
«Soy John Mark Mijares de Filipinas de la Diócesis de Catarman. Soy el primero de mis hermanos. tengo 5 hermanos, somos una familia numerosa. La vida es difícil sobre todo en mi país. Mi padre es Jonathan Mijares que es electricista y mi madre es Marites Mijares, no tiene trabajo.
Estoy muy agradecido al apoyo que me han dado. Es mi ultimo año aquí en Pamplona. Ha sido una formación muy buena y enriquecedora. He aprendido muchas cosas en Bidasoa, pero sobre todo la vida espiritual que es muy importante. Todos los días les llevamos a ustedes en nuestra oración.
Mi vocación ha sido bien cuidado durante mi estancia aquí en Bidasoa. Los sacerdotes y formadores lo están haciendo bien así como los directores espirituales. Esa labor, me ha inspirado a hacer lo mismo cuando esté en el ministerio sacerdotal en mi país.
También mi obispo les está muy agradecido porque varios curas han estado ya aquí y ahora están trabajando en el ministerio en mi diócesis. Mi obispo esta muy contento, muchas gracias.
Dentro de un año seré ordenado diacono y, si dios quiere, en un tiempo sacerdote. Así que estoy contento y feliz.
Además, ya estoy en mi 9 año de seminario porque ya saben que, antes de venir aquí, he estudiado la filosofía en mi país. La preparación es larga, pero vale la pena. Vale la pena ofrecer mi vida al Señor en la labor para con las fieles.
Su asistencia es un gran regalo y bendición a toda la Iglesia. Rezo por todos ustedes para que vayamos cumpliendo lo que Dios nos pide a cada uno. Muchas gracias por su apoyo».