Pablo López: «Quien evangeliza en redes ve la desproporción entre trabajo y frutos»

El sacerdote Pablo López cuenta con una amplia experiencia en plataformas digitales como «Jóvenes Católicos» y «Hallow», seguidas por cientos de miles de jóvenes; en el caso de la segunda, millones de usuarios. Desde ellas evangelizar en las redes sociales forma parte de sus objetivos.

Acaba de publicar Cómo hablar de Dios en las redes, una guía práctica para comunicar lo espiritual en el ámbito digital. Más que ofrecer recetas mágicas, invita a plantear preguntas, inspirar reflexiones y abrir diálogos profundos que trasciendan la fugacidad de las redes sociales. En un mundo dominado por la inmediatez y el contenido efímero, el desafío de hablar de Dios en las redes sociales se transforma en una oportunidad única.

¿Cómo surgió la idea de relacionar a Dios con una red social como Instagram, que a menudo se asocia con superficialidad?

Fue una propuesta de la editorial y, desde el comienzo, me encantó el proyecto, pues dedico parte de mi labor pastoral a evangelizar en las redes sociales y compruebo a diario su eficacia. Mi interés en este campo nació en la pandemia, tratando de acompañar a gente joven en la distancia.

Usted menciona que el libro no es una receta mágica, sino una invitación a repensar cómo comunicamos lo sagrado. ¿Qué errores comunes cometen quienes intentan hablar de espiritualidad en las redes sociales?

Un error es centrarse en buscar seguidores y tratar de hacer publicaciones clickbait, conocido en español como cibercebo o ciberanzuelo para que hagas clic. Evangelizar requiere hablar desde el corazón y la experiencia, y hay cosas que no se pueden encajar en formatos 'facilones'. 

Hay que llegar al corazón de la gente y eso lo hace el Espíritu Santo. Cualquiera que evangeliza en redes sociales ve la desproporción entre su trabajo y los frutos que se producen. Recuerdo una chica que llevaba siete años tratándose una anorexia grave, con ingresos hospitalarios incluidos. Me llamó por teléfono para decirme que se había curado rezando con los contenidos del canal. Rezando se le pasó todo. Después ingresó en una orden religiosa. Los padres no son creyentes y están alucinados con el cambio. 

¿Habla de este tipo de historias en el libro?

Sí, la obra está llena de anécdotas impactantes. Por ejemplo, una chica de 2º de Bachillerato de un pueblo de Extremadura se quedó embarazada y sus amigas la animaban a abortar. Se puso en contacto con nosotros cuando nació su hijo para darnos las gracias: las meditaciones de la aplicación la habían animado a ser valiente y afrontar las consecuencias. Nos contaba cómo su hijo era el mayor regalo de su vida. 

Hay personas que te dicen que gracias a un vídeo no se ha suicidado; otro que gracias a una canción ha pedido perdón a su madre después de mucho tiempo; y, por supuesto, mucha gente que vuelve a la confesión después de años o décadas.  

En su experiencia trabajando en plataformas como Jóvenes Católicos y Hallow, ¿qué estrategias han resultado más efectivas para conectar con los jóvenes a través de lo digital?

En primer lugar hay que ser constante y ofrecer variedad de contenidos y formatos. En Hallow hacemos un audio al día, pero también ofrecemos canciones, tips breves, comentarios al tiempo litúrgico, entrevistas o podcast. En definitiva, hay que hacer de todo para que cada uno enganche con lo que más le gusta o mejor se adapta a sus circunstancias. 

No hay que soltar rollos. Merece la pena hacer cosas cortas y atractivas, que no largas y espesas. Igual que las homilías no puede ser que duren 15 minutos, es mejor que duren 5 y que tengan alguna historia que la gente pueda recordar a posteriori y facilite que vuelvan. 

Pues lo mismo con las redes sociales, tiene que ser corto, porque si no la gente va a pasar a otro reel, por eso es esencial comenzar con un principio que sea rompedor. Por ejemplo, uno de nuestros vídeos comienza así: “Hola, me llamo Krishna, nací y me crié en la comunidad Hare Krishna y he pasado de fumar porros constantemente a ir a Misa todos los días”.

Habla de la importancia de sembrar preguntas en lugar de simplemente sumar contenido. ¿Qué tipo de preguntas cree que son las más adecuadas para inspirar reflexión en la audiencia?

La clave no es tanto el tipo de preguntas, sino que cuando dejas cuestiones abiertas invitas al oyente a seguir pensando por su cuenta. Además, las preguntas abiertas generan mucha interactuación en los comentarios o gente que te escribe por privado.

Finalmente, como sacerdote y alguien con una audiencia digital considerable, ¿cómo equilibra el uso de las redes sociales con el tiempo necesario para la oración y la reflexión personal?

Pues gracias a Dios, yo no le tengo que dedicar mucho tiempo a montar vídeos, al día le puedo dedicar media hora más o menos: 10 minutos a Instagram, el día que más 20 (no me meto nunca a ver las historias de nadie, ni a ver los reels ni nada). Si le dedico más sé que perdería el tiempo y yo soy mucho más offline de lo que parece, hago deporte a diario y una actividad pastoral entretenida (risas).

Ahora bien, reconozco que es clave trabajar en equipo. Yo tengo dos colaboradores que sí que le dedican más tiempo que yo. 

El libro Cómo hablar de Dios en las redes

Una guía para inspirar transcendencia en el océano digital

En un mundo de conexiones instantáneas y de contenido efímero, hablar de Dios en las redes sociales puede parecer un desafío. Sin embargo, estos espacios, donde todo parece transitorio, pueden ser el nuevo púlpito para lo eterno. Las redes no tienen por qué ser solo escaparates de lo superficial; bien empleadas, pueden ser un puente hacia lo trascendente y servir para evangelizar.

Esta guía práctica explora cómo comunicar lo espiritual en el ámbito digital, de manera que resuene en el corazón de quienes, aunque distraídos, buscan sentido y profundidad. Pablo López ofrece estrategias para que el mensaje divino no solo compita en la velocidad del feed, sino que se haga memorable, relevante y transformador.

No se trata de sumar contenido, sino de sembrar preguntas, inspirar reflexiones y abrir el diálogo sobre las verdades universales que no caducan. Porque aunque nuestras historias desaparezcan en veinticuatro horas, el anhelo humano por lo eterno permanece, esperando respuestas.

Acerca de Pablo López González, sacerdote

Pablo López, sacerdote desde 2016, ha dedicado su ministerio a la pastoral juvenil y familiar. Antes de su ordenación, ejerció como profesor, se especializó en educación física y psicopedagogía. Después de estudiar Teología obtuvo un doctorado en Sagrada Escritura por la Universidad de Navarra.

Apasionado por el deporte, trabaja activamente en la plataforma digital Jóvenes Católicos, que cuenta con más de 400.000 seguidores en redes sociales. Además, colabora diariamente con un audio en la aplicación Hallow, que ha superado los 14 millones de descargas, y participa en la cuenta de Instagram «Se buscan rebeldes», así como en varios podcast y programas de radio.


Bibliografía:
Omnes, firmado por Javier García Herrería.

La familia cristiana: concepto e importancia

La Iglesia celebra cinco años de la publicación de la exhortación apostólica Amoris Laetitia sobre la belleza y la alegría del amor familiar. Ese mismo día el papa Francisco inaugurará el año dedicado a ella, que terminó el 26 de junio de 2022, con ocasión del X Encuentro Mundial en Roma con el Santo Padre.

La primera de todas

Tanto la gran prole humana, y cada una de las familias que habrían de componerla, es uno de los instrumentos naturales queridos por Dios para que los hombres cooperen en su misión creadora.

La voluntad de Dios de contar con ella en su plan salvador se confirmará, con el cumplimiento del plan divino. Cuando nace Jesús, en Nazaret, de María, por obra del Espíritu Santo. Y Dios provee para su Hijo un núcleo familiar, con un padre adoptivo, José, y con María, la Madre virginal. Quiso el Señor que, también en esto, quedara reflejado el modo en que Él desea ver nacer y crecer a sus hijos los hombres.

“¿Qué nos enseña la vida a la vez sencilla y admirable de esa Sagrada Familia?” A esta pregunta que nos sugiere Ssan Josemaría podemos responder con palabras del Catecismo, señalando que la familia cristiana, a imagen de la de Jesús, es también iglesia doméstica porque manifiesta la naturaleza de unión y familiar de la Iglesia como familia de Dios.

La de Nazaret es la modelo en la que todas las del mundo pueden hallar su sólido punto de referencia y una firme inspiración dice el papa Francisco

La importancia 

Toda familia tiene una entidad sagrada, y merece la veneración y solicitud de sus miembros, de la sociedad civil y de la Iglesia. Tanto por su misión natural y sobrenatural, por su origen, por su naturaleza y por su fin, es grande la dignidad de la familia cristiana.

El hogar ha de ser la escuela primera y principal donde los hijos aprendan y vivan las virtudes humanas y cristianas. El buen ejemplo de los padres, de los hermanos y de los demás componentes se refleja en la configuración de las relaciones sociales que cada uno de los miembros establece. La realidad familiar funda unos derechos y unos deberes.

En los momentos actuales de la vida de la sociedad, se hace especialmente urgente volver a inculcar el sentido cristiano en el seno de tantos hogares. La tarea no es sencilla pero sí apasionante. Para contribuir a esta inmensa labor, que se identifica con la de volver a dar tono cristiano a la sociedad, cada uno ha de empezar por barrer la propia casa.

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Amoris laetitia​ es la segunda exhortación apostólica postsinodal del papa Francisco, firmada el día 19 de marzo de 2016 y hecha pública el 8 de abril ​del mismo año.

El año de Amoris Laetitia

Por esto surge esta iniciativa del papa Francisco, que se propone llegar a todos los hogares del mundo a través de diferentes propuestas. Surge de la experiencia de la pandemia. En ella se ha puesto de relieve el papel central del hogar cristiano como Iglesia doméstica y la importancia de los lazos comunitarios entre ellos, que hacen de la Iglesia una “familia de familias” AL 87.

Están invitadas a participar tanto las conferencias episcopales, diócesis, parroquias, movimientos eclesiales, asociaciones familiares pero especialmente las cristianas de todo el mundo, son las protagonistas con nuevas propuestas.

El Papa, también ha recordado que, a imitación de la Sagrada Familia, «estamos llamados a redescubrir el valor educativo del núcleo familiar, que debe fundamentarse en el amor que siempre regenera las relaciones abriendo horizontes de esperanza».

Esta fiesta «nos presenta el ideal del amor conyugal y familiar, tal y como quedó subrayado en la Exhortación apostólica Amoris laetitia».

Amoris Laetitia resumen

  1. “Hacer experimentar que el Evangelio es alegría que llena el corazón y la vida entera” (AL 200). Una familia que descubre y experimenta la alegría de tener un don y ser a su vez un don para la Iglesia y la sociedad, “puede llegar a ser una luz en la oscuridad del mundo” (AL 66). ¡Y el mundo de hoy necesita esta luz!
  2. Anunciar que el sacramento del matrimonio es un don y tiene en sí mismo una fuerza transformadora del amor humano. Para ello es necesario que los pastores y los hogares caminen juntos en una corresponsabilidad y complementariedad pastoral, entre las diferentes vocaciones en la Iglesia (cf. AL 203).
  3. Hacer a las familias protagonistas de la pastoral. Para ello se requiere “un esfuerzo evangelizador y catequístico dirigido a ellas” (AL 200), ya que una familia cristiana se convierte también en una familia misionera.
  4. Concienciar los jóvenes de la importancia de la formación en la verdad del amor y el don de sí mismos, con iniciativas dedicadas a ellos.
  5. Ampliar la mirada y la acción de la pastoral para que se convierta en transversal, para incluir a los esposos, a los niños, a los jóvenes, a las personas mayores y las situaciones de fragilidad.

“La vida cristiana es una vocación y un camino a la santidad, una expresión del 'rostro más bello de la Iglesia' (Gaudete et exsultate 9)”.

 

El Papa recuerda la importancia de hacer las paces. En la fiesta de la Sagrada Familia, el papa Francisco invita a seguir el modelo de Nazaret y da algunos consejos para un ambiente sano: «si discuten, hagan las paces el mismo día, la guerra fría del día siguiente es muy peligrosa».

Recomendación para vivir 

El pontífice ha recomendado una serie de acciones para que se pueda experimentar una comunión sincera y se viva profundamente este año Amoris Laetitia.

  • Mantener «afectos profundos y puros».
  • Hacer prevalecer «el perdón sobre las discordias». Nunca terminar la jornada sin hacer las paces
  • Que «la dureza cotidiana del vivir sea suavizada por la ternura mutua y por la serena adhesión a la voluntad de Dios».

De esta manera, ha puntualizado Francisco, «la familia se abre a la alegría que Dios da a todos aquellos que saben dar con alegría, pero también halla la energía espiritual para abrirse al exterior, a los demás, al servicio de sus hermanos, a la colaboración para la construcción de un mundo siempre nuevo y mejor; capaz, por tanto, de ser portadora de estímulos positivos; evangelizadora con el ejemplo de vida».

Así mismo, ha vuelto a enunciar las tres palabras que siempre tienen que prevalecer: permiso, gracias y disculpa. «Permiso para no ser invasivo en la vida de los demás, después gracias, gracias de tantas ayudas y servicios que hacemos; agradecer siempre, pero la gratitud es la sangre del alma noble y luego la más difícil de pronunciar: disculpa». Porque como ha dicho el Papa: «siempre hacemos cosas feas y alguien se puede sentir ofendido».

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Bibliografía:

El sentido de la Navidad: 25 de diciembre

Todos estos sentimientos, serán reales si dejamos que el Niño Jesús nazca en nuestros corazones y los ilumine. Porque, como dijo Benedicto XVI, «si no se reconoce que Dios se hizo hombre, ¿qué sentido tiene celebrar la Navidad? La celebración se vacía».

Hoy los cristianos estamos rodeados por una celebración muchas veces vacía y consumista, muy diferente al verdadero sentido de la Navidad, donde conmemoramos el nacimiento de Jesucristo, el Hijo de Dios, que «por nosotros los hombres y por nuestra salvación bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María la Virgen y se hizo hombre» (Credo niceno-constantinopolitano). Cada año, la Iglesia se prepara para vivir la Navidad con el tiempo litúrgico del Adviento, que dura cuatro semanas.

¿Qué es y cuál es el sentido de la Navidad?

Con el sentido de la Navidad católica, cambial la forma de adorar a Dios. El cristiano pasa de orar mirando al cielo, a volver los ojos a la tierra para reparar en la fragilidad de un niño pequeño que duerme entre la paja de un pesebre. La grandeza infinita de Dios se torna en la fragilidad de un niño recién nacido. De pronto, dos conceptos como la divinidad e infancia, hasta entonces muy distantes, se unen en una persona y misma dirección. El sentido de la Navidad es la revelación de los más sencillos, que pone a prueba la sabiduría de los sabios y entendidos.

Fueron pastores los primeros en adorar al Niño en el pesebre; y lo hicieron porque entendieron que un Niño Dios abraza su nimiedad y sencillez. Su fe ha soñado con un Dios como este que vive entre sus rebaños, que sea uno más entre ellos, padeciendo sus mismas necesidades.

Y, al acercarse a la cueva descubren que ese Dios hecho niño se refugia en el regazo de su Madre. Es ese vínculo entre el Niño y la Madre el que termina de completar el misterio de la Navidad cristiana. Porque Dios deja de ser una ser abstracto y lejano, para convertirse en un Dios indefenso, humano, que se cobija en una Madre, intercesora en nuestra relación con Él.

Si la despojamos de este sentido originario, el sentido de la Navidad deja de tener la auténtica impronta cristiana.

«Ante todo –subrayo–, nosotros, los cristianos, tenemos que reafirmar con convicción profunda y sentida la verdad de la Navidad de Cristo para testimoniar ante todo la conciencia de un don gratuito que es riqueza no sólo para nosotros, sino para todos». Benedicto XVI.

navidad plaza de san pedro

El árbol de Navidad en la tradición católica

El primer rasgo del árbol dentro en el sentido de la Navidad es su capacidad de mantener las hojas vivas en invierno por eso se utilizan abetos o pinos. «Era un símbolo de la eternidad y de la vida de Dios que no pasa nunca. Por lo tanto, aplicarlo a la vida de Dios que no pasa nunca, aplicarlo al Hijo de Dios que viene con nosotros en la Navidad le da ese sentido también de Dios que se hace presente en medio de la humanidad», dice don Bernardo Estrada, Profesor de la PUSC.

Los primeros indicios de adornos al árbol nos llevan a Alemania en donde se le colgaban frutos, recordando el árbol de la vida del paraíso. Hoy, el árbol de Navidad es más que una decoración, es una señal de alegría para todo el mundo.

En palabras de san Juan Pablo II: «en invierno, el abeto siempre verde se convierte en signo de la vida que no muere […] El mensaje del árbol de Navidad es, por tanto, que la vida es ‘siempre verde’ si se hace don, no tanto de cosas materiales, sino de sí mismo: en la amistad y en el afecto sincero, en la ayuda fraterna y en el perdón, en el tiempo compartido y en la escucha recíproca».

«El árbol de Navidad y los regalos propios de estas fechas, son un modo de recordar que del árbol de la Cruz proceden todos los bienes… Por eso tiene un sentido cristiano la tradición de poner bajo el árbol los regalos de Navidad para los niños: frente a una cultura consumista que tiende a ignorar los símbolos cristianos de las fiestas navideñas, preparémonos para celebrar con alegría el nacimiento del Salvador, transmitiendo a las nuevas generaciones los valores de las tradiciones que forman parte del patrimonio de nuestra fe y cultura». Benedicto XVI.

sentido de la navidad

Cómo celebrar la Navidad católica

El papa Francisco nos recomienda que para vivir el verdadero sentido de la Navidad cristiana lo primero es hacer espacio para el Niño que va a nacer. Algunos consejos prácticos del Santo Padre son:

1. Poner el nacimiento y explicarlo a los niños, y rezar allí reviviendo la escena. Hacer espacio en nuestros corazones y en nuestros días al Señor. Que sea una fiesta de la alegría, de acoger al Señor en el pesebre y en el corazón. Asistir a la Santa Misa. Recibir el sacramento de la Confesión.

«Cada familia cristiana, como hicieron María y José, puede recibir a Jesús, escucharlo, hablar con Él, estar con Él, protegerlo, crecer con Él; y así mejorar el mundo. Hagamos espacio en nuestros corazones y en nuestros días al Señor». Papa Francisco.

2. Que el sentido de la Navidad no sea una fiesta del consumismo desmedido: dar a los necesitados. También de dar tiempo y afecto a la familia y a quienes tenemos cerca.

«Que la Santa Navidad no sea nunca una fiesta del consumismo comercial, de la apariencia, de los regalos inútiles, o del desperdicio superfluo, sino que sea una fiesta de la alegría, de acoger al Señor en el pesebre y en el corazón». Papa Francisco.

3. El sentido de la Navidad es la fiesta de la pobreza de Dios que se despojó de sí mismo tomando la naturaleza de esclavo.

«Esto es la verdadera Navidad: la fiesta de la pobreza de Dios que se despojó de sí mismo tomando la naturaleza de esclavo; de Dios que sirve en la mesa; de Dios que se esconde a los intelectuales y sabios y que se revela a los pequeños, sencillos y pobres». Papa Francisco.


Bibliografía

Paul de Malawi: «necesitamos sacerdotes bien formados para ayudar a todos»

A esta gran riqueza cultural de Malawi se contrapone la escasez de medios, sobre todo en la diócesis de Karonga, joven y pequeña, con necesidad de muchos sacerdotes. Esta es la ilusión de Paul: formarse bien en Pamplona para regresar y servir con eficacia a la iglesia diocesana de su país.

Este joven, africano de 23 años, reside en el seminario internacional Bidasoa y cursa la carrera de Teología en las Facultades Eclesiásticas de la Universidad de Navarra. El obispo de la diócesis de Karonga, al norte de Malawi, le ha enviado a Pamplona para que reciba una formación sólida e integral y así, cuando regrese, pueda volcar en la Iglesia de su país toda la preparación adquirida.

Necesidad de sacerdotes en Malawi

«La necesidad de mi diócesis es contar con más sacerdotes. Somos muy pocos y es una diócesis joven, nueva y pequeña, fundada en 2010», explica Paul. Por eso, tiene una ilusión enorme en la completa preparación que está recibiendo en Pamplona. 

Su diócesis no solo necesita sacerdotes bien formados, sino también contar con más misioneros para ayudar a los pocos sacerdotes diocesanos, ya que sólo cuentan con 19 sacerdotes diocesanos y 28 seminaristas.

Las condiciones de vida en Malawi

En su diócesis también escasean profesionales de la salud y de la educación. Paul explica: «sin duda, necesitamos la ayuda de estas instalaciones sanitarias para mejorar las condiciones de vida de los cristianos, pero también de toda la población de la diócesis. Pero estamos agradecidos de que la diócesis haya hecho todo lo posible para ayudar con nuevas escuelas y algunos centros de salud, aunque todavía la demanda es muy alta». 

Si no hubiera sido por la ayuda de la Fundación CARF y de los benefactores, Paul no hubiera tenido la oportunidad de recibir una formación integral para prepararse como sacerdote que tanto bien hará a su pueblo.

Convivencia entre cristianos, musulmanes y tradiciones africanas

Ciertamente, su diócesis cuenta con escasos medios económicos, pero de una gran riqueza en cuanto a la convivencia. 

«Los católicos de Malawi viven en paz, celebran su fe con alegría y la demuestran culturalmente. Malawi es un país muy pacífico, vivimos en armonía y en cooperación con otros cristianos, musulmanes y tradiciones africanas sin matarnos los unos a otros. La expresión religiosa no es un problema», señala con alegría. 

En este país africano, los católicos tienen un porcentaje más alto (17,2 %) que otras denominaciones cristianas; hay que recordar que hay muchos otros grupos de confesiones cristianas, porque Gran Bretaña colonizó el país y los primeros cristianos que evangelizaron fueron protestantes de Inglaterra y Escocia. Unos años después, los Padres Blancos católicos de Francia fueron de misioneros, cuando el protestantismo ya se había extendido en el país.

El ejemplo de los sacerdotes

El ejemplo de los sacerdotes y misioneros católicos de Malawi influyó positivamente en Paul, además de la fortaleza de su entorno. Proviene de una familia numerosa de siete hermanos, de fuertes raíces católicas: cuatro varones y tres mujeres. Paul es el sexto. 

La marcha al Cielo de su madre en 2014, cuando solo tenía 13 años, le provocó un desconsuelo enorme. Pero este desconsuelo retornó en esperanza y fe gracias al apoyo de su familia y de los religiosos, un ejemplo que fue determinante para salir adelante y conformar su vocación.

«Señor, déjame intentarlo»

Comenzó a discernir su vocación al sacerdocio de niño, cuando participaba en las actividades que realizaban en su escuela, en el seminario menor. Pero no sabía si podía llevar a cabo tal misión. 

«De niño pensaba que podía vivir como ellos, como los sacerdotes que me cuidaban y educaban. Y le dije al Señor: déjame intentarlo, voy a darlo todo para que algún día pueda ser sacerdote», afirma. 
Finalmente, ingresó en el seminario mayor a los 19 años. En este itinerario vocacional que ha emprendido, alberga la ilusión de paliar la necesidad que tiene su diócesis de contar con sacerdotes bien formados, sobre todo para llegar a la juventud.

Llegar a los jóvenes

«Los jóvenes son muy influyentes en la difusión del Evangelio a través de los medios de comunicación, pero también en las reuniones y conferencias anuales de jóvenes que se organizan para mantener la fe y difundirla; se reúnen en gran número, lo que es muy prometedor», expresa con orgullo Paul Benson. 

Y es que, para él, los sacerdotes jóvenes son capaces de comprender lo que necesitan los jóvenes desarrollando nuevos enfoques para explicar la doctrina católica, dar argumentos y poder así vivir y dar testimonio de la fe católica en Malawi.

Lo que deben aprender los europeos de los africanos

África tiene grandes retos, pero también Europa, porque los europeos deben aprender grandes virtudes de los católicos africanos: «audacia y resiliencia para resistir y mantener la fe, la tradición misma; para proclamar la verdad y ayudar a esta generación rota, donde están sucediendo muchas cosas contrarias a nuestras costumbres cristianas, entre ellas, muchas inmoralidades sexuales», se lamenta Paul.

Gracias a la Fundación CARF

Esta es una de las razones por las que cree que la formación de un sacerdote es primordial: «debemos ayudar a todo el mundo, a los que creen y a los que no, los de una clase y los de otra.  Por eso, se necesitan sacerdotes que estén bien formados». 

Con ilusión y alegría agradece a la Fundación CARF todo lo que hace por sus estudios académicos. «Nuestra formación es académica, espiritual y pastoral, y estoy muy contento de vuestra ayuda».


Marta Santín, periodista especializada en religión.


Adviento: tiempo de esperanza y preparación. 6 claves para vivirlo

El tiempo de Adviento marca las cuatro semanas anteriores a la Navidad, y es una oportunidad para reflexionar, reconectar con nuestra fe y vivir la espera de Cristo hecho hombre con un corazón abierto.

Pero, ¿cómo podemos aprovechar verdaderamente este tiempo sin dejarnos llevar por las distracciones del consumismo, los compromisos sociales o las preocupaciones cotidianas? A continuación, te compartimos algunas claves para vivir el Adviento con profundidad y sentido.

El significado del Adviento

La palabra Adviento proviene del latín adventus, que significa venida. Durante estas semanas, la Iglesia nos invita a preparar nuestro corazón para dos acontecimientos importantes:

El Adviento no es solo una cuenta regresiva hacia la Navidad, sino una llamada a la conversión y a la preparación espiritual. Este es un tiempo para detenernos, meditar y reorientar nuestra vida hacia Dios.

Claves para vivir el Adviento con fe

1. Reserva un momento diario para la oración

Dedica unos minutos cada día para estar a solas con Dios. Puedes leer las lecturas del día, meditar sobre los pasajes bíblicos que anuncian la venida de Jesús o rezar el Santo Rosario. Si tienes un calendario de Adviento, úsalo para profundizar en la liturgia diaria.

Tip: crea un espacio en casa para la oración con una vela o una imagen del nacimiento de Jesús. Encender una vela cada semana del Adviento puede ayudarte a recordar el significado de la espera. Recuerda la corona de Adviento.

2. Practica la caridad

El Adviento es un tiempo para mirar más allá de nosotros mismos y compartir con los demás, especialmente con quienes más lo necesitan. Considera cómo puedes ser un instrumento de amor:

3. Vive la liturgia

Asistir a la santa Misa dominical es esencial para nutrir nuestra fe. Durante este tiempo, presta especial atención a los signos litúrgicos: las lecturas, las oraciones y el color morado, que simboliza penitencia y esperanza.

4. Reduce las distracciones materiales

Es fácil dejarnos atrapar por las compras, las decoraciones o las cenas navideñas. Si bien estos elementos tienen su lugar, asegúrate de no perder de vista el verdadero significado de este tiempo.

5. Acércate al sacramento de la Confesión

El Adviento es un momento perfecto para reconciliarnos con Dios. Haz un examen de conciencia y acude al sacramento de la Confesión. Limpiar nuestro corazón nos ayuda a recibir al Niño Jesús con paz y alegría.

6. Cultiva la esperanza

El Adviento nos recuerda que la espera tiene sentido porque esperamos algo grande: el amor de Dios hecho carne. Aun en medio de las dificultades, ésta es una oportunidad para renovar nuestra esperanza y confiar en que Dios nunca nos abandona.

Tip: reflexiona sobre las virtudes de María y san José, lee acerca de los personajes de Belén. Ellos vivieron la espera con fe y humildad. ¿Cómo puedes imitar su ejemplo?

Conclusión

El Adviento es un tiempo para detenernos y mirar hacia lo esencial. Más allá de las luces, los regalos y las celebraciones, estamos invitados a preparar nuestro corazón para el encuentro con Cristo. Dejemos que este tiempo nos transforme, nos acerque más a Dios y nos haga verdaderos testigos de su amor.

¡Que este Adviento sea para ti y tu familia un camino lleno de fe, esperanza y caridad para que vivas muy bien la Navidad y el nacimiento de Jesús!



Persecución religiosa e intolerancia en el siglo XXI

La persecución religiosa que han sufrido numerosos cristianos ha sido provocada por parte de autoridades públicas, por parte de grupos no cristianos o de otros cristianos de creencias diversas durante la historia del cristianismo.

Tal vez parte de la respuesta esté en las siguientes reflexiones:

Persecución

Las persecuciones de cualquier tipo son actos deplorables, especialmente aquellas que son de tipo religioso, porque limitan la libertad del ser humano en su relación con Dios. Lamentablemente la historia universal nos ha mostrado que las persecuciones religiosas tienen su origen desde la edad antigua.

En el caso de la historia reciente de España, citado como referencia en numerosas obras, un detallado estudio publicado en 1961 por Antonio Montero Moreno,​ identificó a un total de 6.832 víctimas religiosas asesinadas en el territorio republicano, de las cuales 13 eran obispos; 4.184, sacerdotes diocesanos; 2.365, religiosos; y 283, religiosas. En un estudio publicado en 2001, el investigador y sacerdote don Ángel David Martín Rubio rebajó la cifra total de miembros del clero asesinados durante este periodo en la zona republicana a 6733.

Intolerancia

Sabemos que la intolerancia es la incapacidad de aceptar las ideas, creencias o prácticas de otras personas cuando son diferentes a las propias y qué el intolerante se caracteriza por mantener su opinión, sin atender a otras.

También sabemos que cuando se agrega el componente emocional o pasional, la intolerancia se convierte en fanatismo o que, cuando hay un apego desmedido a seguir al pie de la letra los textos fundamentales fuera de su contexto, caemos en el fundamentalismo.

Como actitudes humanas, todas ellas atentan a la dignidad de las personas, siendo motivos más habituales por razón de raza, sexo o religión.

Por último, sabemos que la tolerancia es un hábito adquirido y, por tanto, una competencia que los humanos podemos desarrollar voluntariamente, ya que nuestro instinto natural nos llevaría por el camino de la intolerancia y la agresión.

Podríamos deducir hasta aquí, que el origen del problema es personal, propio de cada uno de nosotros, y que depende de la educación recibida en nuestro entorno familiar, social y cultural.

Francisco también pidió que "nadie sea considerado ciudadano de segunda clase", sobre todo los cristianos, que representan 1% de la población en el país musulmán, ni los yazidíes, minoría perseguida por Estado Islámico.

Consecuencias de la persecución religiosa e intolerancia 

Según el último informe de  Ayuda a la Iglesia Necesitada, presentado a finales de 2014, un total de 55 países del mundo (28%), ha sufrido en los dos últimos años un notable empeoramiento o deterioro de la libertad religiosa.

En 14 de los 20 países que sufren una persecución por profesar la religión católica está relacionada con el islamismo radical y, en los otros 6, la persecución está ligada a regímenes autoritarios, la mayoría de ellos comunistas.

Según el informe de la ONG Open Door (Informe World Watch List WWL) más de 100 millones de cristianos son perseguidos hoy en el mundo.

España ha vivido su propia experiencia sobre este fenómeno: 1.523 mártires beatificados, consecuencia de la intolerancia religiosa de los años 30, de los que 11 ya están canonizados.

persecución religiosa siglo xxi

Advertencias

Es oportuno hacer dos observaciones:

a) El Papa Francisco lo hace sobre la “falsa tolerancia de quienes quieren obligar a los demás a vivir de forma privada y no pública los principios éticos consecuentes a la verdad encontrada”. (20 Jun.14).

En una palabra advierte sobre los lobos con piel de cordero, que proponen quitar los crucifijos o símbolos religiosos de la vida pública o que, en nombre de una falsa tolerancia con otras religiones, impulsan la expropiación de la Catedral de Córdoba, por poner un simple ejemplo del momento actual.

b) También es bueno advertir sobre las acusaciones falsas de discriminación que los artífices de la falacia promueven cuando ponen en un mismo plano de igualdad la dignidad de la persona y su comportamiento, acusando como discriminatoria la censura que se pueda hacer de determinados comportamientos.

Para ejemplificar este fenómeno podemos decir que cuando a un hijo se le censura que salga de botellón y regrese de madrugada, ni se agrede su dignidad personal ni se le está discriminando, solo se censura su comportamiento que es educable y modificable.

Si se censura un comportamiento promiscuo tampoco se le discrimina porque ese comportamiento puede ser modificado por el hijo, manteniendo intacta su dignidad personal que debe ser tratada con la máxima caridad y comprensión.

Plan de acción

El Papa Francisco subraya que “el problema de la intolerancia debe ser afrontada en su conjunto”. “el bien de toda la sociedad corre peligro y todos tenemos que sentirnos involucrados” (oct 2013).

En una palabra, no podemos quedar de brazos cruzados, tenemos que actuar, tenemos que luchar, con los instrumentos disponibles, que para un cristiano son entre otros, la oración, el estar comprometido con causas justas y la participación activa, ya que si no el lugar, nuestro lugar, será ocupado por otros.