¿Qué es el Rosario y por qué es importante la Virgen del Rosario?

El Santo Rosario es una oración mariana que adquiere un significado aún más durante el mes de mayo, mes dedicado a la Virgen. Rezarlo durante todo el mes (¡y toda la vida!) es un acto de amor y gratitud hacia María, nuestra Madre, que siempre nos guía hacia su Hijo, Jesucristo.

También hay que señalar otra fecha importante, el 7 de octubre, día dedicado a la Fiesta de la Virgen del Rosario. Como decía san Josemaría Escrivá de Balaguer: «el Rosario es un arma poderosa que tenemos los cristianos para enfrentarnos al mal».

Ofrecerlo por los sacerdotes y las vocaciones resulta especialmente valioso y va en línea con las oraciones que el papa León XIV nos ha pedido. En la Fundación CARF (conoce nuestra labor de ayuda a seminaristas y sacerdotes) comprendemos la importancia de estas oraciones para sostener la misión de formar integralmente a seminaristas y sacerdotes diocesanos y religiosos y religiosas sin recursos económicos de todo el mundo. Cada avemaría es un acto de fe que puede transformar vidas, apoyando a quienes han entregado la suya al servicio de Dios y de su Iglesia.

Virgen María

Cómo rezar el rosario: guía práctica

Queremos invitarte a unirte en oración ofreciéndolo de manera especial por nuestros sacerdotes y por las vocaciones que construirán el futuro de la Iglesia. Es una oportunidad para que pongamos en manos de nuestra Madre a quienes ya sirven, y a aquellos que están en su proceso de formación. Sigue estos sencillos pasos y ofrece cada misterio con el corazón lleno de fe:

  1. Persígnate: «Por la señal de la santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén».
  2. Reza un Señor Mío Jesucristo, y pide perdón de los pecados. Puedes pedir también por el fortalecimiento de todos los sacerdotes y por los desafíos que enfrentan en su misión.
  3. En cada misterio, antes de empezarlo medita brevemente su contenido, dependiendo del día de la semana, rezaremos uno distinto. Y ofrécelo por alguien o algo en especial. Para rezar el misterio correspondiente, comienza con un padrenuestro y diez avemarías. Repite este ciclo cinco veces, una decena de avemarías por cada misterio, completando la contemplación de los cinco misterios del día.
  4. Al terminar, un Gloria después de cada decena, agradeciendo todas las ayudas que estamos pidiendo. Terminas el misterio con esta oración: María, Madre de Gracia, Madre de piedad y misericordia, defiéndenos de nuestros enemigos y ampáranos ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
  5. Tras los cinco misterios, puedes rezar las letanías lauretanas.
  6. Al finalizar, si quieres, finaliza el Rosario con el rezo de una Salve.

Los misterios del Rosario: un camino de oración por nuestros sacerdotes

Al rezarlos reflexionamos sobre los misterios gozosos, luminosos, dolorosos y gloriosos. Cada uno de estos momentos nos invita a contemplar la vida de Jesús y de María, y nos da la oportunidad de ofrecer nuestras oraciones por quienes más lo necesitan.

Misterios gozosos

Misterios gozoso: lunes y sábado

Los misterios gozosos nos invitan a reflexionar sobre los primeros años de la vida de Jesús y el gozo de su llegada al mundo: la anunciación o encarnación del hijo de Dios; la visitación de María a santa Isabel; el nacimiento del hijo de Dios en Belén; la purificación de nuestra Madre y la presentación de su hijo en el templo; y el niño perdido y hallado en el templo.

Misterios dolorosos

Misterios dolorosos: martes y viernes

Los misterios dolorosos nos llenan de esperanza al recordarnos todos los sufrimientos, la entrega y el amor de Jesús antes de la resurrección y de la victoria de Cristo sobre la muerte: la oración en el huerto de los olivos; la flagelación del Señor atado a la columna; la coronación de espinas; la cruz a cuestas camino del Calvario; y la muerte de Jesús en la cruz.

Al rezar estos misterios pedimos a María que siga inspirando nuevas vocaciones sacerdotales, especialmente en estos tiempos en que el mundo necesita sacerdotes comprometidos y muy santos. Que a través de su intercesión los más jóvenes escuchen la llamada de Dios y se sientan fortalecidos para dedicar su vida al servicio de la Iglesia y de los demás.

Misterios luminosos

Misterios luminosos: jueves

Los misterios luminosos, que fueron creados por san Juan Pablo II, destacan algunos momentos de la vida pública de Jesús, como su bautismo; el milagro de las bodas de Caná; la predicación y el anuncio del reino de Dios; la transfiguración del Señor; y la institución de la Eucaristía.

Al rezar estos misterios, podemos pedir por los sacerdotes que ya están sirviendo, para que continúen guiando a sus comunidades con buen humor, sabiduría y compasión.

Misterios gloriosos

Misterios gloriosos: miércoles y domingo

Con los misterios gloriosos nos alegramos del triunfo de Jesús sobre la muerte y el pecado, sobre el mal y sobre el demonio. Meditaremos su entrega en la cruz que nos redime y con su resurrección abre las puertas del cielo; la ascensión del Señor a los cielos; la venida del Espíritu Santo sobre los apóstoles y su madre María; la Asunción a los cielos en cuerpo y alma de Nuestra Madre; y su coronación como la reina y señora de todo lo creado.

La oración por las vocaciones sacerdotales y por los sacerdotes diocesanos es un acto de amor en esta fiesta; un gesto de fe que fortalece a quienes dedican su vida al servicio de Dios y un compromiso con el futuro de nuestra Iglesia.

Por qué es importante la Virgen del Rosario

La festividad de la Virgen del Rosario, celebrada cada 7 de octubre, es una de las conmemoraciones marianas más significativas dentro del calendario litúrgico católico. Esta celebración no solo honra a la Virgen María bajo la advocación del Rosario, sino que también rememora eventos históricos y espirituales que han marcado profundamente la devoción cristiana.

Tabla de resumen de contenidos

Cómo rezar el rosario: guía práctica

Los misterios del Rosario: un camino de oración por nuestros sacerdotes

Misterios gozoso: lunes y sábado

Misterios dolorosos: martes y viernes

Misterios luminosos: jueves

Misterios gloriosos: miércoles y domingo

Por qué es importante la Virgen de Rosario

San Juan Pablo II y su familia

San Juan Pablo II tenía un gran cariño hacia sus padres. Hay que reconocer que no es frecuente ese tipo de devoción, pues a algunos una fotografía de este tipo les produciría nostalgia y tristeza. En cambio, Karol Wojtila tuvo presentes a sus progenitores hasta su partida hacia el cielo.

Emilia Kaczorowska, la madre de san Juan Pablo II

Emilia siempre presentó parecidos con su hijo Karol, con un rostro cuadrado y macizo, ojos grandes y nariz sobresaliente. Hija de unos pobres artesanos, su vida fue dolorosa, pues pronto quedó huérfana de madre. Era una mujer de fe robusta y piedad ardiente, con una especial inclinación a las devociones marianas. Nunca gozó de buena salud, pero el nacimiento de Karol le infundió la fuerza y la alegría de ver crecer a un niño sano y robusto, en contraste con una hija que seis años antes había fallecido al nacer. Emilia había encontrado en un joven militar, que llegaría a capitán, el compañero ideal para la aventura de formar una familia.

Le atrajeron no solo su buena educación y cortesía sino también su profunda piedad. Destinado en la guarnición de la pequeña ciudad de Wadowice, el capitán Wojtyla tenía un sueldo modesto y llevaba una vida un tanto rutinaria. Pasaba muchas horas fuera del hogar, aunque llegaba a tiempo a casa para compartir una apacible vida de familia, en la que jugaban un papel destacado la oración y la meditación, aunque también las lecturas de historia y literatura de Polonia, la patria que había recuperado su independencia en 1918. Tal y como dijo un biógrafo del papa, aquel hogar era un pequeño Nazaret.

Palabras de san Juan Pablo II sobre su madre: «era una mujer excepcional… A ella debo mi primera educación religiosa».

Padres de Karol

Fotografía de los padres de Karol Wojtyla el día de su boda.

Karol Wojtyła (padre)

Siempre fue un hombre de profunda fe y disciplina, cuya vida marcó para siempre a su hijo, el futuro san Juan Pablo II. Fue un militar retirado del ejército austrohúngaro y luego oficial polaco, tras la muerte de su esposa Emilia, asumió en soledad la crianza de Karol, inculcándole devoción mariana, amor a la oración y fortaleza ante la adversidad.

Hombre austero pero afectuoso, lo llevaba a misa diaria y le enseñó a rezar de rodillas, incluso en tiempos de ocupación nazi. Su muerte repentina en 1941 dejó al joven Karol huérfano a los 21 años, pero su ejemplo de piedad silenciosa y entrega a Dios se convirtió en el cimiento espiritual de su vocación. Juan Pablo II recordaría siempre a su padre como su «primer guía espiritual», aquel que le mostró que «la santidad no es un lujo, sino un deber».

Reflexión de Juan Pablo II sobre su padre: «mi padre fue un hombre de gran vida interior… Con él aprendí a rezar».

san Juan Pablo II en brazos de su padre y su madre

El vacío que vivió en sus primeros años

A los nueve años el joven Karol, al que familiarmente llaman Lolek, asistirá a la muerte de su madre. Tiene cuarenta y cinco años, y ha sido víctima de una nefritis. El padre que en aquel 1929 ha cumplido los cincuenta, se ve obligado a retirarse del ejército para cuidar de su hijo pequeño.

Hay también un hijo mayor de veintitrés años, Edmund, que un tiempo atrás había marchado a la cercana Cracovia para estudiar medicina. Este hijo, destinado en diversos hospitales, hará frecuentes visitas al hogar familiar para encontrar a su padre y a su hermano. Sin embargo, en 1932, con tan solo veintiséis años, Edmund muere de escarlatina. Se ha contagiado de una enferma a la que se había empeñado en curar. Tal era su carácter generoso y enérgico, de una apasionada entrega a su vocación de médico.

Camino a su vocación de sacerdote

Los dos Karol, padre e hijo, permanecen en el hogar de Wadowice. El padre prepara la comida se hace cargo de la limpieza y supervisa las tareas escolares del niño. Además, en aquella casa se rezan muchos rosarios, un modo de acercarse a la Madre celestial en ausencia de la madre terrena. El hijo asiste primero a una escuela municipal, y luego al liceo de la ciudad. Es un estudiante destacado en muchas materias, especialmente en religión, y también será un esforzado portero de fútbol, que se gana la simpatía de sus compañeros, entre los que hay muchos judíos.

Antes de la Segunda Guerra Mundial, aproximadamente un tercio de la población de la ciudad era judía. Al joven Karol le impresionará el sumo cuidado que los judíos ponen en sus ritos religiosos, lo que a veces contrasta con unas iglesias cristianas vacías y con una piedad rutinaria. Muchos años después, al visitar la sinagoga de Roma, siendo ya papa, afirmará que «los judíos son nuestros hermanos mayores en la fe».

La Virgen de Fátima: 13 de mayo, luz de esperanza para el mundo

La Virgen de Fátima es una de las advocaciones marianas más conocidas y veneradas dentro de la Iglesia Católica. Su historia comienza en un pequeño pueblo de Portugal y se ha extendido por todo el mundo como un mensaje de esperanza, conversión y paz. Esta devoción mariana ha tocado los corazones de millones de fieles que ven en ella una manifestación del amor materno de María por la humanidad y una llamada urgente a la conversión.

Pastores de Fátima

El origen de la advocación de Fátima

Todo comenzó en 1917, en la aldea de Cova da Iría, cerca del pueblo de Fátima, en el centro de Portugal. En ese año, tres pequeños pastores –Lucía dos Santos, de 10 años, y sus primos Francisco y Jacinta Marto, de 9 y 7 años respectivamente– afirmaron haber visto a una «Señora más brillante que el sol» durante una de sus jornadas de pastoreo. Esta visión tuvo lugar el 13 de mayo y fue la primera de una serie de seis apariciones que se repitieron el día 13 de cada mes hasta octubre de ese mismo año.

Los niños describieron a la Virgen de Fátima como una mujer vestida de blanco, con un rosario en las manos y un semblante lleno de dulzura y serenidad. A pesar del escepticismo inicial de muchos, las multitudes comenzaron a acudir al lugar de las apariciones conforme los rumores se difundían. La última aparición, el 13 de octubre de 1917, fue acompañada por lo que se conoce como el «milagro del sol», presenciado por decenas de miles de personas, creyentes y no creyentes. Muchos testigos relataron haber visto el sol bailar, girar sobre sí mismo y emitir colores extraordinarios, antes de parecer precipitarse a la Tierra y luego volver a su lugar en el cielo.

Una advocación mariana con profundo mensaje

La Virgen de Fátima no solo se apareció a los tres niños como un gesto extraordinario, sino que vino con un mensaje muy concreto. Su aparición se dio en un contexto histórico especialmente convulso: Europa estaba sumida en la Primera Guerra Mundial y, en Rusia, se gestaba la revolución comunista. En este marco, María trajo palabras que, si bien son profundamente espirituales, tienen implicaciones concretas para la historia y la vida de los pueblos.

En las apariciones, la Virgen de Fátima habló principalmente de tres temas clave: la conversión del corazón, la penitencia por los pecados y la oración –especialmente del Santo Rosario– como medio para alcanzar la paz.

Virgen de Fátima

Los tres secretos de la Virgen de Fátima

Uno de los aspectos más conocidos y debatidos de las apariciones de la Virgen de Fátima son los llamados tres secretos. Estos fueron revelaciones que la Virgen confió a los pastorcitos, y que con el tiempo serían divulgadas, cada una en su momento.

Primer secreto: la visión del infierno

En la aparición del 13 de julio, los niños recibieron una impactante visión del infierno. Lucía lo describió como un gran mar de fuego, donde había almas en sufrimiento acompañadas de demonios horribles. Esta visión no fue dada para sembrar miedo, sino para mostrar la seriedad del pecado y la necesidad urgente de oración y penitencia por la salvación de las almas.

Segundo secreto: la devoción al Inmaculado Corazón y la conversión de Rusia

En esa misma aparición, la Virgen profetizó la próxima guerra mundial (si el mundo no se convertía) y habló de la necesidad de consagrar Rusia a su Inmaculado Corazón. Dijo que si esto se hacía, Rusia se convertiría y habría paz; de lo contrario, esparciría sus errores por el mundo. Este mensaje fue interpretado por muchos como una alusión directa al comunismo ateo que se extendería tras la Revolución Rusa.

Tercer secreto: el martirio y la persecución de la Iglesia

El tercer secreto fue mantenido en reserva por muchos años y solo fue revelado públicamente por el Vaticano en el año 2000. Contenía una visión simbólica de un «obispo vestido de blanco» que camina entre ruinas y cuerpos de mártires, y que finalmente cae muerto por disparos. Esta imagen fue interpretada como una representación de las persecuciones que ha sufrido la Iglesia en el siglo XX, y en particular se ha relacionado con el atentado contra san Juan Pablo II el 13 de mayo de 1981, aniversario de la primera aparición.

La Virgen de Fátima y la llamada a la oración

Uno de los elementos más repetidos en los mensajes de la Virgen de Fátima fue la oración del Santo Rosario. María insistió en que se rezara el Rosario todos los días para alcanzar la paz del mundo y el fin de la guerra. Esta insistencia subraya la importancia que la Iglesia otorga a esta oración como arma espiritual poderosa.

También pidió que se ofrecieran sacrificios por la conversión de los pecadores y que se viviera una vida de penitencia. Esto no implica necesariamente grandes sufrimientos, sino la vivencia diaria de las dificultades con espíritu de amor y entrega.

La dimensión eclesial y profética de Fátima

El mensaje de Fátima no se limita a una experiencia personal de los tres pastorcitos, sino que tiene una dimensión profética y eclesial. El Papa Benedicto XVI, durante su visita a Fátima en 2010, dijo que «se engañaría quien pensase que la misión profética de Fátima ha concluido». La Virgen de Fátima sigue interpelando al mundo de hoy, invitándonos a un cambio de vida, a un corazón más humilde, orante y abierto a Dios.

Además, la devoción a la Virgen de Fátima ha sido especialmente abrazada por los Papas del siglo XX y XXI. San Juan Pablo II, que atribuía su salvación del atentado del 13 de mayo de 1981 a la protección de la Virgen de Fátima, visitó el santuario en varias ocasiones y consagró el mundo al Inmaculado Corazón de María. También Benedicto XVI y el papa Francisco han demostrado una profunda devoción a esta advocación.

Santuario de la Virgen de Fátima
Santuario de la Virgen de Fátima, Portugal.

Un mensaje actual

Más de un siglo después de las apariciones, el mensaje de Fátima sigue siendo profundamente actual. En un mundo marcado por la violencia, el materialismo y el relativismo, la Virgen sigue pidiendo lo mismo: oración, conversión y reparación. Fátima no es un mensaje de condena, sino de esperanza: la esperanza de que, con la ayuda de Dios y la intercesión de María, el corazón humano puede transformarse, la historia puede cambiar y el bien puede triunfar sobre el mal.

«Al final, mi Inmaculado Corazón triunfará», prometió la Virgen de Fátima. Esta frase resuena como una luz que guía a los creyentes en medio de la oscuridad del mundo. Confiar en ella es caminar con esperanza hacia el Reino de Dios.

Papa León XIV: bienvenido Santo Padre

A sus 69 años, Robert Francis Prevost, eligió el nombre de León XIV. El Papa León XIV, y todavía actual prefecto del Dicasterio para los Obispos y presidente de la Comisión Pontificia para América Latina, es el primer estadounidense y el primer agustino en convertirse en Sumo Pontífice en la historia de la institución.

Biografía del Papa León XIV

El Papa León XIV, nacido como Robert Francis Prevost el 14 de septiembre de 1955 en Chicago (Illinois, Estados Unidos), es el 267.º pontífice de la Iglesia Católica. Miembro de la Orden de San Agustín (O.S.A.), ingresó al noviciado en 1977 y realizó sus votos solemnes en 1981. Estudió teología en la Catholic Theological Union de Chicago y posteriormente se especializó en derecho canónico en la Universidad Pontificia de Santo Tomás de Aquino en Roma.

En 1985, fue enviado como misionero a Perú, donde desempeñó diversas funciones pastorales y académicas. Fue obispo de Chiclayo desde 2015 y en 2023, el Papa Francisco lo nombró prefecto del Dicasterio para los Obispos y presidente de la Pontificia Comisión para América Latina. Ese mismo año, fue creado cardenal con la diaconía de Santa Mónica.

El 8 de mayo de 2025, fue elegido Papa, adoptando el nombre de León XIV. Su elección marca un hito al ser el primer pontífice estadounidense y agustino en la historia de la Iglesia. Su trayectoria destaca por su compromiso con la pastoral misionera, la formación académica y la administración eclesiástica tanto en América Latina como en el Vaticano.

Puedes leer su biografía completa en el sitio oficial del Opus Dei: Biografía del Papa León XIV.

8 de mayo de 2025, nombramiento del Papa León XIV

A las 19:13 horas, del 8 de mayo de 2025, 65 minutos después de la fumata blanca miles de fieles y peregrinos vieron abrirse las cortinas del balcón central de la Basílica vaticana. El cardenal protodiácono, Dominique Mamberti, apareció ante la multitud y con voz solemne pronunció las históricas palabras: «Annuntio vobis gaudium magnum: Habemus Papam…», seguidas del nombre del nuevo Pontífice: el cardenal Prevost, quien ha tomado el nombre de León XIV.

La plaza estalló en júbilo. Cientos de campanas repicaron en toda Roma mientras banderas ondeaban y muchos fieles se abrazaban emocionados. Entre gritos de «¡Viva el Papa!» y el canto del Tu es Petrus, el nuevo sucesor de Pedro apareció por primera vez ante el mundo. Vestido de blanco y con gesto sereno, saludó a la multitud con una bendición apostólica, agradeciendo la confianza de sus hermanos cardenales y pidiendo oraciones para su misión.

Se inicia así una nueva etapa para la Iglesia católica, marcada por la esperanza y la expectativa. En las próximas horas el Papa León XIV se dirigirá nuevamente a los fieles y comenzará su pontificado formalmente con una misa de inicio en los próximos días.

Robert Francis Prevost
Don Robert Francis Prevost, durante una homilia.

Mensaje del Prelado del Opus Dei, Mons. Fernando Ocáriz

El 8 de mayo de 2025, Mons. Fernando Ocáriz, prelado del Opus Dei, emitió un mensaje con motivo de la elección del Papa León XIV. Expresó su alegría y gratitud por la designación del nuevo vicario de Cristo, instando a la comunidad a unirse en oración por él y por la misión que emprende al frente de la Iglesia.

En su mensaje, Mons. Ocáriz destacó la importancia de la unidad de corazones y oraciones en momentos como este, subrayando la fe de la Iglesia que resplandece con particular esplendor. Recordó las palabras de san Josemaría Escrivá en Forja, donde se exhorta a amar, venerar, rezar y mortificarse por el Romano Pontífice, considerado la piedra basilar de la Iglesia.

El prelado enfatizó que el Papa León XIV, como sucesor de Pedro, continúa la labor de santificación y gobierno que Jesús confió a su primer apóstol. Animó a los fieles a renovar su compromiso de oración y apoyo al Santo Padre, reconociendo la responsabilidad y el servicio que implica su nuevo ministerio.

Finalmente, Mons. Ocáriz invitó a todos a vivir este acontecimiento con fe y esperanza, viendo en la elección del nuevo Papa una oportunidad para fortalecer la comunión eclesial y el compromiso con la misión evangelizadora de la Iglesia.

Puedes leer el mensaje completo en el sitio oficial del Opus Dei: Mensaje del Prelado con motivo de la elección del Papa León XIV.

El sacerdote, psicología de una vocación

Un libro que plantea muchas preguntas sobre la felicidad y sobre la vocación del sacerdote. ¿Sigue siendo atractiva la figura del sacerdote católico? ¿Puede ser feliz una persona que renuncia al matrimonio? ¿Cuándo desaconsejar el sacerdocio u otros caminos específicos de entrega cristiana? Estas y otras preguntas encuentran útiles respuestas, salpicadas de vivencias reales y experiencia pastoral.

sacerdote y felicidad

El libro muestra el mundo interior de quien responde a la llamada de Dios

El autor de Madurez psicológica y espiritual aborda el luminoso panorama de la vocación cristiana, a partir del sacerdocio. La identidad y misión del sacerdote, como de otras vocaciones dentro de la Iglesia, se comprenden con la luz de Jesucristo, que vino a la tierra para servir y no ser servido.

El sacerdote –se explica en el libro– ha de ver lo sagrado en los demás, confirmándolos en su valor; y, al mismo tiempo, traer lo divino, lo sagrado, a cada persona. Esta es la misión que lo caracteriza y de la cual proviene su dignidad y gran responsabilidad ante Dios, ante cada persona y ante la sociedad entera.

Se introduce en las dinámicas psicológicas, en sus conflictos y desafíos, en sus fuentes de paz y de armonía. Ser sacerdote implica dar luz, dar consuelo y esperanza, en la medida en que se esfuerza por identificarse con Jesucristo, Dios hecho hombre.

Muchas de las ideas expuestas se aplican a otras formas de vocación dentro de la Iglesia, en especial si asumen el don del celibato.

«La vida se alcanza y madura a medida que se la entrega para dar vida a otros».
Documento de Aparecida, 2007, cit. en papa Francisco, Exhortación apostólica Evangelii gaudium, 24 de noviembre 2013, n. 10.

Jesús

Jesucristo es el modelo común para la felicidad

En el primer capítulo se expone el proceso de madurez, subrayando la libertad y los momentos de crisis a lo largo del desarrollo. Se definen las notas de una personalidad madura, para acoger y hacer fructificar el don gratuito de una llamada divina.

Cómo discernir esa llamada, con los tipos de vocación, el examen de las aptitudes y de la intención de la persona son el tema del segundo capítulo. Se menciona también cuándo es necesario recurrir a los psicólogos, siguiendo las orientaciones de la Ratio para la formación de los sacerdotes, de la Congregación del Clero: El don de la vocación presbiteral, de 2016.

Sacerdote
Wencesleao Vial, autos del libro. Foto vía Zenit.

Armonía de la vida cotidiana

El tercer capítulo lleva por título Armonía de la vida cotidiana. Aquí se distinguen y explican los conceptos de soledad buena y soledad perjudicial. Se profundiza en la importancia psicológica de la oración, y la necesidad de un sano equilibrio entre actividad y descanso. Los hábitos y aficiones saludables forman un apartado especial, que muestra en su desarrolló la unidad de las tres dimensiones humanas: física, psíquica y espiritual.

Una dimensión de particular fuerza en la persona es la sexualidad. El cuarto capítulo explica cómo puede ser una fuente de alegría o de tormento, dependiendo de si está integrada o no, de si vive humanamente o no.

Se aborda el tema del amor humano, cuya comprensión es la base para entender el amor divino y la donación. Se tocan los obstáculos psicológicos y conductuales, en particular la pornografía y la actividad homosexual, que dificultan un avance sereno en la vocación; y se termina con algunas notas de la paternidad espiritual y la defensa de un carisma: el celibato.

agotamiento o burnout

El agotamiento del sacerdote

En el quinto capítulo se analiza un fenómeno frecuente entre muchas profesiones de servicio o de las que dependen otras personas: el agotamiento o burnout, con referencia a la práctica pastoral. Aparecen las formas de presentación, las personas de riesgo y cómo afrontarlo y prevenirlo. Todo con la intención de comprender mejor este cuadro, similar a la depresión, que hace sufrir a muchas personas de distintos ambientes, también sacerdotes y personas entregadas en apostolados de la Iglesia.

El último capítulo presenta una serie de actitudes de prevención de la sintomatología psíquica. Se trata del mindfulness o conciencia focalizada en lo importante, y su relación con la meditación cristiana y la presencia de Dios. La autotrascendencia como característica esencial del ser humano se pone en relación con la misión apostólica y los desafíos pastorales.

Se termina con una referencia a la Juventud y fuerza del espíritu, capaz de sobreponerse a muchas dificultades y guiar por caminos de paz y de alegría. Al final se incluye una lista de libros recomendados y de páginas web útiles.

Donde comprarlo y en qué idiomas se puede obtener

El libro El sacerdote, psicología de una vocación se encuentra publicado también en italiano (Il sacerdote, psicologia di una vocazione, Edusc 2021) y en Portugués (A Psicologia de uma Vocaçao, Quadrante 2021).

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La X a favor de la Iglesia, un gesto que ayuda a muchos

Marcar la X, una decisión que no cuesta en la Renta, pero sí cuenta

Al realizar tu declaración de la Renta, tienes la opción de marcar la X (la casilla 105) para destinar el 0,7 % de tu cuota íntegra al sostenimiento económico de la Iglesia Católica. Esta elección no implica un mayor pago de impuestos ni reduce la devolución que puedas recibir. Además, es compatible con la casilla 106, destinada a actividades de interés social, permitiendo asignar un 0,7 % adicional a proyectos sociales sin coste adicional para ti.​

Datos actualizados de la campaña de la Renta 2024

En la campaña de la Renta 2024, correspondiente al ejercicio fiscal de 2023, se registraron 208.841 declaraciones más a favor de la Iglesia Católica en comparación con el año anterior. Esto representa un incremento significativo en el apoyo de los contribuyentes.

El importe total asignado a la Iglesia alcanzó los 382.437.998 euros, lo que supone un aumento de 23,6 millones de euros respecto al año anterior. La aportación media por contribuyente que marcó la casilla fue de 42,5 euros.

Marca la X a favor de la Iglesia

¿Dónde se encuentra la casilla de la Iglesia en la declaración?

La casilla 105, correspondiente a la «Asignación tributaria a la Iglesia Católica», se encuentra en la página 1 del Modelo 100 de la declaración de la Renta. Si deseas contribuir al sostenimiento de la Iglesia, debes marcar esta casilla. Recuerda que también puedes marcar simultáneamente la casilla 106 para apoyar actividades de interés social.​

Deducciones fiscales por donativos

Además de la asignación tributaria, puedes colaborar con la Iglesia mediante donativos, los cuales son deducibles fiscalmente según la Ley 49/2002 de Mecenazgo. Por ejemplo, las donaciones de hasta 250 euros tienen una deducción del 80 %, lo que significa que Hacienda te devolverá 200 euros en la declaración de la Renta. Este incentivo fiscal facilita el apoyo a la labor de la Iglesia y sus instituciones.

¿Qué es la asignación tributaria?

Es la opción voluntaria para destinar un porcentaje de la cuota íntegra a colaborar con el sostenimiento económico de la Iglesia católica y/o a otros fines de interés social.

Marcar la X de la casilla de la Iglesia católica en la declaración de la Renta, no supone que el contribuyente tenga que pagar más ni que le devuelvan menos y es totalmente compatible e independiente de la asignación para otros fines de interés social. En ambos casos se destinará un 0,7 % de la cuota íntegra a cada opción.

Por el contrario, no marcar ninguna opción. Significará que el 0,7 % de la cuota íntegra del IRPF se imputará a los Presupuestos Generales del Estado con destino a fines generales.

En todo caso, sea cual sea tu decisión respecto de la asignación tributaria, no se modifica la cuantía final del impuesto que pagas o de la devolución a la que tengas derecho. No afecta a lo que tengas que tributar, simplemente decides a dónde quieres que vaya una parte de tus impuestos.

marca la x de la iglesia web por tantos y ayuda
Marca la X de la iglesia web por tantos, y ayuda.

Deducciones fiscales: ¿pagaré más impuestos?

Otra forma de ayudar a la Iglesia es realizando un donativo periódico o puntual. Colaborando de esta forma con una ONG que apoye la labor de la Iglesia Católica. Estos donativos se pueden desgravar fiscalmente en la declaración de la renta.

La desgravación de donaciones a ONG se rige por la Ley de Mecenazgo 49/2002 que recompensa los esfuerzos privados en actividades de interés general.

Beneficios fiscales para donantes

Gracias a la nueva Ley de Mecenazgo, las donaciones de hasta 250 € tendrán una deducción en la renta del 80 %. Es decir, donando 20,83 €/mes o 250 €/año, Hacienda te devolverá 200 € en la declaración de la Renta.

Por 20 € al mes puedes ayudar a que nuestros seminaristas sigan formándose y así lograr que ninguna vocación se pierda.

La importancia de marcar la casilla de la iglesia católica en la declaración de la Renta

Desde 2007 la Iglesia no recibe dinero con cargo a los Presupuestos Generales del Estado y renuncia a la exención del IVA. Ese año se modificó el Acuerdo de 1979 entre España y la Santa Sede sobre asuntos económicos y se creó la casilla 105 para el sostenimiento de la Iglesia católica.

La cantidad que se recibe de los contribuyentes que marcan la casilla de la Iglesia católica en la declaración de la renta se reparte solidariamente desde el Fondo Común Interdiocesano.

Este fondo, que se nutre de las aportaciones directas de los fieles y de los contribuyentes, se distribuye entre las diferentes diócesis en función de su tamaño y sus necesidades. Supone de media el 25 % de la financiación de las diócesis en España.

Según los últimos datos disponibles, cerca de 9 millones de personas marcan la equis a favor de la Iglesia católica en nuestro país.

Un gesto que la Iglesia agradece, y anima a seguir haciéndolo, para poder continuar con toda esta labor que realiza en favor de toda la sociedad.

¿Cómo se financia la Iglesia?

La Iglesia en España cuenta para su sostenimiento con varias fuentes de financiación para sostener sus actividades. Las principales son:

El portal de transparencia de la Iglesia

La Iglesia en un ejercicio de transparencia, cada año informa de cuál ha sido la cantidad que se ha recibido en concepto de asignación tributaria de los contribuyentes, y de cuál ha sido el destino de esta cantidad.

Una vez repartida esta cantidad, principalmente a las diócesis, ésta entra a formar parte de su economía diocesana. Toda esta información se refleja cada año en la Memoria anual de actividades de la CEE.

En la web de la Conferencia Episcopal informan cada año de cuál ha sido la cantidad que se ha recibido al marcar la casilla de la Iglesia católica en la declaración de la renta.

Tiene como misión acercar la Iglesia a la sociedad mediante el impulso de medidas de trasparencia y buen gobierno económico en la Conferencia Episcopal y sus obras, así como en el resto de entidades que de ella dependan.

Cestillo de la colecta

Destino de los fondos aportados al marcar la casilla de la iglesia en la Renta

La cantidad proveniente de la asignación tributaria es enviada a las 70 diócesis españolas. Las diócesis lo integran dentro de su presupuesto diocesano para acometer las actividades propias de la Iglesia.

Más de la mitad de los gastos del conjunto de las diócesis españolas fueron gastos pastorales y asistenciales, junto con gastos de conservación de edificios y funcionamiento.

La Conferencia Episcopal solicita anualmente información a las diócesis sobre sus cuentas económicas consolidadas, incluyendo las parroquias, para así dotar de transparencia al proceso y obtener una información sobre la procedencia de sus recursos y las aplicaciones que se han dado cada año.

Con la acción de marcar la equis en casilla de la iglesia en la renta aportamos recursos para que la Iglesia siga realizando actividades que redunda en beneficio de toda la sociedad española.

Es por eso que la Iglesia agradece a todos aquellos españoles que contribuyen con este gesto y con el resto de campañas realizadas a lo largo del año a sostener la labor religiosa, espiritual y social al servicio de millones de españoles.

Esta aportación es decisiva para sostener la inmensa labor de la Iglesia, que, para seguir ayudando, necesita más que nunca la colaboración de todos.

Por todo esto desde CARF te animamos a marcar la casilla de la Iglesia católica en la declaración de la renta de este año.