Oración en familia: cómo aprender a orar

Lo mejor de todo es que estos tiempos de intimidad nos acercan más entre nosotros y a Dios. «Oremos para que cada uno de nosotros pueda encontrar consuelo en una relación personal con Jesús, y desde su corazón, aprenda a tener compasión por el mundo», reza el Papa León XIV en inglés en su primera contribución a ‘The Pope video’, una reflexión mensual publicada por la Red Mundial de Oración del Papa. El verano siempre es buen momento para orar en familia; hacer oración todos juntos.

Importancia de la oración en la familia

Tener la oportunidad de crecer en un hogar donde la oración es parte del día a día es una hermosa bendición. Su importancia, radica en el ejemplo de padres a hijos. Aprender a orar en todas las estaciones de la vida junto con la familia fortalece la unión y los vínculos familiares.

La oración en familia brota de la escucha de Jesús, de la lectura y familiaridad con la Palabra de Dios. “La fe alcanza su mayor fecundidad cuando se vive en interacción con los demás, y en primer lugar con nuestro cónyuge y nuestros hijos, quienes, de hecho, forman nuestra primera comunidad de vida, nuestra Iglesia doméstica” (Cic, 1655).

Vivir la fe de forma concreta en el hogar implica que existan momentos de oración familiar, momentos de vivir los sacramentos juntos, sobre todo en la misa del domingo, que se pueden convertir en un auténtico ritual para disfrutar conjuntamente.

No es necesario realizar largas oraciones ni hacer actos de ostentación. Para orar en familia, pueden bastar las oraciones en la iglesia, hechas con devoción y constancia, sumando las intenciones familiares.  Los gestos sencillos de piedad, como bendecir la mesa, rezar antes de dormir o cuando se viaja, reafirman la presencia del Señor en el hogar.

oración orar en familia

La unión de la oración en familia

Orar en familia es el fundamento mismo que la mantiene unida porque la familia que ora unida permanece unida. Este principio espiritual, que implica la oración en el interior del seno familiar es un factor de cambio muy importante, que ayuda a superar los momentos difíciles. Una familia que se enfoca en tomarse tiempo de oración tiene unos cimientos que podrán sacudirse a veces, pero que resistirá todo lo que venga en contra. Las familias que tienen puesta su mirada constantemente y de forma sincera en el Señor, con devoción y humildad, experimentan su gran providencia.

Jesucristo nos enseñó que "cuando hay dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos" (Mateo 17,19). Alabar a Dios, darle gracias y pedirle sus dones forma parte esencial de la vida de una familia cristiana.

Dios quiere una unidad derivada de Él. Es por eso que Pablo amonesta a la iglesia a ser uno (1 Corintios 1:10) Y es por eso también que Jesús enseña que el marido y la esposa son una sola carne. (Mateo 19:5) Estos mandamientos de Dios piden una entrega total. La familia, es una comunidad de fe, esperanza y caridad. Por eso le podemos llamar Iglesia doméstica. La familia cristiana es una comunión de personas, que reflejan la comunión que existe en Dios entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

Las familias que oran juntas establecen una confianza entre ellos, aprenden a orar en comunidad y se ponen de acuerdo por medio de Jesús. Esta costumbre ayuda a traer unidad a la vida doméstica.

La familia es una Iglesia pequeña y nuestro ministerio empieza en casa. Cuidarla es cuidar de cada miembro que la integra, mostrarle el camino de Dios, guiarlos para crecer en el Señor, y prepararles para la vida adulta. La oración es un elemento importante en este proceso. Una familia que ora unida con el corazón por cada uno, orará con el corazón por el mundo.

Cuando Dios habita en una familia, la felicidad abunda en todos sus miembros.

El recogimiento familiar ayuda a cada uno

La educación en la fe y la catequesis de los hijos sitúan a la familia en el ámbito de la Iglesia como un verdadero sujeto de evangelización y de apostolado. Este año el Papa Francisco quiere reforzar la familia, especialmente por ello nombró el 2021 como año de la Familia. Y en CARF hemos reflexionado sobre los desafíos de la familia en el siglo XXI en los Encuentros de reflexión virtual.

Las familias y más concretamente los padres, tienen la libre facultad de escoger para sus hijos un determinado modelo de educación religiosa y moral, de acuerdo con las propias convicciones. Pero incluso cuando confían estos cometidos a instituciones eclesiásticas o a escuelas dirigidas por personal religioso, es necesario que su presencia educativa siga siendo constante y activa.

Para su audiencia general del 26/08/2015 el Papa Francisco ha elegido hablar sobre la oración en familia. Ha explicado que es en la familia donde se aprende a orar y a pedir el don del Espíritu Santo. Ha dicho que el Evangelio meditado en familia es como un buen pan que alimenta el corazón y ha pedido a los padres que enseñen a los niños a hacer la señal de la Cruz.

Cómo orar en familia

Una parte importante de como orar en familia comienza por la lectura y la meditación compartidas de la Palabra de Dios, una muy buena oportunidad para crear una comunión familiar en torno a Cristo. Vivir la Palabra de Dios conlleva ponerla en práctica para el bien de los cónyuges y los niños, a través de la práctica personal de las virtudes, de la tolerancia, del perdón. La fe, fuente de amor, nos da la razón plena de amar a nuestra familia respetándola y mostrándonos generosos hacia ella.

La Biblia nos habla de esas familias de los primeros cristianos, la Iglesia doméstica, dice San Pablo (1 Cor 16, 19), a las que la luz del Evangelio daba nuevo impulso y nueva vida. El papa Francisco lo llama un “hogar de misión”, un hogar que realiza el encargo del Señor (Mt 28:19) difundiendo el Evangelio de la familia en torno a Él.

Ejemplo en la oración

En lo que concierne a los hijos, la mejor manera de que los padres les transmitan la fe es vivirla ellos mismos. No hay mejor catequesis para un niño que la imagen de sus padres unidos en la oración; una imagen así es más edificadora, profunda y duradera que las palabras. Es necesario que los hijos vean rezar a sus padres en el hogar.  Es vital que la oración en familia sea con devoción, que no se limite a las palabras, sino que se transforme en hechos y testimonios de fe, para que los niños aprenden a hacer los gestos, a repetir algunas fórmulas sencillas, algún canto, a estar en silencio hablando a Dios.

El niño aprende a colocar al Señor en la línea de los primeros y más fundamentales afectos, dice San Josemaría, aprende a tratar a Dios como Padre y a la Virgen como Madre; aprende a rezar, siguiendo el ejemplo de sus padres. Cuando se comprende eso, se ve la gran tarea apostólica que pueden realizar los padres, y cómo están obligados a ser sinceramente piadosos, para poder transmitir, más que enseñar, esa piedad a los hijos, que comienza por la oración en familia

San Josemaría también hace hincapié en la singularidad de cada familia y promueve utilizar los propios métodos creativos para orar en familia y dar gracias a Dios. De este modo los integrantes se acostumbran a orar en todo momento, y tendrán herramientas para su salud espiritual y emocional.

En la familia la fe no debe permanecer como una palabra vacía o una postura, sino que ha de convertirse en una fuente de transformación que conduzca a desear y a hacer el bien a los demás.

orar en familia oración

Cómo orar en familia con 2-7 años

Para el niño pequeño, la oración familiar suele ser la ocasión de una tierna intimidad con sus padres. Verles cómo dejan sus ocupaciones para prepararse a encontrar a Dios le indica la importancia de esta relación. Para iniciar un momento de oración con vuestro hijo, invitadlo a que se siente tranquilamente y que os mire, sin hablar, mientras encendéis una vela ante una imagen. Este gesto asociado al silencio le dará una cierta solemnidad a ese momento. Llevará de forma natural al niño a la interioridad. Después, se puede empezar a repasar su jornada, confiar un problema o dar gracias por las alegrías recibidas.

Cómo hacer oración en familia con 8-13 años

La catequesis completa la experiencia espiritual en familia, pero esta edad tienen una ternura particular en este momento sumamente familiar. El niño es receptivo y dispuesto, hablamos también de una edad de gracia desde el punto de vista espiritual. El rito posee una gran importancia, rezar un Padre Nuestro con él es una forma de enseñarle que más allá del grupo familiar hay otras muchas personas que rezan. Pero animadle también en su relación completamente personal con Dios. La lectura del evangelio le enseñará que puede confiar a Dios sus alegrías, sus penas e incluso su rabia.

Cómo rezar en familia con 14-16 años

Con los adolescentes, rezar en familia se vuelve más difícil. Su fe es más íntima y no les gusta manifestarla, la influencia de sus amigos se impone, muchas veces, sobre la de la familia. Ha llegado el tiempo de ocuparse de sus elecciones más que de imponer las nuestras.

Tengamos la humildad de aceptar que nuestros hijos no se sumen, o que lo hagan de forma diferente a nuestro modo de rezar. Ellos podrán rezar o cantar en la capilla con los de su edad, participar en una reunión de jóvenes cristianos, etc. Tanto si tienden al misticismo como si rechazan todo en bloque, habrán conocido el placer de la oración, y podrán volver a ella en cualquier momento de su vida. P. “¡Somos responsables de lo que sembramos, no de lo que crece!” Jean-Noël Bezançon.

Un rincón en casa para hacer oración

Buscar un lugar en tu casa de recogimiento ayuda a convertir tu hogar en una "iglesia doméstica". Sobre todo, para afrontar estos tiempos difíciles que vivimos mundialmente en la actualidad. Conviene buscar un lugar en nuestro hogar para establecer en él un clima de oración familiar. Este rincón facilita el recogimiento y llama a la oración. Es una potente herramienta para la oración familiar, aunque no está exclusivamente reservado a la oración colectiva porque cada uno y de forma individual podrá encontrar allí la calma y el silencio necesario para acercarse a Dios durante el día.

La permanencia de ese lugar en la casa recuerda a todos, a lo largo del día, el papel de la oración en nuestra vida, su importancia vital. El rincón para hacer oración en familia puede tener una luz que este permanentemente encendida delante del crucifijo o imagen de la Virgen para que se recuerde la presencia tranquilizadora de Dios.

También podemos adornarlo con flores frescas y agregar las peticiones familiares escritas. Sobre todo cuando tenemos niños pequeños estas actividades pueden hacerlos sentir participes de este rincón y del momento de oración familiar.

A pesar de lo complicado que es el tiempo en la familia (...) La oración nos permite encontrar la paz para las cosas necesarias. Papa Francisco, 2015.

Ejemplos de oraciones para la familia

El Papa Francisco. compuso esta oración con ocasión de la Fiesta de la Sagrada Familia. Este año 2021, el papa nos invita también ha rezar una novena en familia.

Jesús, María y José
en vosotros contemplamos
el esplendor del verdadero amor,
a vosotros, confiados, nos dirigimos.
Santa Familia de Nazaret,
haz también de nuestras familias
lugar de comunión y cenáculo de oración,
auténticas escuelas del Evangelio
y pequeñas Iglesias domésticas.
Santa Familia de Nazaret,
que nunca más haya en las familias episodios
de violencia, de cerrazón y división;

que quien haya sido herido o escandalizado
sea pronto consolado y curado.
Santa Familia de Nazaret,
que el próximo Sínodo de los Obispos
haga tomar conciencia a todos
del carácter sagrado e inviolable de la familia,
de su belleza en el proyecto de Dios.
Jesús, María y José,
escuchad, acoged nuestra súplica.

Rezar el Santo Rosario en familia

Los padres pueden ayudar a los hijos a descubrir la belleza de esta sencilla oración, quizá enseñándoles a rezar primero un solo misterio, luego dos y explicando el sentido de esta hermosa plegaria dirigida a la Madre de Dios y Madre de la Iglesia.

«¡Ojalá resurgiese la hermosa costumbre de rezar el Rosario en familia!»

La Iglesia ha querido conceder innumerables gracias e indulgencias cuando se reza el Santo Rosario en familia. Pongamos los medios necesarios para fomentar esta oración tan grata al Señor y a su Madre Santísima, y que es considerada como «una gran plegaria pública y universal frente a las necesidades ordinarias y extraordinarias de la Iglesia santa, de las naciones y del mundo entero». Es un buen soporte en el que se apoya la unidad familiar y la mejor ayuda para hacer frente a sus necesidades


Bibliografía:

¿Qué es el Rosario y por qué es importante la Virgen del Rosario?

El Santo Rosario es una oración mariana que adquiere un significado aún más durante el mes de mayo, mes dedicado a la Virgen. Rezarlo durante todo el mes (¡y toda la vida!) es un acto de amor y gratitud hacia María, nuestra Madre, que siempre nos guía hacia su Hijo, Jesucristo.

También hay que señalar otra fecha importante, el 7 de octubre, día dedicado a la Fiesta de la Virgen del Rosario. Como decía san Josemaría Escrivá de Balaguer: «el Rosario es un arma poderosa que tenemos los cristianos para enfrentarnos al mal».

Ofrecerlo por los sacerdotes y las vocaciones resulta especialmente valioso y va en línea con las oraciones que el papa León XIV nos ha pedido. En la Fundación CARF (conoce nuestra labor de ayuda a seminaristas y sacerdotes) comprendemos la importancia de estas oraciones para sostener la misión de formar integralmente a seminaristas y sacerdotes diocesanos y religiosos y religiosas sin recursos económicos de todo el mundo. Cada avemaría es un acto de fe que puede transformar vidas, apoyando a quienes han entregado la suya al servicio de Dios y de su Iglesia.

Virgen María

Cómo rezar el rosario: guía práctica

Queremos invitarte a unirte en oración ofreciéndolo de manera especial por nuestros sacerdotes y por las vocaciones que construirán el futuro de la Iglesia. Es una oportunidad para que pongamos en manos de nuestra Madre a quienes ya sirven, y a aquellos que están en su proceso de formación. Sigue estos sencillos pasos y ofrece cada misterio con el corazón lleno de fe:

  1. Persígnate: «Por la señal de la santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén».
  2. Reza un Señor Mío Jesucristo, y pide perdón de los pecados. Puedes pedir también por el fortalecimiento de todos los sacerdotes y por los desafíos que enfrentan en su misión.
  3. En cada misterio, antes de empezarlo medita brevemente su contenido, dependiendo del día de la semana, rezaremos uno distinto. Y ofrécelo por alguien o algo en especial. Para rezar el misterio correspondiente, comienza con un padrenuestro y diez avemarías. Repite este ciclo cinco veces, una decena de avemarías por cada misterio, completando la contemplación de los cinco misterios del día.
  4. Al terminar, un Gloria después de cada decena, agradeciendo todas las ayudas que estamos pidiendo. Terminas el misterio con esta oración: María, Madre de Gracia, Madre de piedad y misericordia, defiéndenos de nuestros enemigos y ampáranos ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
  5. Tras los cinco misterios, puedes rezar las letanías lauretanas.
  6. Al finalizar, si quieres, finaliza el Rosario con el rezo de una Salve.

Los misterios del Rosario: un camino de oración por nuestros sacerdotes

Al rezarlos reflexionamos sobre los misterios gozosos, luminosos, dolorosos y gloriosos. Cada uno de estos momentos nos invita a contemplar la vida de Jesús y de María, y nos da la oportunidad de ofrecer nuestras oraciones por quienes más lo necesitan.

Misterios gozosos

Misterios gozoso: lunes y sábado

Los misterios gozosos nos invitan a reflexionar sobre los primeros años de la vida de Jesús y el gozo de su llegada al mundo: la anunciación o encarnación del hijo de Dios; la visitación de María a santa Isabel; el nacimiento del hijo de Dios en Belén; la purificación de nuestra Madre y la presentación de su hijo en el templo; y el niño perdido y hallado en el templo.

Misterios dolorosos

Misterios dolorosos: martes y viernes

Los misterios dolorosos nos llenan de esperanza al recordarnos todos los sufrimientos, la entrega y el amor de Jesús antes de la resurrección y de la victoria de Cristo sobre la muerte: la oración en el huerto de los olivos; la flagelación del Señor atado a la columna; la coronación de espinas; la cruz a cuestas camino del Calvario; y la muerte de Jesús en la cruz.

Al rezar estos misterios pedimos a María que siga inspirando nuevas vocaciones sacerdotales, especialmente en estos tiempos en que el mundo necesita sacerdotes comprometidos y muy santos. Que a través de su intercesión los más jóvenes escuchen la llamada de Dios y se sientan fortalecidos para dedicar su vida al servicio de la Iglesia y de los demás.

Misterios luminosos

Misterios luminosos: jueves

Los misterios luminosos, que fueron creados por san Juan Pablo II, destacan algunos momentos de la vida pública de Jesús, como su bautismo; el milagro de las bodas de Caná; la predicación y el anuncio del reino de Dios; la transfiguración del Señor; y la institución de la Eucaristía.

Al rezar estos misterios, podemos pedir por los sacerdotes que ya están sirviendo, para que continúen guiando a sus comunidades con buen humor, sabiduría y compasión.

Misterios gloriosos

Misterios gloriosos: miércoles y domingo

Con los misterios gloriosos nos alegramos del triunfo de Jesús sobre la muerte y el pecado, sobre el mal y sobre el demonio. Meditaremos su entrega en la cruz que nos redime y con su resurrección abre las puertas del cielo; la ascensión del Señor a los cielos; la venida del Espíritu Santo sobre los apóstoles y su madre María; la Asunción a los cielos en cuerpo y alma de Nuestra Madre; y su coronación como la reina y señora de todo lo creado.

La oración por las vocaciones sacerdotales y por los sacerdotes diocesanos es un acto de amor en esta fiesta; un gesto de fe que fortalece a quienes dedican su vida al servicio de Dios y un compromiso con el futuro de nuestra Iglesia.

Por qué es importante la Virgen del Rosario

La festividad de la Virgen del Rosario, celebrada cada 7 de octubre, es una de las conmemoraciones marianas más significativas dentro del calendario litúrgico católico. Esta celebración no solo honra a la Virgen María bajo la advocación del Rosario, sino que también rememora eventos históricos y espirituales que han marcado profundamente la devoción cristiana.

Tabla de resumen de contenidos

Cómo rezar el rosario: guía práctica

Los misterios del Rosario: un camino de oración por nuestros sacerdotes

Misterios gozoso: lunes y sábado

Misterios dolorosos: martes y viernes

Misterios luminosos: jueves

Misterios gloriosos: miércoles y domingo

Por qué es importante la Virgen de Rosario

La familia cristiana: concepto e importancia

La Iglesia celebra cinco años de la publicación de la exhortación apostólica Amoris Laetitia sobre la belleza y la alegría del amor familiar. Ese mismo día el papa Francisco inaugurará el año dedicado a ella, que terminó el 26 de junio de 2022, con ocasión del X Encuentro Mundial en Roma con el Santo Padre.

La primera de todas

Tanto la gran prole humana, y cada una de las familias que habrían de componerla, es uno de los instrumentos naturales queridos por Dios para que los hombres cooperen en su misión creadora.

La voluntad de Dios de contar con ella en su plan salvador se confirmará, con el cumplimiento del plan divino. Cuando nace Jesús, en Nazaret, de María, por obra del Espíritu Santo. Y Dios provee para su Hijo un núcleo familiar, con un padre adoptivo, José, y con María, la Madre virginal. Quiso el Señor que, también en esto, quedara reflejado el modo en que Él desea ver nacer y crecer a sus hijos los hombres.

“¿Qué nos enseña la vida a la vez sencilla y admirable de esa Sagrada Familia?” A esta pregunta que nos sugiere Ssan Josemaría podemos responder con palabras del Catecismo, señalando que la familia cristiana, a imagen de la de Jesús, es también iglesia doméstica porque manifiesta la naturaleza de unión y familiar de la Iglesia como familia de Dios.

La de Nazaret es la modelo en la que todas las del mundo pueden hallar su sólido punto de referencia y una firme inspiración dice el papa Francisco

La importancia 

Toda familia tiene una entidad sagrada, y merece la veneración y solicitud de sus miembros, de la sociedad civil y de la Iglesia. Tanto por su misión natural y sobrenatural, por su origen, por su naturaleza y por su fin, es grande la dignidad de la familia cristiana.

El hogar ha de ser la escuela primera y principal donde los hijos aprendan y vivan las virtudes humanas y cristianas. El buen ejemplo de los padres, de los hermanos y de los demás componentes se refleja en la configuración de las relaciones sociales que cada uno de los miembros establece. La realidad familiar funda unos derechos y unos deberes.

En los momentos actuales de la vida de la sociedad, se hace especialmente urgente volver a inculcar el sentido cristiano en el seno de tantos hogares. La tarea no es sencilla pero sí apasionante. Para contribuir a esta inmensa labor, que se identifica con la de volver a dar tono cristiano a la sociedad, cada uno ha de empezar por barrer la propia casa.

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Amoris laetitia​ es la segunda exhortación apostólica postsinodal del papa Francisco, firmada el día 19 de marzo de 2016 y hecha pública el 8 de abril ​del mismo año.

El año de Amoris Laetitia

Por esto surge esta iniciativa del papa Francisco, que se propone llegar a todos los hogares del mundo a través de diferentes propuestas. Surge de la experiencia de la pandemia. En ella se ha puesto de relieve el papel central del hogar cristiano como Iglesia doméstica y la importancia de los lazos comunitarios entre ellos, que hacen de la Iglesia una “familia de familias” AL 87.

Están invitadas a participar tanto las conferencias episcopales, diócesis, parroquias, movimientos eclesiales, asociaciones familiares pero especialmente las cristianas de todo el mundo, son las protagonistas con nuevas propuestas.

El Papa, también ha recordado que, a imitación de la Sagrada Familia, «estamos llamados a redescubrir el valor educativo del núcleo familiar, que debe fundamentarse en el amor que siempre regenera las relaciones abriendo horizontes de esperanza».

Esta fiesta «nos presenta el ideal del amor conyugal y familiar, tal y como quedó subrayado en la Exhortación apostólica Amoris laetitia».

Amoris Laetitia resumen

  1. “Hacer experimentar que el Evangelio es alegría que llena el corazón y la vida entera” (AL 200). Una familia que descubre y experimenta la alegría de tener un don y ser a su vez un don para la Iglesia y la sociedad, “puede llegar a ser una luz en la oscuridad del mundo” (AL 66). ¡Y el mundo de hoy necesita esta luz!
  2. Anunciar que el sacramento del matrimonio es un don y tiene en sí mismo una fuerza transformadora del amor humano. Para ello es necesario que los pastores y los hogares caminen juntos en una corresponsabilidad y complementariedad pastoral, entre las diferentes vocaciones en la Iglesia (cf. AL 203).
  3. Hacer a las familias protagonistas de la pastoral. Para ello se requiere “un esfuerzo evangelizador y catequístico dirigido a ellas” (AL 200), ya que una familia cristiana se convierte también en una familia misionera.
  4. Concienciar los jóvenes de la importancia de la formación en la verdad del amor y el don de sí mismos, con iniciativas dedicadas a ellos.
  5. Ampliar la mirada y la acción de la pastoral para que se convierta en transversal, para incluir a los esposos, a los niños, a los jóvenes, a las personas mayores y las situaciones de fragilidad.

“La vida cristiana es una vocación y un camino a la santidad, una expresión del 'rostro más bello de la Iglesia' (Gaudete et exsultate 9)”.

 

El Papa recuerda la importancia de hacer las paces. En la fiesta de la Sagrada Familia, el papa Francisco invita a seguir el modelo de Nazaret y da algunos consejos para un ambiente sano: «si discuten, hagan las paces el mismo día, la guerra fría del día siguiente es muy peligrosa».

Recomendación para vivir 

El pontífice ha recomendado una serie de acciones para que se pueda experimentar una comunión sincera y se viva profundamente este año Amoris Laetitia.

  • Mantener «afectos profundos y puros».
  • Hacer prevalecer «el perdón sobre las discordias». Nunca terminar la jornada sin hacer las paces
  • Que «la dureza cotidiana del vivir sea suavizada por la ternura mutua y por la serena adhesión a la voluntad de Dios».

De esta manera, ha puntualizado Francisco, «la familia se abre a la alegría que Dios da a todos aquellos que saben dar con alegría, pero también halla la energía espiritual para abrirse al exterior, a los demás, al servicio de sus hermanos, a la colaboración para la construcción de un mundo siempre nuevo y mejor; capaz, por tanto, de ser portadora de estímulos positivos; evangelizadora con el ejemplo de vida».

Así mismo, ha vuelto a enunciar las tres palabras que siempre tienen que prevalecer: permiso, gracias y disculpa. «Permiso para no ser invasivo en la vida de los demás, después gracias, gracias de tantas ayudas y servicios que hacemos; agradecer siempre, pero la gratitud es la sangre del alma noble y luego la más difícil de pronunciar: disculpa». Porque como ha dicho el Papa: «siempre hacemos cosas feas y alguien se puede sentir ofendido».

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Bibliografía:

Rezar por los sacerdotes: por qué y cómo rezar

Rezar por los sacerdotes es una misión de amor y responsabilidad. El papa Francisco nos recuerda que un sacerdote no se hace solo; necesita el apoyo y la oración de todos nosotros. En su exhortación Evangelii Gaudium (La alegría del Evangelio) y en muchas homilías, el Papa subraya que el camino del sacerdocio está profundamente ligado a todos los cristianos.

La vocación sacerdotal implica grandes sacrificios y desafíos, y los sacerdotes se enfrentan a dificultades que pueden debilitar su misión, si no reciben el apoyo necesario. Por eso, nuestras plegarias son un acto de amor y compromiso, una manera de cuidar a aquellos que, a su vez, nos cuidan y nos acercan a Dios.

Rezar por los sacerdotes
La mujer y el hombre deberían estar siempre rezando por los sacerdotes.

¿Por qué debemos rezar por los sacerdotes?

San Josemaría Escrivá enseñó que el sacerdote, aunque hombre entre los hombres, ¡es el mismo Cristo! A través de nuestra oración, podemos ser su escudo y fortaleza. Los sacerdotes son directores espirituales y ejemplos vivos de amor y entrega a Cristo, pero también necesitan de nuestras plegarias para mantenerse firmes en su vocación. Rezar por ellos es un acto de empatía y apoyo profundo, un gesto de amor que los acompaña y fortalece en su misión diaria de servicio. Y las oraciones son de ida y vuelta, ya que todos los sacerdotes rezan a diario en la Liturgia de las Horas por todos los seres humanos de todo el planeta.

3 razones para rezar por los sacerdotes

¿Cómo rezar por los sacerdotes?

Rezar por los sacerdotes es una forma sencilla y profunda de acompañarlos en su misión. Hay muchas formas de hacerlo; una opción fácil y al alcance de todos es incluirlos en nuestras intenciones diarias: dedicar una plegaria por ellos, cada día, como perla de amor que enriquece a la Iglesia.

También puedes ofrecer un rosario o la celebración de la Misa en su nombre; o participar en una novena especialmente dedicada a su santidad y fortaleza.

Además, en momentos de silencio y meditación, pide a Dios que les dé fuerza y sabiduría para afrontar los retos de la soledad o las incomprensiones. Estas oraciones los sostienen espiritualmente y les recuerdan que no están solos en su camino.

¿Cuál es la oración de los fieles por los sacerdotes?

La oración de los fieles es un momento puntual de la Santa Misa en el que, unidos como un solo corazón, elevamos las peticiones a Dios por distintas intenciones, entre ellas, no te olvides de la santidad de vida y de la misión de los sacerdotes. En esta oración pedimos por quienes se han entregado al servicio de la Iglesia.

Esta plegaria tiene un valor incalculable, porque reconocemos que los sacerdotes, como todos seres humanos, necesitamos de la gracia y la fortaleza de Dios para ser fieles y serviciales. Es una muestra de gratitud, pues al pedir por ellos, también reconocemos su sacrificio y dedicación. Esa oración conjunta refleja el deseo de todos de ver a los sacerdotes como modelos de Cristo que, como el buen pastor, cuida de su rebaño con ternura y valentía.

¿Qué es la oración de intercesión por los sacerdotes?

La oración de intercesión es una plegaria en la que pedimos a Dios por el bien de otros, en este caso, por los sacerdotes.

Rezar por los sacerdotes

La oración aporta una riqueza incalculable a la Iglesia por el don del ministerio sacerdotal y de la vida consagrada en sus múltiples carismas e instituciones. Damos las gracias a Dios por la vida y por el testimonio de tantos sacerdotes y personas de vida consagrada.

En la Fundación CARF trabajamos con dedicación para apoyar la formación integral de sacerdotes diocesanos de todas partes del mundo. Este esfuerzo es posible gracias a la generosidad de los benefactores y amigos, y, sobre todo, a las oraciones constantes de quienes valoran la misión sacerdotal.

Los benefactores de la Fundación CARF forman un grupo de cristianos comprometidos que además de apoyar económicamente, se unen en oración, no solo por las vocaciones de los futuros sacerdotes, sino también por aquellos que ya están desarrollando su misión.

Rezamos para que todos ellos, presentes y futuros, reciban la gracia necesarias para llevar adelante su vocación, superando los desafíos y viviendo con alegría su servicio a la Iglesia diocesana y al mundo.

¿Qué se celebra hoy 15 día de la Asunción de la Virgen?

El día de la Asunción: «La realidad estupenda de la Asunción de María manifiesta y confirma la unidad de la persona humana y nos recuerda que estamos llamados a servir y glorificar a Dios con todo nuestro ser, alma y cuerpo», Papa Francisco.

Importancia del Misterio del día de la Asunción de la Virgen

La Virgen María es llena de gracia. La intensidad y la naturaleza de sus gracias son distintas a lo largo de su vida; una es la gracia en su Concepción, otra en la Encarnación, otra en la Asunción de María a los cielos. En esta última la Virgen María recibe la plenitud de santidad.

día de la asunción de la virgen maría
Asunción de la Virgen Jacopo Negretti.

Historia de la fiesta Asunción de María

La celebración del día de la Asunción de María es una fiesta antigua que se celebraba en Jerusalén desde el siglo VI en honor de la Madre de Dios recordaba probablemente la consagración de una iglesia en su honor.

Esta fiesta, un siglo después, se extiende a todo el Oriente bajo el nombre de Dormición de Santa María y celebra su tránsito de este mundo y asunción de María al cielo.

El dogma de la Asunción 

El Papa Pío XII, declaro el dogma de fe la Asunción de María, en 1950. La Virgen María, por un privilegio especial de Dios Omnipotente, no experimentó la corrupción: su cuerpo, glorificado por la Santísima Trinidad, fue unido al alma, y María fue asunta al cielo, donde reina viva y gloriosa, junto a Jesús, para glorificar a Dios e interceder por nosotros.

En el Apocalipsis podemos leer los pasajes que relatan la Asunción de la Virgen María a los cielos: “Una gran señal apareció en el cielo: una mujer vestida de sol, la luna a sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas (Ap 12, 1).

Y nosotros, impulsados por la liturgia en la Misa de la vigilia de esta fiesta, aclamamos a Nuestra Señora con estas palabras: Gloriosa dicta sunt de te, Maria, quæ hodie exaltata es super choros angelorum. Bienaventurada eres, María, porque hoy fuiste elevada sobre los coros de los ángeles y, juntamente con Cristo, has alcanzado el triunfo eterno.

El día de la Asunción de la Virgen María en la vida cristiana

La Iglesia pone la mirada a María para contemplar en ella lo que es la Iglesia en su misterio, en su "peregrinación de la fe", y lo que será al final de su marcha, donde le espera, "para la gloria de la Santísima e indivisible Trinidad", "en comunión con todos los santos" aquella a quien venera como la Madre de su Señor y como su propia Madre.

La Asunción de María, Nuestra Señora nos propone la realidad de esa esperanza gozosa. Somos aún peregrinos, pero Nuestra Madre nos ha precedido y nos señala ya el término del sendero: nos repite que es posible llegar y que, si somos fieles, llegaremos. Porque la Santísima Virgen no sólo es nuestro ejemplo: es auxilio de los cristianos. Y ante nuestra petición —Monstra te esse Matrem-, no sabe ni quiere negarse a cuidar de sus hijos con solicitud maternal. Es Cristo que pasa, 177.

María cumplió de forma ejemplar con la voluntad de Dios en su vida y eso es lo que la llevó a llegar a la gloria de Dios. La Asunción de la Virgen es ejemplo para todos los cristianos.

En la Tierra todos queremos llegar a Dios. Esta es nuestra esperanza. La Virgen María ya ha alcanzado esto. Lo que ella ha alcanzado nos anima a nosotros. María tuvo una enorme confianza en Dios y su corazón estaba lleno de Dios.


Con la colaboración de:

Opusdei.org

Oración por las vocaciones sacerdotales y religiosas

El domingo IV de Pascua, es conocido como el domingo del Buen Pastor. El evangelio nos presenta a Jesucristo como el pastor que llama y reúne a sus ovejas, las conoce por su nombre, las cuida, guía y conduce a frescos pastizales, busca a la oveja perdida y, en su inmolación pascual, da la vida por sus ovejas.

Mensaje del Papa Francisco para la 57ª jornada mundial de oración por vocaciones

El pasado 3 de marzo celebramos también la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones Religiosas. En ella el Papa Francisco, nos recuerda que, en la tarea salvadora que nace del misterio pascual, el Buen Pastor necesita colaboradores.

En su intención de oración universal, el Papa Francisco pide rezar por los sacerdotes “para que con la sobriedad y la humildad de sus vidas, se comprometan en una solidaridad activa, sobre todo, hacia los más pobres”.

A través de humildes instrumentos humanos, el Señor ha de seguir predicando, santificando, perdonando los pecados, sanando las heridas físicas y morales, consolando a los tristes, enseñando a los ignorantes y acompañando a quien se siente solo y abandonado.

Son las distintas vocaciones que el Espíritu suscita en su Iglesia para seguir cumpliendo la misión del Buen Pastor, viviendo como Él en castidad, pobreza y obediencia, al servicio del Pueblo de Dios.

Con esta oración por las vocaciones damos las gracias a Dios por la vida y el testimonio de tantos sacerdotes y consagrados que en el ministerio pastoral, en la oración, el trabajo y el silencio del claustro, en el servicio a los pobres y marginados, en el acompañamiento a los enfermos y ancianos y en la escuela católica están gastando generosamente su vida al servicio de Dios y de sus hermanos.

Es incalculable la riqueza que aporta a la Iglesia el don del ministerio sacerdotal y de la vida consagrada en sus múltiples carismas e instituciones.

Compromete pensar que detrás de cada vocación sacerdotal, hay otra llamada del Señor a cada uno de nosotros, los cristianos, pidiendo el esfuerzo personal, que asegure los medios para su formación y nuestra oración por su vocación.

La Fundación CARF y su misión para con los sacerdotes

En la Fundación CARF cada año contamos con más de 800 sacerdotes, seminaristas y religiosos que necesitan de nuestra ayuda para su formación. Vienen de más de 100 países y se están formando en prestigiosas instituciones en Pamplona y Roma para poder ayudar a sus comunidades a vivir una vida mejor y más plena.

La Fundación CARF y sus benefactores, entienden la importancia de la importancia de la oración. Aunque ellos no lo piden, necesitan tus oraciones para reconfortarse y continuar su misión. Por ello, en la web puedes personalizar tu oración por ellos.

También, puedes ayudar a la Fundación, a fomentar el hábito de la oración entre tus amigos y conocidos. Pudiendo solicitar online un pack para rezar por los sacerdotes que te facilitara esta misión.

La iglesia y los sacerdotes necesitan más personas comprometidas como tú. Con tu esfuerzo y alegría, podremos incrementar el número de becas y beneficiar a más sacerdotes para que hagan de este un mejor mundo.

Todas las becas que ofrecemos están destinadas a un sacerdote en particular y podrás tener siempre acceso a su imagen, nombres y apellidos para que puedas ponerle Cara a tu Donativo y puedas orar por él y él por ti y tu familia a lo largo del año.

Que en esta Jornada y siempre les acompañemos con el afecto y la oración para que sean fieles a la llamada recibida y el Señor nos conceda muchas, santas y generosas vocaciones para gloria de Dios y bien de la Iglesia.

oración vocaciones
Debemos rezar por vocaciones sacerdotales.

Oración por vocaciones sacerdotales.

Señor Jesús, presente en el Santísimo Sacramento,
que quisiste perpetuarte entre nosotros
por medio de tus Sacerdotes,
haz que sus palabras sean sólo las tuyas,
que sus gestos sean los tuyos,
que su vida sea fiel reflejo de la tuya.

Que ellos sean los hombres que hablen a Dios de los hombres
y hablen a los hombres de Dios.
Que no tengan miedo al servicio,
sirviendo a la Iglesia como Ella quiere ser servida.
Que sean hombres, testigos del eterno en nuestro tiempo,
caminando por las sendas de la historia con tu mismo paso
y haciendo el bien a todos.

Que sean fieles a sus compromisos,
celosos de su vocación y de su entrega,
claros espejos de la propia identidad
y que vivan con la alegría del don recibido.
Te lo pido por tu Madre Santa María:
Ella que estuvo presente en tu vida
estará siempre presente en la vida de tus sacerdotes, Amén


Con la colaboración de don Juan José Asenjo Pelegrina.