24/02/2026
Tadeo Ssemanda quedó huérfano con dos años de edad. Su tía le educó y le dio a conocer a Dios, del que se enamoró hasta convertirse en sacerdote. Este joven de Uganda ha aprendido que amar es servir y que su vida pasa por vivir para Dios y su Iglesia. Así lo ha hecho en las parroquias, colegios y hospitales en los que ha tenido que ser el rostro de Cristo como sacerdote.
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