19/03/2026
Las herencias y legados solidarios a favor de la Iglesia han sostenido su misión a lo largo de la historia, desde grandes mecenas y fundaciones hasta las aportaciones más humildes y anónimas. Hoy, a través de la Fundación CARF, ese legado se traduce en la formación de seminaristas y sacerdotes diocesanos en todo el mundo. Dejar un legado no es solo una decisión patrimonial, sino un acto de fe que prolonga la caridad más allá de la propia vida y genera frutos duraderos para la Iglesia.
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