en la tarea del periodista, así como la experiencia de estudiar en una Universidad Pontificia…
Sí, ¡tiene un significado enorme! Además, yo ya estuve viviendo durante un tiempo en Roma, entre 2002 y 2007.
¿Fue así que conociste la Universidad de la Santa Cruz?
Sí, la conocí en aquella época, pues trabajaba en Roma como Misionero para la Comunidad Canção Nova, a la que pertenezco desde 2000.
Cubriendo información para la Santa Sede
¿Y ya te ocupabas de comunicación?
Precisamente… Y tuve la gracia de trabajar organizando materiales para la Filmoteca del entonces Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales del Vaticano y cubriendo eventos diarios en la Santa Sede como camarógrafo y productor.
En el corazón de la Iglesia
¡Qué interesante! Y me parece maravilloso este contacto perpetuo, en tu vida y en la vida de muchos de nuestros estudiantes y antiguos estudiantes, entre el corazón de la Iglesia, que es Roma, y todos los países del mundo…
¡Claro! Y fíjate que yo tuve la suerte de seguir los pontificados de Juan Pablo II y Benedicto XVI. Todo esto contribuyó a mi conocimiento de la realidad eclesial y a un gran amor por la historia, el presente y los progresos futuros de la Iglesia.
De una familia católica
…y en tu caso particular de verdad podemos decir que la vida es un carnaval, como cantaba Celia Cruz, ¿verdad?
¡Por supuesto que sí! Como te contaba, nací y crecí en el interior de São Paulo y recibí la fe gracias a mi familia. Somos una familia católica, numerosa y unida. Pero fue una experiencia en mi adolescencia, justo durante un retiro de jóvenes en un carnaval brasileño, que despertó una nueva forma de vivir la fe basada en un encuentro personal con Jesucristo y una nueva efusión del Espíritu Santo.
Misionero y laico a la vez
Así que decidiste dedicarte completamente a Dios, siendo marido y padre. Hay gente que piensa que no es posible ser misionero y laico a la vez…
¡Todo lo contrario! Para nosotros, mi mujer y yo, es una gracia invertir nuestra vida en la misión evangelizadora. Mi esposa y yo nos unimos a Canção Nova siendo muy jóvenes, dispuestos a dar nuestras vidas. Allí nos conocimos, precisamente en una misión… Todo empezó con Dios: nos enamoramos y nos casamos. Llevamos 9 años casados y tenemos dos hijos maravillosos. Mi esposa también trabaja en Comunicación como jefa de redacción y presentadora del “Jornal da Manhã”, el telediario de la mañana en nuestra cadena de televisión.
En función de la misión
Toda la existencia en función de la misión…
Pues, ¡claro! Ya ves, ser esposo, padre, misionero… Son tres realidades exigentes y desafiantes. Pero, siempre busco el equilibrio en diálogo con mi esposa, a quien siempre intento apoyar y de la cual recibo apoyo. Como padre, creo que pasar mucho tiempo con ellos, jugar con ellos jugar es algo muy necesario y me esfuerzo por estar con ellos. En Canção Nova, aprendimos la importancia de organizar la vida según la misión. De esta manera, para mí, a pesar de las exigencias, me siento muy realizado en vivir como misionero, comunicador, esposo y padre.