
El reciente mercadillo solidario de la Fundación CARF demostró que la elegancia y el compromiso social son un binomio que funciona bien. El evento, que se celebró del 4 al 6 y del 11 al 13 de marzo, por las tardes de cinco a ocho y media, no solo fue un éxito de convocatoria entre los benefactores, amigos y socios de la Fundación. El mercadillo siempre está promovido por el Patronato de Acción Social, y se convirtió en un escaparate de sofisticación gracias a los exclusivos tocados y pamelas de la diseñadora María Nieto —famosa por vestir a la reina Letizia, tal y como señalaba la agencia Servimedia—, cuyas creaciones fueron el gran reclamo de la cita.
Numerosas benefactoras y amigas de la Fundación se dieron cita para adquirir desde accesorios de alta costura hasta tesoros vintage, convirtiendo cada compra en un gesto de esperanza.

La jornada contó con una madrina de excepción: la periodista Nieves Herrero. Durante su visita, Herrero destacó la relevancia de la labor de la fundación con una frase que resume el espíritu del evento:
«Formar a los sacerdotes es un bien para todos».
Uno de los momentos más emotivos fue cuando descubrió la mochila de vasos sagrados. Este kit, con un coste de 700 euros, es el regalo de graduación más valioso para los seminaristas que regresan a sus diócesis de origen, siempre en países con escasos recursos económicos.
La mochila está diseñada para que puedan celebrar la Santa Misa y administrar los sacramentos con total dignidad, incluso en las regiones más remotas y con menos recursos del planeta.

Este regalo, valorado en 700 euros, es considerado uno de los más apreciados por los sacerdotes recién ordenados. Contiene todo lo necesario para poder celebrar la Santa Misa y administrar los sacramentos con dignidad, incluso en lugares donde apenas existen medios materiales.
Contenido detallado de la mochila de vasos sabrados de la Fundación CARF:
Esta misión se desarrolla a través de centros académicos de prestigio donde se forman quienes, en el futuro, llevarán su labor pastoral a los rincones más necesitados del mundo.
Más allá de la moda, el objetivo de este mercadillo es recaudar fondos para la formación integral (humana, intelectual y espiritual) de sacerdotes y religiosos. Los beneficiarios estudian en centros como:
Una jornada en la que la moda se convirtió en vehículo de esperanza, y donde cada compra fue también un gesto de apoyo a una causa que trasciende fronteras.
Gracias a la generosidad de los asistentes, estos futuros pastores podrán llevar su labor a los rincones más necesitados del mundo, contando con una preparación académica y espiritual de primer nivel.
José Luis Solís, sacerdote de la diócesis mexicana de Celaya, rememora cuando «algunos párrocos me pedían que les ayudara a celebrar la eucaristía en lugares recónditos de sus parroquias». «Para acercarme a esos lugares, cuyo paisaje era bellísimo y donde se percibía un gran silencio, a veces era necesario montar a caballo o en burro o seguir caminando para llegar al sitio y poder celebrar la misa», prosigue. Una vez allí, el sacerdote abría su mochila, desplegaba su contenido y comenzaba la eucaristía, a la que acudían fieles de todos los pueblos del entorno. «Agradezco a la fundación y pido a Dios por los frutos de esta obra», concluye.
Ropa de ceremonia y complementos
Por otro lado, el mercadillo ofrecía además ropa de ceremonia y de diario, así como complementos, en un ambiente marcado por la generosidad y la cercanía. Los fondos recaudados se destinan a la labor de la Fundación CARF para la formación integral –intelectual, humana y espiritual– de sacerdotes diocesanos, seminaristas y religiosos y religiosas de todo el mundo.
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Marta Santín, periodista especializada en religión.