¿Cuánto cuesta la formación de un seminarista?

El coste que implica la formación de los seminaristas y sacerdotes diocesanos debe ser un esfuerzo colectivo de todos los cristianos. Diócesis fundaciones, fieles y hasta las hermandades y cofradías colaboran ingeniosamente para que sembremos el mundo de vocaciones sacerdotales.

La Fundación CARF y el desafío de la formación de seminaristas

Desde su fundación en 1989, la Fundación CARF actúa de enlace entre miles benefactores dispuestos a contribuir económicamente con ayudas y becas de estudio para que sacerdotes y seminaristas de todo el mundo reciban una sólida preparación teológica, humana y espiritual.

Más de 800 obispos de 131 países desean que algunos de sus sacerdotes y seminaristas estudien en la Universidad Pontificia de la Santa Cruz, en Roma, o en las Facultades de Estudios Eclesiásticos de la Universidad de Navarra, en Pamplona. Completando a su vez su formación humana y espiritual en los Colegios Eclesiásticos Internacionales Sapientiae (Roma) y Bidasoa (Pamplona). Para poder llevar a cabo esta formación solicitan también ayudas al estudio para sus candidatos.

Gracias a benefactores y donantes como tú, la Fundación CARF hace frente a la mayoría de las solicitudes, pero las necesidades son crecientes y queremos que todas las peticiones sean atendidas.

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¿Cuánto cuesta una ayuda completa para formación de un seminarista?

18.000 euros es el importe necesario para que un candidato pueda vivir, estudiar y formarse, durante un año, en las universidades de Roma o de Pamplona. Las diócesis más necesitadas del mundo solicitan una beca completa para sus candidatos. En todos los casos, la diócesis sufraga una ínfima parte del coste, que le supondría la formación de un seminarista en su país de origen, como una muestra del compromiso de un futuro máximo aprovechamiento de las ayudas.

Aproximadamente cada año académico la Fundación CARF asiste con becas directas e indirectas aproximadamente a: 400 seminaristas, 1.120 sacerdotes diocesanos y unos 80 miembros de instituciones religiosas. Cada beca completa, otorgada por la fundación, se puede desglosar de la siguiente manera: 12.000 €, alojamiento y manutención. 8.000 €, matrícula y tasas académicas, complementos por la formación académica, humana y espiritual. Los gastos personales siempre son a cargo del alumno o de la diócesis.

¿Cuánto ha crecido el número de seminaristas en el mundo?

La Oficina Central de Estadística de la Iglesia ha estado a cargo de la edición de El Anuario Pontificio 2022 y el Anuario Estadístico Eclesial 2020 publicados en los últimos días.

Recogen los datos sobre el bienio 2019-2020 que nos aporta una panorámica de la realidad numérica de la Iglesia Católica en los diferentes países y en los distintos continentes permitiendo extraer algunas novedades relacionadas con la vida de la Iglesia en el mundo actual.

La presencia de los católicos no cambia a nivel de todo el planeta, pero si lo hace si analizamos el número de católicos en los distintos continentes. Donde se confirma un aumento máximo en el continente africano y un incremento relativo en Asia. Por el contrario, en Europa se aprecia un descenso continuo durante los últimos años. América y Oceanía se mantienen estables sobre el total mundial.

Los datos analizados sobre los sacerdotes de todos los distritos eclesiásticos del mundo católico, tanto diocesanos como religiosos revelan un descenso de los mismos. Al cierre de 2020 había 410.219 sacerdotes en el mundo, 4.117 sacerdotes menos que el año anterior. Solo en África y Asia se registraron aumentos significativos de sacerdotes, aportando conjuntamente al mundo durante el bienio analizado un total de más de 1.782 sacerdotes.

Podemos observar un claro desequilibrio entre la cantidad de católicos y de sacerdotes en el mundo que se traduce en una carga pastoral global muy elevada.

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Respecto a los seminaristas

Los candidatos al sacerdocio pasaron en el mundo de 114.058 seminaristas en 2019 a 111.855 en 2020. La tendencia de los seminaristas mayores observada en el total mundial, entre 2019 y 2020, afecta a todos los continentes, con la excepción de África, donde los seminaristas aumentaron un 2,8%. De 32.721 a 33.628 seminaristas.

Los descensos de vocaciones sacerdotales son significativos sobre todo en Europa (-4,3%,) aunque también se pueden apreciar en América (-4,2%) y Asia (-3,5%.)

La distribución porcentual de los seminaristas por continente muestra ligeros cambios a lo largo del periodo de dos años. África y Asia contribuyeron con el 58,3% del total mundial en 2019 y en 2020 su cuota sube al 59,3%. Oceanía revela un cierto ajuste negativo. América y Europa en su conjunto ven disminuir su cuota. Los seminaristas americanos y europeos suponían casi el 41% del total, mientras que un año después bajan al 39,9%.

El nacimiento de las vocaciones sacerdotales en África y Asia es un hecho constante registrado en los últimos años. Estos futuros sacerdotes apoyarán y fortalecerán a las Iglesias europeas y americanas. Estos datos nos ayudan a hacernos una idea real sobre la responsabilidad que como católicos tenemos en la importancia de cuidar con sumo esmero cada nueva vocación. Apoyando a las diócesis en la formación de seminaristas, más aun la que surge en los continentes más desfavorecidos.


Bibliografía:

- Anuario Pontificio 2022 y Annuarium Statisticum Ecclesiae 2020

Franklin, seminarista brasileño: “El sacerdote debe ser amigo de Cristo”

Franklin Cavalcante

Franklin Cavalcante es un seminarista de la archidiócesis de San Sebastián en Río de Janeiro. Tiene 31 años y lleva más de un año formándose en el Seminario Internacional Bidasoa y estudiando en las Facultades Eclesiásticas de la Universidad de Navarra, gracias a una beca de la Fundación CARF. Sus estudios de filosofía los realizó en la Universidad Pontificia de Río de Janeiro.

Es hijo único de Joselina Severino de Lima y Vicente Cavalcante Inacio. Su mamá era más religiosa que su padre y de ella aprendió la fe desde pequeño. El seminarista Franklin nos cuenta su testimonio de vocación.

 

Escuché a Dios

En mi juventud quería ser jugador de fútbol porque deseaba encontrar el verdadero camino de la felicidad. Después de recibir la primera comunión, desgraciadamente, me alejé de la Iglesia, participando raramente de la misa.

Sin embargo, a los 18 años, en una de las pocas misas a las que asistí, pude escuchar a Dios hablando conmigo. Desde entonces empecé a llevar en serio la vida cristiana, ingresando en un curso de Crisma. Recibí el sacramento de la confirmación y comencé a ayudar en la labor pastoral de mi parroquia como catequista y predicador en el grupo de oración.

“Jesucristo era lo que me hacía feliz”

Poco a poco descubrí que Jesucristo, plenitud de mi vida, era lo que me hacía verdaderamente feliz. Hasta entonces nunca me había planteado ser sacerdote, pero el trabajo pastoral en mi parroquia me hizo percibir que el pueblo necesitaba de pastores.

Por lo tanto, tuve una profunda conversación con mi párroco e inicié el camino vocacional. Después de dos años participando em encuentros vocacionales, discerní que el sacerdocio era mi vocación y camino hacia la felicidad. Dar a conocer a Jesucristo y hacer que los hombres sean amigos de Dios, es la misión que espero realizar durante toda mi vida.

El sacerdote del siglo XXI

Estoy convencido que la formación que estoy recibiendo me ayudará a convertirme en un sacerdote del siglo XXI que, en mi opinión, debe ser ante todo un amigo de Cristo que testimonia, con su vida, el amor por la Iglesia y por las almas.

Bidasoa, una bendición

Creo sinceramente que el Seminario Internacional Bidasoa es una bendición para nuestra formación sacerdotal. Aquí recibimos muy buena formación para crecer en la amistad con Cristo y, por consiguiente, madurar en la vocación sacerdotal. Experimentar la riqueza de la Iglesia Universal, con tantos hermanos de distintos países, es como vivir un “pentecostés”.

De entre los diversos aspectos positivos de nuestro seminario destacaría la asistencia espiritual. Participamos de la Santa Misa diariamente, tenemos tiempo para la oración personal y frecuentamos el sacramento de la penitencia. También recibimos un gran apoyo para el estudio, que se complementan con las tres bibliotecas que reúnen buen espacio para estudiar, libros de literatura, filosofía y teología.

También agradezco la paciencia de los profesores de la Universidad de Navarra para apoyarnos y comprendernos en la dificultad del idioma (por eso hablan despacio).

Fomentar las vocaciones sacerdotales

En esta época que nos ha tocado vivir, un “cambio de época” como dice el Papa Francisco, en la que muchos jóvenes están alejados de Dios, pienso que para fomentar las vocaciones sacerdotales es importante, sobre todo, la oración del pueblo cristiano para que el Señor de la mies envíe operarios. Además, es indispensable que los sacerdotes testimonien la belleza de la vocación sacerdotal por medio de una vida equilibrada y madura.

Secularización y evangelización

En la actualidad, la secularización y la irrupción del protestantismo en Brasil está afectando a la religión católica. Por esta razón, la Iglesia tiene la misión, hoy más que nunca, de anunciar la buena nueva de Jesucristo. Promover el encuentro de los jóvenes con la Persona de Jesús para que ellos descubran en Él el camino seguro para la felicidad, es muy importante. Frente a secularización, hay que vivir la fe como testigos del Resucitado y frente al protestantismo, hay que presentar la verdad de la fe.

Necesidades apostólicas de Río de Janeiro

En esta línea, creo que las necesidades apostólicas más importantes de Río de Janeiro son: la conversión personal de cada cristiano y, a partir de esto, promover una evangelización que presente toda la riqueza y verdad que Jesucristo confió a la Iglesia Católica.

Agradecimiento a los benefactores

Por último, quiero agradecer a la Fundación CARF y a todos los benefactores su ayuda generosa, porque gracias a ellos, puedo recibir una formación integral en Bidasoa y en la Universidad de Navarra. Que Dios os bendiga y la Virgen María os proteja. Rezo por vosotros.

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Don Pablo Santa María Watson, sacerdote de Canadá

«Gracias a la Mochila de Vasos Sagrados pude celebrar la Santa Misa en la residencia de mi abuela»

El Patronato de Acción Social de la Fundación CARF entrega cada año más de 60 estuches de Vasos Sagrados completos a diáconos y sacerdotes de todo el mundo que estudian en Pamplona y Roma.

Son sacerdotes recién ordenados, que regresan a sus países para desarrollar su labor pastoral. En muchas ocasiones, deben celebrar la santa Misa o impartir sacramentos en lugares remotos o parroquias carentes de medios.

El estuche de Vasos Sagrados contiene todo lo necesario para celebrar dignamente la santa Misa en cualquier lugar, sin necesidad de contar con una instalación previa.

En el cumpleaños de mi abuela

El P. Douglas Lyra da Silva, párroco de la Arquidiócesis de São Sebastião do Rio de Janeiro y antiguo alumno del Seminario Internacional Bidasoa (Pamplona) nos cuenta en un testimonio de qué manera le ha servido este estuche de Vasos Sagrados.

“El estuche que recibí me ha ayudado en varias ocasiones. Uno de los momentos más entrañables fue cuando utilicé todos los vasos sagrados y todos los elementos al completo en el cumpleaños de mi abuela en su residencia.

Administrar la Unción 

Este regalo es un gran servicio para la asistencia a los enfermos en las residencias de mayores y hospitales. Llevo el santo aceite y el aspersorio para administrar la Unción.

No hay palabras para describir la alegría que nuestros hermanitos enfermos sienten al recibir el consuelo y aliento del sacerdote. Los sacramentos les alivia de su dolor. En estos momentos, no está solo el sacerdote delante ellos, sino también todos los benefactores que posibilitarán el ejercicio del ministerio con dignidad.

Durante el Covid 

También me sirvió enormemente cuando celebré la Santa Misa en mi habitación porque tuve que confinarme y quedarme me aislado por el COVID el pasado enero.

Y además, gracias al estuche de vasos sagrados, he podido celebrar la Santa Misa en el “pico de la Bandera” en una jornada con los jóvenes.

Estuche de Vasos Sagrados

Celebrando la santa Misa en su habitación gracias al Estuche de Vasos Sagrados.

 

El P. Douglas saludando a personas de las periferias de Río de Janeiro.

El P. Douglas es de Río de Janeiro y actualmente es el párroco de la iglesia del Corazón Eucarístico de Jesús, en la arquidiócesis de São Sebastião de Rio de Janeiro. Gracias al Estuche de Vasos Sagrados obsequiado por el Patronato de Acción Social de CARF, ha podido celebrar misa en algunos lugares carentes de medios.

"No hay palabras para describir la alegría que nuestros hermanitos enfermos sienten al recibir el consuelo y aliento del sacerdote. Los sacramentos les alivia de su dolor. En estos momentos, no está solo el sacerdote delante ellos, sino también todos los benefactores que posibilitarán el ejercicio del ministerio con dignidad", afirma.

Recuerdos de Bidasoa

"Hace ya cinco años que he vuelto a mi archidiócesis, en la ciudad de Rio de Janeiro – Brasil. Estudié y residí en el Colegio Eclesiástico Internacional Bidasoa de 2012 a 2016.  Mi rector fue Don Miguel Ángel Marco de Carlos, el formador responsable Don Emílio Forte López y el director espiritual Don Joaquín Sedano.

Uno de los buenos recuerdos que tengo de esos cuatro años fueron los trabajos que solicitaron de servicios informáticos, la construcción de la página web y la transmisión en directo de las ordinaciones en la Iglesia San Nicolás, cuando aún eran escasos los medios, Fue una aventura.

Realizaba todo con mucho gusto y en aquel entonces fue para mí un camino de santificación, de servicio a los hermanos y de gratitud hacia Bidasoa, un hogar que nos forman en el Amor del Corazón de Jesús.

Ordenado sacerdote a los 31 años 

Fui ordenado sacerdote a los 31 años, el 13 de agosto de 2016, en mi parroquia de origen, San Blas, en el barrio de Madureira donde crecí, en uno de los suburbios de la ciudad.

Ahora, desempeño los trabajos pastorales en la parroquia Corazón Eucarístico de Jesús, en la zona más periférica de Rio de Janeiro. Llegué aquí siendo aún diácono y tras la ordenación, me quedé como Vicario Parroquial, hasta mi nombramiento como párroco el 5 de marzo de 2018.

Cuatro años como párroco 

Aquí, además de la Iglesia matriz, tenemos otras seis parroquias filiales: San Miguel Arcángel, San Sebastián y San Jorge, Nuestra Señora de la Cabeza y San Lucas, Nuestra Señora de Fátima, Nuestra Señora de las Gracias de la Medalla Miraculosa, San Pedro. De estas, 4 están aún en construcción.

De estos 4 años como párroco, dos se han desarrollado en medio de la pandemia de COVID. Muchos se aislaron con miedo en sus hogares. Pero los sacerdotes hemos seguimos trabajando, celebrando la misa y retransmitiendo en las redes sociales, incluso cuando tuvimos que cerrar las puertas (no hubo celebración publica durante algún tiempo).

También, acudimos muchas veces al cementerio, para enterrar a las víctimas del virus. Y en ocasiones, hemos impartido la comunión y unción a los mayores que lo necesitaban. La misión no paró, a pesar del riesgo.

Acompañar a las vocaciones 

Actualmente, el obispo me ha encargado la tarea de acompañar a las vocaciones en el vicariato o región "Oeste" de la ciudad: soy el director espiritual del apostolado de la oración en el Vicariato. Además, coordino dos  grupos de parejas de los "equipos de nuestra señora", y también soy miembro del consejo presbiteral de la archidiócesis.

El P. Douglas saludando a niños de las periferias.

El P. Douglas saludando a niños de las periferias.

"Este regalo, el Estuche de Vasos Sagrados, es un gran servicio para la asistencia a los enfermos en las residencias de mayores y hospitales. Llevo el santo aceite y el aspersorio para administrar la Unción"

Los desafíos de Brasil

¿Cuáles son los desafíos de la misión en Brasil, un país continental, con una diversidad increíble de cultura y realidades sociales?

Creo que en la región urbana en la que me encuentro el trabajo se dirige a las parejas, niños y jóvenes, para que miren a la fe con cercanía y como respuesta a la crisis existencial que llevan a las malas dependencias de todos los tipos, y a la pérdida del sentido de la vida y del valor de una vida en comunidad.

Prácticas no cristianas 

Hay muchas distracciones principalmente en internet, que les inducen a prácticas y concepciones no cristianas, basadas en una pérfida ‘libertad’, en el ‘click por visibilidad’ y en el ‘consumismo’ que no sacia el alma.

Hay aún la pérdida de la catequesis y transmisión de la fe en el seno familiar, porque ya son pocos los matrimonios cristianos, que ahoga en una perspectiva sombría en dirección a la oscuridad el futuro de la cristiandad.

Agradecimiento a los benefactores de la Fundación CARF

Por último, quiero despedirme agradeciendo a los benefactores de la Fundación CARF el estuche de Vasos Sagrados, y por la dedicación en ofrecer condiciones para una buena formación a los sacerdotes de las diócesis de todo el mundo.

El P. Douglas con las Hijas de María. El P. Douglas con las Hijas de María.


Marta Santín, periodista especializada en información religiosa.

Don Leandro Farías, sacerdote argentino

«Los cristianos en Tierra Santa somos minoría en número, no en calidad»

— Un gusto saludarte, querido padre Marwan, especialmente en estos días en los que de nuevo estamos viendo en la tele y leyendo en los periódicos sobre los conflictos que sacuden Jerusalén y Tierra Santa. Hablar con alguien que está comprometido con la comunicación institucional y los cristianos en Tierra Santa, nos ayuda a comprender cuán grande es la complejidad de esa parte del mundo. Y tú eres un ejemplo de esta complejidad.

¡Pues sí! Nací en Jerusalén en 1974 en una familia ecuménica. Mi padre era de la Iglesia Ortodoxa y mi madre es de la Iglesia Latina. Como ya anticipaste, fui bautizado por los melquitas, porque un tío de mi madre era sacerdote melquita. Cuando nací, les pidió a mis padres poder bautizarme él mismo, y lo hizo conforme a su rito. Después de esto, mis padres quisieron que fuera a una de las mejores escuelas que tenemos en Jerusalén. Así que me matricularon en la escuela de los anglicanos. Y al final, con padre ortodoxo, madre latina, bautizado por los melquitas y educado por los anglicanos, finalmente entré en el convento de los franciscanos de Tierra Santa.

La complejidad de los cristianos de Tierra Santa

— Pues algo muy fascinante pero no muy fácil de comprender para quien no viva en Oriente y no conozca esa complejidad…

¡Claro! Y fíjate que mi primer contacto con la fe fue, de hecho, en la Iglesia Anglicana. En la escuela acudíamos a la iglesia para rezar, obviamente según el rito anglicano. Al mismo tiempo, mis padres me enviaban al oratorio de la iglesia parroquial, que era una parroquia latina. Iba una vez a la semana y las veces que podía. En ese tiempo conocí a unos amigos jóvenes, no de la escuela sino del barrio, que formaban parte de la Juventud Franciscana de la Ciudad Vieja de Jerusalén.

Me uní a ellos porque me gustaba cómo se reunían para rezar meditando la palabra de Dios. Poco a poco fui conociendo más a los frailes franciscanos y empecé a sentir el llamado de Dios a formar parte de esta fraternidad franciscana.

Al final de mi último año de bachillerato ya había decidido entrar en el convento para hacer una prueba de vida franciscana con los frailes de la Custodia de Tierra Santa. Mis padres se opusieron de una manera muy fuerte. Sin embargo, después de tanta insistencia por mi parte, me permitieron ingresar en el convento.

cristianos en tierra santa

— Ciudadano israelí, de etnia árabe-palestina, de fe cristiana y, además, criado entre varias confesiones y ritos. Un auténtico jerosolimitano. ¿Cómo vives esta identidad tan compleja?

Ciertamente, como palestino nativo de Jerusalén, que de hecho está en Israel, un país de tantas etnias, con un trasfondo eclesial realmente diverso, no ha sido y ni sigue siendo nada fácil… Pues, fíjate que en Jerusalén todo el mundo querría tener un pequeño lugar.

Y no ha sido fácil, en primer lugar, porque en Tierra Santa una persona tiene que adaptarse a tantas mentalidades y tantas formas de existir. Y no hablo sólo de árabes ciudadanos israelíes, sino también de las muchas y distintas mentalidades de tantos peregrinos que visitan Tierra Santa todo el tiempo, y a menudo de tantos extranjeros que viven allí.

Por un lado, su presencia puede suponer un reto; por otro, es también una riqueza. Un reto porque hay que tener a la vez un espíritu ecuménico y una apertura interreligiosa. La riqueza reside en saber captar y valorar los mejores mensajes de todas estas culturas.

Cuántos cristianos hay en Tierra Santa

— ¿Cuántos cristianos hay en Tierra Santa, de qué confesión y cuáles son sus necesidades particulares?

Los cristianos de Tierra Santa somos de muchas iglesias diferentes. Está la Iglesia Católica, la Anglicana, la Protestante, así como las Iglesias Ortodoxas. Sin embargo, los cristianos vivimos juntos con gran armonía de fe, debido a que creemos en el mismo Dios y salvador Jesucristo. Nuestra necesidad absoluta es afirmar nuestra existencia y presencia, como un cuerpo unido, porque somos menos del 2 % de la población de Tierra Santa (solamente el Estado de Israel tiene casi 9 millones y medio de habitantes). Así que somos realmente una minoría.

Es normal que exista esta necesidad de autoafirmación y de decir que estamos realmente presentes. De hecho, estamos presentes desde el punto de vista científico y educativo, administrativo en el mundo del trabajo y de la empresa y también desde el punto de vista de la fe.

Diálogo interreligioso

— Y este aspecto de la fe y del diálogo es muy importante, ya que sabemos que los cristianos desempeñan un papel especial en las conversaciones de paz, gracias a poseer las mejores escuelas del país. Estadísticamente, son los que más éxito tienen en sus estudios, sobre todo en ámbitos como la medicina. Y son un verdadero factor de unión nacional, aunque estén apretados entre las dos grandes confesiones mayoritarias: el judaísmo y el islam.

Efectivamente. Somos uno de los componentes que conforman la sociedad que vive en Tierra Santa, entre cristianos, musulmanes, judíos, drusos y otros. Lo que sucede a nivel sociopolítico en toda la sociedad, nos sucede también a nosotros. Y lo que puedan experimentar los demás, también lo experimentamos nosotros. Pero estar en minoría implica que somos firmes. Estamos presentes, de hecho, en muchos ámbitos, como bien has dicho. También somos influyentes gracias al apoyo de la Iglesia.

Evangelización a través de los medios de comunicación de Tierra Santa

— En estos momentos estudias Comunicación institucional en la Universidad Pontificia de la Santa Cruz. Cuando finalices tus estudios, ¿cuáles serán tus objetivos apostólicos? Nos gustaría que nos contarás también algo de tu trayectoria antes de llegar a Roma.

He estado muy involucrado en el apostolado y la formación pedagógica. Fui director de una escuela durante 15 años y también fui párroco tanto en la ciudad de Belén como en la parroquia de la ciudad de Nazaret. Además, trabajé en diversos ámbitos educativos y pastorales, como en la “Casa del Fanciullo”, un centro para niños con trastornos particulares, tanto físicos como sociales.

Ahora mi rumbo está cambiando, en un sentido del método de mi trabajo. Sin embargo, el objetivo sigue y siempre seguirá siendo servir a la palabra de Dios, promover y proclamar su mensaje de salvación. Evangelización es la palabra clave de mi estudio.

Por esta razón, en estos momentos me estoy formando con vistas a regresar y trabajar en el Christian Media Centre de Jerusalén, donde podré evangelizar a través de los medios de comunicación de mi país. Me gustaría transmitir la voz de los cristianos en Tierra Santa a nivel nacional e internacional, porque nuestra voz deja claro que somos las piedras vivas de la Tierra de Jesús, y nuestra vida es una misión, una vocación para perseverar en la fe. 

Representar la verdadera identidad de los cristianos de Tierra Santa es un deber, y si realmente quiero hacerlo, tengo que saber cómo hacerlo, por eso elegí estudiar Comunicación social e institucional en la Universidad Pontificia de la Santa Cruz de Roma.

La ayuda decisiva de los benefactores de la Fundación CARF

— Y en este sentido, también es importante la contribución de nuestros benefactores, que te ayudan a ti y a otros estudiantes de todo el mundo a formarse adecuadamente para poder servir a cada uno en su realidad particular…

¡Claro! En árabe se dice que la palabra 'sí' es una palabra bendecida por el Señor, porque muestra adhesión a su plan, y la adhesión a su vez muestra fe. Vosotros, queridos benefactores de la Fundación CARF, habéis dado un testimonio de fe adhiriéndoos a la petición de ayuda realizada por nuestra Universidad Pontificia de la Santa Cruz, que está formando a personas que podrán, gracias a esta preparación, trabajar mejor en el campo del Señor, por lo que vuestro 'sí' es verdaderamente bendecido por el Señor.

Os traerá a todos sus bendiciones, porque de una manera indirecta habéis participado en la difusión de la palabra de Dios en el mensaje de salvación. Sois nuestros socios en la evangelización. Por ello, os doy las gracias y rezo por vosotros, y el Señor sabrá recompensaros por vuestra generosidad.

—  Muchas gracias, querido padre Marwan… Y como se dice en Tierra Santa… ¡Shalóm, Salám!


Gerardo Ferrara
Licenciado en Historia y en Ciencias Políticas, especializado en Oriente Medio.
Responsable de alumnado en la Universidad Pontificia de la Santa Cruz de Ro