Novena a la Virgen María

¿Por qué una Novena a la Virgen María?

En la Biblia nueve días son, para los discípulos y la Virgen María, un período de espera que viven en oración. «Todos ellos perseveraron en la oración con un mismo espíritu» Hechos 1: 14. Al final del cual recibieron al Espíritu Santo. Por lo que, nosotros también podemos vivir la Novena como un tiempo de oración a la espera de una gracia.

Son muchas las novenas que podemos hacer para acudir a la Virgen María. Algunas de ellas son:

  • Novena a la Virgen del Carmen.
  • Novena a la Virgen de Fátima.
  •  Novena a la Inmaculada Concepción.
  •  Novena a la Natividad de la Virgen María, que es la que veremos a continuación.

Natividad de la Santísima Virgen María

La Iglesia recuerda el día del nacimiento de la Virgen María llamado Natividad de la Santísima Virgen María, cada 8 de setiembre. El Evangelio no nos da datos del nacimiento de María, pero hay varias tradiciones. Fue fijada el 8 de septiembre, día con el que se abre el año litúrgico bizantino, el cual se cierra con la Dormición, en agosto. En Occidente fue introducida hacia el siglo VII, y era celebrada con una procesión-letanía que terminaba en la Basílica de Santa María la Mayor.

Novena a la Natividad de la Virgen María

Esta novena a la Virgen María, la puedes hacer tantas veces como desees, de manera especial los días previos a su fiesta. Consta de una oración común que se repite cada día, tanto para comenzar como, para terminar; y de una breve meditación diaria que te ayudara en el momento de la oración.

La Virgen. ¿Quién puede ser mejor Maestra de amor a Dios que esta Reina, que esta Señora, que esta Madre, que tiene la relación más íntima con la Trinidad: Hija de Dios Padre, Madre de Dios Hijo, Esposa de Dios Espíritu Santo, y que es a la vez Madre nuestra?

–Acude personalmente a su intercesión.

Forja, 555, san Josemaría Escrivá.

Oración para comenzar la Novena a la Virgen cada día

Virgen María, Madre de Dios, Reina y Madre mía, acudo a Ti, lleno de confianza y amor. Creo que es por medio de Ti que Jesús, verdadero Hijo de Dios y verdadero hijo tuyo, ha querido, quiere y querrá hasta el final de los tiempos, derramar sobre mí pecador, todas las gracias, los bienes y la infinita misericordia que guarda en su Divino Corazón.

Por esto te suplico a Ti, Madre de Bondad y de Misericordia, que me alcances de Jesús, la conversión de corazón, el perdón de mis pecados, el remedio de mis necesidades, la fortaleza en mis pruebas y sufrimientos, el consuelo en mis tristezas, sobre todo la salvación de mi alma.

Lo que te pido en esta Novena sea, según la Voluntad de Dios Padre, para mayor Gloria Suya, alabanza Tuya y bien de las almas y de mi alma.

Pedir la gracia que deseas alcanzar de con esta Novena a la virgen María.

Oración para terminar la Novena a la Virgen cada día

Te suplico Señor y Dios mío, que escuches a tu Madre y me concedas las gracias que Ella te solicita en favor mío; 'sentirla', amarla, y servirla con tu mismo amor, y contar siempre con su intercesión 'todopoderosa' ante tu Corazón.

Para que guiado, acompañado y defendido por Ella, y siguiendo su ejemplo, pueda amarte y servirte en esta vida y gozar con Ella, y con todos los Ángeles y Santos, del amor de la Santísima Trinidad por toda la eternidad.

Pídeselo por mí y en Tu Nombre a Dios Padre, con quién vives y reinas en unidad del Espíritu Santo por todos los siglos de los siglos. Amén.

Primer día de meditación para la Novena a la Virgen

Virgen María, ¡Bendita Tú entre todas las mujeres!

Tú que fuiste predestinada desde toda la eternidad, y elegida entre todas las mujeres, para ser la Madre del Hijo de Dios, por lo cual Dios infundió en tu alma todas las virtudes y el Espíritu Santo te colmó con todos sus dones e inflamó tu corazón en el amor de Dios.

Te ruego que enriquezcas mi alma con el amor, las virtudes y frutos que necesito, para que mi vida sea digna de un hijo de Dios e hijo tuyo, para que imitándote a Ti, vaya uniendo más y más estrechamente mi voluntad a la Voluntad de Dios. Y así como con tu "Sí" a su Voluntad dio inició la Historia de la Salvación, también yo haga de mi vida un "sí", y pueda emplear mi vida en el amor y servicio de Él y de la Iglesia, convirtiéndome en instrumento de salvación para los demás.

Rezar tres Ave María en honor de la Santísima Trinidad y Gloria.

Segundo día de meditación para la Novena a la Virgen

Virgen María, siempre inmaculada, "Bendito el Fruto de tu vientre".

Tú que desde el primer instante de tu concepción fuiste preservada por Dios de toda mancha de pecado y llena de gracia, para que, llegada la "Plenitud de los tiempos", su Divino Hijo se encarnase en Ti por obra del Espíritu Santo, quedando Tú introducida ya desde aquel primer anuncio en el Misterio de Cristo tu Hijo para siempre, te suplico por tu Inmaculada Concepción que me concedas Tu auxilio para que mantenga siempre mi alma limpia de pecado, y el Espíritu Santo pueda formar Contigo y en Ti a Jesús en mi corazón, y llena de sus dones como Tú, sea una digna morada de la Santísima Trinidad.

Rezar tres Ave María en honor de la Santísima Trinidad y Gloria.

Tercer día de meditación para la Novena a la Virgen

Virgen María, modelo de humildad y de obediencia a la Voluntad de Dios.

Tú que te llamaste a Ti misma "esclava del Señor", que te consagraste del todo a la obra salvífica de Jesús, haciendo de tu vida no sólo un continuo canto de amor, de alabanza y de gratitud a Dios, sino también un continuo acto de servicio, cooperando así en la redención con humildad y fidelidad, te suplico que me alcances del Señor que lleno de ese amor, lleno de fe y con un corazón humilde y generoso, pueda, a ejemplo Tuyo, hacer de mi vida un continuo acto de servicio a Dios y a su misión salvadora. Que sea instrumento de salvación en sus Manos para otros y para la Iglesia en el mundo. Así un día Contigo pueda proclamar las grandezas de Dios y cantar por siempre sus Misericordias.

Rezar tres Ave María en honor de la Santísima Trinidad y Gloria.

Cuarto día de meditación para la Novena a la Virgen

Virgen María, maestra de oración y de silencio, primera oyente y discípula de Jesús.

Tú que conociste y viviste los Misterios de la Encarnación y de la Redención, que guardaste en tu Corazón con fe las palabras dichas por Dios; Tú que viviste los acontecimientos que constituyeron los Misterios de la infancia y de la vida de Jesús, descubriendo poco a poco a través de todo ello los designios de Dios Padre sobre la salvación de los hombres, te ruego que me alcances de Dios esa fe fuerte, firme e indestructible, esa esperanza contra toda desesperanza y ese amor que guardas en tu Corazón. Para que acepte siempre en mi vida los misteriosos designios de la Voluntad de Dios y vea en todo su Providencia que sólo desea mi bien. Te pido ser para otros testimonio de fe y de esperanza.

Rezar tres Ave María en honor de la Santísima Trinidad y Gloria.

Quinto día de meditación para la Novena a la Virgen

Virgen María, madre, auxilio, salud, refugio, consuelo, socorro, abogada de todos aquellos que te necesitan y acuden a Ti con confianza y amor.

María, Tú que yendo a visitar a tu prima santa. Isabel y luego en las Bodas de Caná, me diste ejemplo de amor, de generosidad y solidaridad con el prójimo, manifestándose en ambos momentos a través de Ti, la Divinidad y el poder de Jesús, enséñame a tener ese espíritu de generosidad y de solidaridad para con todos los que forman parte de mi vida, con todos aquellos que de algún modo necesiten mi ayuda, especialmente con los más pobres. Que, como Tú y con tu ayuda también, yo lleve a Jesús allí adonde vaya, para que descubran a través de mí, el poder y la misericordia de Jesús, y como Tú en mi oración presente siempre y sin cesar a Dios Padre por las necesidades de los hombres y del mundo.

Rezar tres Ave María en honor de la Santísima Trinidad y Gloria.

Sexto día de meditación para la Novena a la Virgen

Virgen Santísima de los Dolores.

Tú que como nadie viviste, 'sentiste' y sufriste en tu Corazón de Madre, la dolorosísima Pasión y Muerte que sufrió Jesús por nuestra salvación, alcánzame del Espíritu Santo la fe, el amor y el don de fortaleza que llenaron tu Corazón en aquellos momentos, para que también yo acepte con amor, y una los sufrimientos de mi vida a los de Jesús y a los Tuyos, para completar en mi carne —como decía S. Pablo— lo que le falta a su Pasión en bien de la Iglesia y por la salvación de las almas.

Rezar tres Ave María en honor de la Santísima Trinidad y Gloria.

Séptimo día de meditación para la Novena a la Virgen

Virgen María, Madre de Dios y Madre de todos los Hombres.

María, tú que acompañaste a Jesús clavado en la Cruz, y sin duda te asociaste como Madre a su sacrificio y te ofreciste con Él al Padre para la salvación de todos los Hombres, defiende nuestra causa con tu protección maternal y tu intercesión 'omnipotente' ante Dios. Danos, a los que amamos y seguimos a Jesús, el incesante socorro de su gracia para que nos mantengamos fieles a las exigencias y a los compromisos de nuestro Bautismo. Y ya que eres Madre de Bondad y de Misericordia ora sin cesar por tantos Hombres que viven en pecado. Madre de los pecadores y Madre de la Vida, ruega por nosotros.

Rezar tres Ave María en honor de la Santísima Trinidad y Gloria.

Octavo día de meditación para la Novena a la Virgen

Virgen María, Madre y Modelo de la Iglesia.

Tú que, unida como una discípula más a los Apóstoles y discípulos en el Cenáculo, esperaste orando e invocando sin cesar, el don del Espíritu Santo prometido por Jesús antes de su Ascensión al Cielo, que en la Iglesia, unida en oración, se realice un Nuevo Pentecostés. Te pido que Dios la una en la paz y en el amor; y que renueve y transforme los corazones de todos los cristianos, para que llenos de sus dones nuestra vida sea un testimonio de fe, de esperanza y de amor como la tuya.

Rezar tres Ave María en honor de la Santísima Trinidad y Gloria.

Noveno día de meditación para la Novena a la Virgen

Virgen María, Reina y Señora de los Ángeles.

Tú que fuiste asunta en cuerpo y alma al Cielo, y coronada como Reina y Señora de cielos y tierra, y gozas ya sentada a la diestra de Jesús de la Unión, de la Gloria eterna y del Amor de la Santísima Trinidad, guíame acompáñame y protégeme en mi peregrinaje de la fe hacia la vida eterna, para que no me aparte de Jesús, único y verdadero Camino hacia el Padre, y en la hora de la muerte experimente tu poderosa intercesión y protección maternal. Y así Contigo pueda alabar, adorar y gozar de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo por toda la eternidad.

Rezar tres Ave María en honor de la Santísima Trinidad y Gloria.

Bibliografía

Opusdei.org.
Aciprensa.
Es.catholic.net.

Los 5 Misterios Gozosos del Santo Rosario

Los Misterios Gozosos tratan la Encarnación y la infancia de Jesús. También se rezan los Misterios Luminosos de la vida pública de Cristo, los Misterios Dolorosos de la Pasión de nuestro Señor y los Misterios Gloriosos de los sucesos ocurridos a partir de la Resurrección.

"El rezo del Santo Rosario, con la consideración de los misterios, la repetición del Padrenuestro y del Avemaría, las alabanzas a la Beatísima Trinidad y la constante invocación a la Madre de Dios,
es un continuo acto de fe, de esperanza y de amor, de adoración y reparación."
Josemaría Escrivá de Balaguer.

En el primero de los Misterios Gozosos recordamos La Encarnación

En el primero de los Misterios Gozosos recordamos La Anunciación a la Virgen María y la Encarnación del Verbo.

  • Lucas 1,26-27: "Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; el nombre de la virgen era María"
    El Ángel le saluda: “Alégrate, llena de gracia: el Señor es contigo”.

María icono de la fe obediente

Dice Benedicto XVI "En el saludo que el ángel dirige a la Virgen, encuentra en ella una actitud de confianza, también para los momentos difíciles. Una capacidad de considerar los sucesos a la luz de la fe; una humildad que sabe escuchar y responder a Dios con entrega.

Con ello, señala el Papa, se reafirma el motivo del alegrarse de María: “La alegría proviene de la gracia, es decir de la comunión con Dios, de tener una conexión tan vital con Él, de ser morada del Espíritu Santo, totalmente plasmada por la acción de Dios”.

María se entrega con plena confianza a la palabra que le anuncia el mensajero de Dios y se convierte en modelo y madre de todos los creyentes. La fe es, pues, confianza, pero también implica cierto grado de oscuridad. María se abre totalmente a Dios, logra aceptar el querer divino, aunque sea misterioso, aunque con frecuencia no corresponda al propio querer y sea una espada que atraviesa el alma”

Señala Benedicto XVI, "María entra en un íntimo diálogo con la Palabra de Dios que le ha sido anunciada; no la considera superficialmente, sino que se detiene, la deja penetrar en su mente y en su corazón para comprender lo que el Señor quiere de ella, el sentido del anuncio".

En el segundo de los Misterios Gozosos recordamos La Visitación de Nuestra Señora a su prima Santa Isabel

  • Lucas 1, 39-42 En aquellos días María se puso en camino y fue aprisa a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y sucedió que, en cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena de Espíritu Santo; y exclamando a voz en grito, dijo: "Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno".

María ejemplo de amor y humildad

La humildad de la Virgen María, dice san Bernardo, es el fundamento y guardián de todas las virtudes. Y con razón, porque sin humildad no es posible ninguna virtud en el alma.

Todas las virtudes se esfuman si desaparece la humildad. Por el contrario, decía san Francisco de Sales, Dios es tan amigo de la humildad que acude enseguida allí donde la ve.

Misterios gozosos santo rosario

En el tercero de los Misterios Gozosos recordamos El Nacimiento del Hijo de Dios en Belén.

  • Lucas 2,1-7: Sucedió que por aquellos días salió un edicto de César Augusto ordenando que se empadronase todo el mundo. Este primer empadronamiento tuvo lugar siendo Cirino gobernador de Siria.
    Iban todos a empadronarse, cada uno a su ciudad. Subió también José desde Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por ser él de la casa y familia de David, para empadronarse con María, su esposa, que estaba encinta.
  • Y sucedió que, mientras ellos estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento, y dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el alojamiento. Jesús nació en la humildad de un establo, de una familia pobre.
  • Catecismo de la Iglesia Católica, 525: Aquellos sencillos pastores son los primeros testigos del acontecimiento. En esta pobreza se manifiesta la gloria del cielo.

María al servicio de los demás

La misma actitud se ve en Virgen Virgen María tras la adoración de los pastores: “guardaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón".

“Es la humildad profunda de la fe obediente de María, que acoge en sí incluso lo que no comprende del obrar de Dios, dejando que sea Dios quien le abre la mente y el corazón”. De ahí que Isabel pueda decir: "Bienaventurada la que ha creído en el cumplimiento de la palabra del Señor” (Lc 1, 45), y por eso la llamarán así todas las generaciones.

La fe nos dice, entonces, que el poder indefenso de aquel Niño al final vence el rumor de los poderes del mundo”.

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En el cuarto de los Misterios Gozosos recordamos La presentación de Jesús y Purificación de María

En el cuarto de los Misterios gozosos recordamos La presentación en el Templo.

María purificadora

María no aparece ya como impura. No sube al templo para purificarse, sino para compartir el camino redentor de Jesús. María aparece como colaboradora de Jesús, compartiendo su camino al servicio del pueblo de Dios. No es mujer impura sino purificadora.

En el quinto de los Misterios Gozosos recordamos El Niño perdido y hallado en el Templo.

  • Lucas 2, 41-47: "Sus padres iban todos los años a Jerusalén a la fiesta de la Pascua. Cuando tuvo doce años, subieron ellos como de costumbre a la fiesta y, al volverse, pasados los días, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin saberlo sus padres.
    Y sucedió que al cabo de tres días, le encontraron en el Templo sentado en medio de los maestros, escuchándoles y preguntándoles; todos los que le oían estaban estupefactos por su inteligencia y sus respuestas.
  • Catecismo de la Iglesia Católica, 534: "El hallazgo de Jesús en el Templo es el único suceso que rompe el silencio de los Evangelios sobre los años ocultos de Jesús. Jesús deja entrever en ello el misterio de su consagración total a una misión derivada de su filiación divina: "¿No sabíais que me debo a los asuntos de mi Padre?".

María escucha, también en la oscuridad

La fe de María, señala Benedicto XVI, vive de la alegría de la anunciación, pero pasa a través de la niebla de la crucifixión de su Hijo, para poder llegar hasta la luz de la resurrección.

Por ello, el camino de nuestra fe no es sustancialmente diverso al de María: “Encontramos momentos de luz, pero encontramos también pasajes en los que Dios parece ausente".

La solución es clara: “Cuanto más nos abrimos a Dios, acogemos el don de la fe, ponemos totalmente en Él nuestra confianza, como María, tanto más Él nos hace capaces, con su presencia, de vivir todas las situaciones de la vida de paz y en la certeza de su fidelidad y de su amor”.

Sin embargo, esto significa salir de sí mismos y de los propios proyectos, para que la Palabra de Dios sea la lámpara que guía nuestros pensamientos y nuestras acciones.

Cuando encuentran al Niño en el templo, después de tres días de búsqueda, él les responde misteriosamente: “¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que debo estar en las cosas de mi Padre”.

Entonces, observa el Papa, “María debe renovar la fe profunda con la que dicho ‘sí’ en la anunciación; debe aceptar que la precedencia le corresponde al verdadero y propio Padre; debe saber dejar libre a aquél Hijo que ha engendrado para que siga su misión”.

Oración para finalizar los Misterios Gozosos del Santo Rosario

Amigo mío: si tienes deseos de ser grande, hazte pequeño.
Ser pequeño exige creer como creen los niños, amar como aman los niños, abandonarse como se abandonan los niños..., rezar como rezan los niños.
Y todo esto junto es preciso para llevar a la práctica lo que voy a descubrirte en estas líneas:
El principio del camino, que tiene por final la completa locura por Jesús, es un confiado amor hacia María Santísima.
—¿Quieres amar a la Virgen? —Pues, ¡trátala! ¿Cómo? —Rezando bien el Rosario de nuestra Señora.
Pero, en el Rosario... ¡decimos siempre lo mismo! —¿Siempre lo mismo? ¿Y no se dicen siempre lo mismo los que se aman?... ¿Acaso no habrá monotonía en tu Rosario, porque en lugar de pronunciar palabras como hombre, emites sonidos como animal, estando tu pensamiento muy lejos de Dios? —Además, mira: antes de cada decena, se indica el misterio que se va a contemplar.
—Tú... ¿has contemplado alguna vez estos misterios?
Hazte pequeño. Ven conmigo y —este es el nervio de mi confidencia— viviremos la vida de Jesús, María y José.

San Josemaría Escrivá.

Con la colaboración de:

OpusDei.org
Meditaciones de los misterios del Santo Rosario, Papa Francisco.

Misterios Luminosos del Santo Rosario

Estos Misterios de la Luz fueron añadidos al Santo Rosario por iniciativa del papa San Juan Pablo II en 2002. Los Misterios Luminosos se rezan los días jueves y son la tercera parte de las cuatro series de cinco misterios que conforman el Rosario. También se rezan, los Misterios Gozosos que tratan la Encarnación y la infancia de Jesús, los Misterios Dolorosos de la Pasión de nuestro Señor y los Misterios Gloriosos de los sucesos ocurridos a partir de la Resurrección.

San Juan Pablo II meditó sobre los Misterios Luminosos y explicó que “dejan brillar el esplendor de la naturaleza divina de Dios en Jesucristo” “el tiempo en el que Jesús, con la potencia de la palabra y de las obras, revela plenamente el ‘rostro’ del Padre celestial, inaugurando su Reino de amor, de justicia y de paz”.

El papa nos explica también en 2003 la presencia de María en estos misterios, que en este caso se encuentra generalmente en el trasfondo, a excepción de las bodas de Caná

En el primero de los Misterios Luminosos contemplamos El bautismo del Señor en el Jordán

  • Jesús es bautizado (Mateo 3, 13-17) En aquel tiempo fue Jesús desde Galilea al río Jordán, a donde estaba Juan, para que este le bautizase. Al principio, Juan se resistió diciendole:
    –Yo tendría que ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí?
    Jesús le contestó:
    –Déjalo así por ahora, pues es conveniente que cumplamos todo lo que es justo delante de Dios.s
    Entonces Juan consintió. Jesús, una vez bautizado, salió del agua. En esto el cielo se abrió, y Jesús vio que el Espíritu de Dios bajaba sobre él como una paloma. Y se oyó una voz del cielo, que decía: “Este es mi Hijo amado, a quien he elegido.”

En el primero de los Misterios Luminosos: El bautismo del Señor en el Jordán

El Bautismo y la presencia del Espíritu Santo

En este Evangelio se nos enseña que uniéndonos a Jesús nos unimos al Padre a través del Espíritu Santo, un misterio inexplicable de fe. Juan Bautista nos deja el testimonio de haber visto el Espíritu de Dios en forma de paloma posarse sobre Jesús y haber escuchado la voz de un Padre complacido.

“En el Sacramento del Bautismo, Nuestro Padre Dios ha tomado posesión de nuestras vidas, ha puesto en tu alma un sello indeleble. Por medio del Bautismo nos ha incorporado a la de Cristo y nos ha enviado el Espíritu Santo. La fuerza y el poder de Dios iluminan la faz de la tierra. ¿No te enciendes en deseos de hacer que todos le amen?” Josemaría Escrivá de Balaguer

Jesús nos muestra su humildad porque aun siendo el Hijo de Dios, se hace bautizar delante de tanta gent. Nos permite entender casí la importancia que ha de tener el Sacramento del Bautismo en nuestras vidas.

“Si queréis que vuestros niños lleguen a ser auténticos cristianos, ayudadles a crecer «inmersos» en el Espíritu Santo, es decir, en el calor del amor de Dios, en la luz de su Palabra. Por eso, no olvidéis invocar con frecuencia al Espíritu Santo, todos los días.

“Es muy importante rezar al Espíritu Santo, porque nos enseña a llevar adelante la familia, los niños, para que estos niños crezcan en el clima de la Trinidad santa. Es precisamente el Espíritu quien los lleva adelante. Por ello no olvidéis invocar a menudo al Espíritu Santo, todos los días.

"Cuando decís esta oración, sentís la presencia maternal de la Virgen María. Ella nos enseña a invocar al Espíritu Santo, y a vivir según el Espíritu, como Jesús.” Meditaciones de los misterios del Santo Rosario, Papa Francisco.

En el segundo de los Misterios Luminosos contemplamos el primer milagro de Jesús en las Bodas de Cana

  • Una boda en Caná de Galilea (Juan 2,1-12) Al tercer día hubo una boda en Caná, un pueblo de Galilea. La madre de Jesús estaba allí, y Jesús y sus discípulos también habían sido invitados a la boda. 3 En esto se acabó el vino, y la madre de Jesús le dijo: Ya no tienen vino.
    Jesús le contestó: Mujer, ¿por qué me lo dices a mí? Mi hora aún no ha llegado.
    ¡Dijo ella a los que estaban sirviendo: Haced lo que él os diga.
    Había allí seis tinajas de piedra, para el agua que usan los judíos en sus ceremonias de purificación. En cada tinaja cabían entre cincuenta y setenta litros.
    Entonces Jesús dijo a los sirvientes: Llenad de agua estas tinajas.

    Las llenaron hasta arriba, y les dijo: Ahora sacad un poco y llevádselo al encargado de la fiesta. Así lo hicieron, y el encargado de la fiesta probó el agua convertida en vino, sin saber de dónde había salido. Solo lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua. Así que el encargado llamó al novio y le dijo: Todo el mundo sirve primero el mejor vino, y cuando los invitados ya han bebido bastante, sirve el vino corriente. Pero tú has guardado el mejor hasta ahora.
    Esta fue la primera señal milagrosa que hizo Jesús en Caná de Galilea. Con ella mostró su gloria, y sus discípulos creyeron en él. 

En el segundo de los Misterios Luminosos contemplamos el primer milagro de Jesús en las Bodas de Cana

María es Madre, está en los detalles e intercede por nosotros.

El Evangelio de Lucas nos dice que María estaba junto a Jesús. Ella está velando por las necesidades de los demás y se preocupa por el bienestar de todos hijos. ¡La Santísima Virgen María, está junto a Él para decirle, no tienen vino, no tienen salud, no tienen trabajo, no tienen vida, no tienen esperanza, no tiene fe…, ¡allí esta nuestra Madre procurando colaborar en los asuntos de Jesús, y con sus palabras humildes nos pide simplemente “¡Hagan, lo que Él les diga”, nos dice confíen, no pierdan la esperanza, entréguense a Él y escúchenlo!

“Es propio de una mujer, y de un ama de casa atenta, advertir un descuido, estar en esos detalles pequeños que hacen agradable la existencia humana: y así actuó María. Si nuestra fe es débil, acudamos a la Santísima Virgen María. Nuestra Madre intercede siempre ante su Hijo para que nos atienda y se nos muestre, de tal modo que podamos confesar: Tú eres el Hijo de Dios.” Josemaría Escrivá de Balaguer

“¡María simplemente es madre, ya ha dejado el problema en las manos de Dios! Su apuro por las necesidades de los demás apresura la «hora» de Jesús. Y María es parte de esa hora, desde el pesebre a la cruz. (…) El mejor vino está por venir. Y susúrrenselo a los desesperados o a los desamorados. Ten Paciencia, ten esperanza, Haz como María, reza actúa, abrí tu corazón, porque el mejor vino va a venir.  Meditaciones de los misterios del Santo Rosario, Papa Francisco.

En el tercero de los Misterios Luminosos contemplamos el anuncio del Reino de Dios

  • Jesús revela quien es y llama a cuatro pescadores (Marcos 1, 14-18) Después que metieron a Juan en la cárcel, Jesús fue a Galilea a anunciar las buenas noticias de parte de Dios. Decía: “Ha llegado el tiempo, y el reino de Dios está cerca. Volveos a Dios y aceptad con fe sus buenas noticias.”
    Paseaba Jesús por la orilla del lago de Galilea, cuando vio a Simón y a su hermano Andrés. Eran pescadores y estaban echando la red al agua.  Les dijo Jesús: Seguidme, y os haré pescadores de hombres.
    Al momento dejaron sus redes y se fueron con él

En el tercero de los Misterios Luminosos del Santo Rosario contemplamos el anuncio del Reino de Dios

Jesús nos invita a la conversión y a unirnos a la misión de Dios

Jesús, en este Evangelio, nos invita a la conversión. Convertirse es colocar a Dios en el centro de nuestras vidas y amarlo con sinceridad. Para convertirse es necesario dejar en manos de Dios todo nuestro ser en cuerpo y alma. Y darse y servir a los demás, ser misionero del Señor.

“¡Con qué naturalidad se mete Jesús en la barca de cada uno de nosotros! Cuando te acerques al Señor, piensa que está siempre muy cerca de ti, en ti: “regnum meum intra vos est” (Lc 17, 21). Lo encontrarás en tu corazón. Cristo debe reinar, antes que nada, en nuestra alma. Para que Él reine en mí, necesito su gracia abundante (...) ” Josemaría Escrivá de Balaguer

Jesús no es un misionero aislado, no quiere realizar solo su misión, sino que implica a sus discípulos. (…) ¡Esto es muy hermoso! Jesús no quiere obrar solo, vino a traer al mundo el amor de Dios y quiere difundirlo con el estilo de la comunión, con el estilo de la fraternidad. (…) La finalidad es anunciar el Reino de Dios, ¡y esto es urgente! También hoy es urgente. No hay tiempo que perder en habladurías (…) ¡Cuántos misioneros hacen esto! Siembran vida, salud, consuelo en las periferias del mundo. ¡Qué bello es esto! No vivir para sí mismo, no vivir para sí misma, sino vivir para ir a hacer el bien. Hay tantos jóvenes hoy en la Plaza: pensad en esto, preguntaos: (…)  ¿sois valientes para esto, tenéis la valentía de escuchar la voz de Jesús? ¡Es hermoso ser misioneros! Ah, ¡lo hacéis bien! ¡Me gusta esto! (…) Todos deben ser misioneros, todos pueden escuchar la llamada de Jesús y seguir adelante y anunciar el Reino.”  Meditaciones de los misterios del Santo Rosario, Papa Francisco.

En el cuarto de los Misterios Luminosos contemplamos la transfiguración del Señor

  • Jesús revela su rostro (Mateo 17, 1-9)  Seis días después, Jesús tomó a Pedro y a los hermanos Santiago y Juan, y los llevó aparte a un monte alto. Allí, en presencia de ellos, cambió la apariencia de Jesús. Su rostro brillaba como el sol y sus ropas se volvieron blancas como la luz. En esto vieron a Moisés y Elías conversando con él.
    Pedro dijo a Jesús: 
    Señor, ¡qué bien que estemos aquí! Si quieres, haré tres chozas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.
    Mientras Pedro hablaba los envolvió una nube luminosa. Y de la nube salió una voz, que dijo: “Este es mi Hijo amado, a quien he elegido. Escuchadle.”
    Al oir esto, los discípulos se inclinaron hasta el suelo llenos de miedo.
    Jesús se acercó a ellos, los tocó y les dijo: 
    Levantaos, no tengáis miedo.
    Entonces alzaron los ojos y ya no vieron a nadie más que a Jesús.
    Mientras bajaban del monte, Jesús les ordenó: No contéis a nadie esta visión, hasta que el Hijo del hombre haya resucitado

En el cuarto de los Misterios Luminosos contemplamos la transfiguración del Señor

Jesús nos invita a orar y a amarnos los unos a los otros

En este Evangelio Jesús nos enseña que existe un lugar mucho mejor que este lugar donde vivimos; donde muchas veces el sufrimiento nos confunde. Las tribulaciones y el ruido humano distraen nuestra verdadera misión cristiana. Y las necesidades materiales vacían nuestro espíritu y endurecen nuestro corazón.

“Vultum tuum, Domine, requiram” (Ps. 26, 8), buscaré, Señor, tu rostro. Me ilusiona cerrar los ojos, y pensar que llegará el momento, cuando Dios quiera, en que podré verle, no como en un espejo, y bajo imágenes oscuras... sino cara a cara (I Cor. 13, 12). Sí, mi corazón está sediento de Dios, del Dios vivo: ¿Cuándo vendré y veré la faz de Dios? (Ps. 41,3) Josemaría Escrivá de Balaguer

"De este episodio de la Transfiguración, quisiera señalar dos elementos significativos, que sintetizo en dos palabras: subida y bajada. Tenemos necesidad de apartarnos en un espacio de silencio (de subir a la montaña) para reencontrarnos con nosotros mismos y percibir mejor la voz del Señor. ¡Pero no podemos quedarnos ahí! El encuentro con Dios en la oración nos impulsa nuevamente a bajar de la montaña y a volver hacia abajo, a la llanura, donde nos encontramos con muchos hermanos abrumados por fatigas, injusticias, pobreza material y espiritual. A estos hermanos nuestros que están en dificultad, estamos llamados a brindarles los frutos de la experiencia que hemos vivido con Dios, compartiendo con ellos los tesoros de la gracia recibida."

"Esta misión concierne a toda la Iglesia y es responsabilidad en primer lugar de los Pastores (obispos y sacerdotes) llamados a sumergirse en medio de las necesidades del Pueblo de Dios, acercándose con afecto y ternura, especialmente a los más débiles y pequeños, a los últimos. Pero para cumplir con alegría y disponibilidad esta obra pastoral, los Obispos y los sacerdotes necesitan de los rezos de toda la comunidad cristiana."  Meditaciones de los misterios del Santo Rosario, Papa Francisco.

En el quinto de los Misterios Luminosos contemplamos la institución de la Eucaristía

  • La cena del Señor (Lucas 22, 14-20) Cuando llegó la hora, Jesús y los apóstoles se sentaron a la mesa.
    Él les dijo: ¡Cuánto he deseado celebrar con vosotros esta cena de Pascua antes de mi muerte! Porque os digo que no volveré a celebrarla hasta que se cumpla en el reino de Dios.
    Entonces tomó en sus manos una copa, y habiendo dado gracias a Dios dijo: Tomad esto y repartidlo entre vosotros; porque os digo que no volveré a beber del fruto de la vid hasta que venga el reino de Dios.
    Después tomó el pan en sus manos, y habiendo dado gracias a Dios lo partió y se lo dio a ellos, diciendo: Esto es mi cuerpo, entregado a muerte en favor vuestro. Haced esto en memoria de mí.
    Lo mismo hizo con la copa después de la cena, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto confirmado con mi sangre, la cual es derramada en favor vuestro.

En el quinto de los Misterios Luminosos del Santo Rosario contemplamos la institución de la Eucaristía

Jesús se queda con nosotros

Podemos imaginar a los discípulos alrededor de Jesús, escuchando sus palabras. Habían recibido la gracia que solamente viene de Dios y que es recibida solo por aquellos de corazón humilde “que creen sin haber visto”. 

"Se hacía noche en el mundo, porque los viejos ritos, los antiguos signos de la misericordia infinita de Dios con la humanidad iban a realizarse plenamente, abriendo el camino a un verdadero amanecer: la nueva Pascua. La Eucaristía fue instituida durante la noche, preparando de antemano la mañana de la Resurrección.

Jesús se quedó en la Eucaristía por amor..., por ti. Se quedó, sabiendo cómo le recibirían los hombres... y cómo lo recibes tú." Josemaría Escrivá de Balaguer

"Cristo ha derramado su Sangre como precio y como baño sagrado que nos lava, para que fuéramos purificados de todos los pecados: para no disolvernos, mirándolo, saciándonos de su fuente, para ser preservados del riesgo de la corrupción. Y entonces experimentaremos la gracia de una transformación: nosotros siempre seguiremos siendo pobres pecadores, pero la Sangre de Cristo nos librará de nuestros pecados y nos restituirá nuestra dignidad. Nos liberará de la corrupción. Sin mérito nuestro, con sincera humildad, podremos llevar a los hermanos el amor de nuestro Señor y Salvador. Seremos sus ojos que van en busca de Zaqueo y de la Magdalena; seremos su mano que socorre a los enfermos del cuerpo y del espíritu; seremos su corazón que ama a los necesitados de reconciliación, de misericordia y de comprensión.

De esta manera la Eucaristía actualiza la Alianza que nos santifica, nos purifica y nos une en comunión admirable con Dios. Así aprendemos que la Eucaristía no es un premio para los buenos, sino la fuerza para los débiles, para los pecadores, es el perdón, el viático que nos ayuda a andar, a caminar"  Meditaciones de los misterios del Santo Rosario, Papa Francisco.

Los Misterios Luminosos del santo rosario

Nos alumbran un camino que inicia desde el momento en que somos bautizados, luego nos conduce a entender la debilidad de Jesús ante el amor de su Madre; mostrándonos el poder de intercesión de María como abogada nuestra.

Mas adelante nos invita a convertirnos con sinceridad y a creer en el Evangelio para llevarlo precisamente allí donde los sacerdotes no pueden llegar. Pero para esto Jesús nos pide tener un corazón humilde, un espíritu transfigurado en el Suyo y nos llama aparte para imitarlo en la oración.

Luego, los apóstoles nos ilustran a Jesús en su gloria divina, nos describen un lugar mas bello que este mundo y nos alientan a comprender que el sufrimiento es la esperanza de nuestra salvación. Y en este ultimo misterio Jesús nos revela que se queda con nosotros en el Pan Eucarístico y nos pide “coman y beban de el porque este es mi Cuerpo”. Jesús nos dice claramente “Quien come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna y yo le resucitaré en el último día”.

En este Evangelio Jesús también instituye la Orden Sacerdotal, puesto que pide a sus Apóstoles “Hagan esto en memoria mía”, que repitan lo que El hizo en la Ultima Cena. Los Apóstoles de Jesús no han dejado de cumplir este mandato, porque sus sucesores han dejado todo para seguirlo y esos son nuestros santos sacerdotes.

Con la colaboración de:
OpusDei.com
Meditaciones de los misterios del Santo Rosario, Papa Francisco.