{"id":182942,"date":"2022-08-21T08:00:00","date_gmt":"2022-08-21T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/staging.fundacioncarf.org\/santa-isabel-infanta-de-aragon-y-reina-de-portugal-la-luz-de-una-santidad-amable\/"},"modified":"2025-06-04T18:15:32","modified_gmt":"2025-06-04T16:15:32","slug":"isabel-reina-de-portugal-santidad-amable","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fundacioncarf.org\/vi\/isabel-reina-de-portugal-santidad-amable\/","title":{"rendered":"Santa Isabel, infanta de Arag\u00f3n y reina de Portugal: la luz de una santidad amable"},"content":{"rendered":"<div class=\"et_pb_section et_pb_section_81 et_section_regular\">\n<div class=\"et_pb_row et_pb_row_270\">\n<div class=\"et_pb_column et_pb_column_1_5 et_pb_column_795  et_pb_css_mix_blend_mode_passthrough et_pb_column_empty\"><\/div>\n<div class=\"et_pb_column et_pb_column_3_5 et_pb_column_796  et_pb_css_mix_blend_mode_passthrough\">\n<div class=\"et_pb_module et_pb_text et_pb_text_301 post-excerpt  et_pb_text_align_left et_pb_bg_layout_light\"><\/div>\n<div class=\"et_pb_module et_pb_text et_pb_text_302  et_pb_text_align_left et_pb_bg_layout_light\">\n<div class=\"et_pb_text_inner\">\n<p>Aunque las Cortes de Arag\u00f3n la declararon patrona del reino en 1678, es Zaragoza la que acumula m\u00e1s recuerdos y referencias a esta santa, nacida en el palacio de la Aljafer\u00eda hacia 1270. A diferencia de otros santos aragoneses, no tiene dedicada una capilla en El Pilar o la Seo, pero la monumental iglesia barroca de la plaza del Justicia est\u00e1 bajo su advocaci\u00f3n. Tambi\u00e9n lleva su nombre una de las calles que saliendo de dicha plaza desemboca en una de las arterias m\u00e1s transitadas de Zaragoza: la calle Alfonso.<\/p>\n<h2>Santa Isabel<\/h2>\n<p>La iconograf\u00eda de aquella infanta de Arag\u00f3n y reina de Portugal se centra principalmente en su caridad heroica, dirigida principalmente a los pobres y los enfermos. La imagen de san Carlos la representa con corona real y manto p\u00farpura, un manto que sujeta con ambas manos y est\u00e1 lleno de rosas.<\/p>\n<p>El rostro, de una tonalidad entre blanquecina y sonrosada, es una muestra de la expresividad barroca, una combinaci\u00f3n armoniosa entre lo sublime y lo sencillo. \u201cDelicadeza\u201d es el t\u00e9rmino que mejor podr\u00eda definir la imagen. Su contemplaci\u00f3n llevar\u00e1 a algunos a disquisiciones sobre d\u00f3nde empieza la historia y termina la leyenda, pues el repertorio hagiogr\u00e1fico es pr\u00f3digo en ejemplos de reinas y princesas caritativas que, interrogadas por sus padres o maridos sobre el contenido de los pliegues de sus mantos, ense\u00f1an rosas en vez de las monedas o los alimentos destinados a los pobres.<\/p>\n<p>A esto habr\u00eda que objetar que ninguna leyenda puede poner en duda los testimonios sobre la caridad de Isabel, expresi\u00f3n de su fe en la identificaci\u00f3n de los<a href=\"https:\/\/fundacioncarf.org\/es\/como-orar-por-los-enfermos\/\"> ng\u01b0\u1eddi b\u1ec7nh<\/a> con Cristo. Una santa que, como otras, fue una verdadera madre de misericordia.<\/p>\n<h3>Espinas y rosas<\/h3>\n<p>Unos cincuenta a\u00f1os antes de Cristo, el libro de la Sabidur\u00eda (1, 8) mostraba el retrato de una \u00e9poca en la que la felicidad pasaba por coronarse de rosas antes de que quedaran marchitas. Pero las rosas siempre tienen espinas y tambi\u00e9n, por supuesto, la propia vida.<\/p>\n<p>Esas espinas no se le escatimaron a la dulce, bondadosa e inteligente reina Isabel. Su manto desplegado de rosas es una imagen de su propia vida. Advirtamos, no obstante, que el manto muestra las rosas, y no las espinas.<\/p>\n<p>Y es que el <a href=\"https:\/\/fundacioncarf.org\/expertos\/educacion-de-la-moral-cristiana\/\">cristiano<\/a> no oculta la realidad de la vida sino que le da una nueva sinton\u00eda: la sobrenatural, pues la aut\u00e9ntica vida del cristiano es la de la identificaci\u00f3n con Cristo.<\/p>\n<p>La devoci\u00f3n a los santos se ilumina desde la consideraci\u00f3n de que son otros Cristos. Sin santos, el cristianismo se hace m\u00e1s inaccesible. Quitemos los santos y los profetas, y s\u00f3lo nos quedar\u00e1 el Dios espectador e inm\u00f3vil de los fil\u00f3sofos.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"et_pb_row et_pb_row_271\">\n<div class=\"et_pb_column et_pb_column_3_5 et_pb_column_799  et_pb_css_mix_blend_mode_passthrough\">\n<div class=\"et_pb_module et_pb_image et_pb_image_27\">\n<p><span class=\"et_pb_image_wrap\"><img decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-26348\" title=\"Santa Isabel de Portugal Arag\u00f3n\" src=\"https:\/\/fundacioncarf.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/santa-isabel-1.jpg\" sizes=\"(max-width: 550px) 100vw, 550px\" srcset=\"https:\/\/fundacioncarf.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/santa-isabel-1.jpg 550w, https:\/\/fundacioncarf.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/santa-isabel-1-238x300.jpg 238w, https:\/\/fundacioncarf.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/santa-isabel-1.jpg 480w\" alt=\"Santa Isabel de Portugal Arag\u00f3n\" width=\"550\" height=\"694\" \/><\/span><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"et_pb_with_border et_pb_module et_pb_text et_pb_text_303 leyenda  et_pb_text_align_left et_pb_bg_layout_light\">\n<div class=\"et_pb_text_inner\">\n<p>Santa <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Isabel_de_Portugal\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Isabel de Portugal<\/a>, ruega por la paz en nuestros pa\u00edses. Es patrona de los territorios en guerra.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"et_pb_row et_pb_row_272\">\n<div class=\"et_pb_column et_pb_column_3_5 et_pb_column_802  et_pb_css_mix_blend_mode_passthrough\">\n<div class=\"et_pb_module et_pb_text et_pb_text_304  et_pb_text_align_left et_pb_bg_layout_light\">\n<div class=\"et_pb_text_inner\">\n<h3>Santa Isabel:\u00a0luz de una santidad amable<\/h3>\n<p>Un santo aragon\u00e9s del siglo XX, san Josemar\u00eda Escriv\u00e1, se refiri\u00f3 a una vez a la reina santa\u00a0 en estos t\u00e9rminos:\u00a0\u201cEsa amable santidad de una infanta de Arag\u00f3n, la reina Isabel de Portugal, cuyo paso por el mundo fue como una luminosa siembra de paz entre los hombres y los pueblos\u201d.<\/p>\n<p>No cabe un prodigio mayor de s\u00edntesis en estas elogiosas palabras. Frente a una \u201csantidad\u201d rigorista y antip\u00e1tica, tenemos aqu\u00ed un ejemplo de naturalidad, una demostraci\u00f3n de que la santidad tambi\u00e9n puede habitar en los palacios y moverse con soltura en banquetes, audiencias y visitas.<\/p>\n<p>En la feria de las intrigas y las mezquindades, la santidad resulta posible si se mueve al comp\u00e1s de la presencia de Dios.<\/p>\n<p>Esa presencia se alimentaba en la piedad de Isabel, en el rezo de los salmos y en la misa diaria. De ah\u00ed sal\u00eda la fortaleza de alguien que, a semejanza de la Esther b\u00edblica, bien habr\u00eda podido decir: \u201cMi Se\u00f1or y Dios,\u00a0 no tengo otro defensor que T\u00fa\u201d\u00a0(Est 4, 17).<\/p>\n<p>Su esposo, el rey don Dion\u00eds, parec\u00eda con frecuencia estar m\u00e1s interesado en las galanter\u00edas de los trovadores que en los asuntos del gobierno. Sus continuas infidelidades eran del dominio p\u00fablico, pero Isabel callaba y sol\u00eda\u00a0 cambiar de conversaci\u00f3n o se recog\u00eda en la capilla de palacio cuando las lenguas desatadas de los cortesanos pretend\u00edan atormentarla con las \u00faltimas noticias de la \u201cvida galante\u201d de su esposo.<\/p>\n<p>Sufr\u00eda tambi\u00e9n la reina con el odio acumulado de su hijo Alfonso hacia su padre, pues \u00e9ste daba muestras de preferencia hacia sus hermanos bastardos.<\/p>\n<p>La reina acudir\u00eda\u00a0 a un llano, cerca de Lisboa, para evitar el choque entre los ej\u00e9rcitos de su esposo y su hijo, y aunque consigui\u00f3 evitarlo, ser\u00eda recluida por orden real tras los muros de la fortaleza de Alenquer, por la injusta sospecha de que ella misma hab\u00eda fomentado la rebeli\u00f3n de Alfonso. Saldr\u00e1 de all\u00ed, no obstante, para asistir a don Dion\u00eds en su lecho de muerte en 1325.<\/p>\n<p>Ser\u00e1 entonces cuando el propio rey record\u00f3 a Alfonso que la reina era dos veces su madre, pues le dio la vida entre l\u00e1grimas y oraciones. Isabel ir\u00eda al encuentro de Dios en 1336 en Estremoz, en medio del calor y las fatigas del ardiente verano del Alentejo, cuando se dirig\u00eda a interponerse entre los ej\u00e9rcitos enfrentados de dos Alfonsos: su hijo, Alfonso IV de Portugal, y su nieto, Alfonso XI de Castilla.<\/p>\n<h2>Santa Isabel: reina caritativa<\/h2>\n<p>Fue tambi\u00e9n la pacificadora, pues las bienaventuranzas nos muestran el retrato de los imitadores de Cristo, y llaman hijos de Dios a los que trabajan por la paz (Mt 5,9).<\/p>\n<p>S\u00f3lo quien se llena de Dios, tiene paz y est\u00e1 en condiciones de transmitirla. La paz suele venir tambi\u00e9n de esa santidad amable, aunque muchas veces sea incomprendida, que ve en los dem\u00e1s a otros hijos de Dios.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"et_pb_row et_pb_row_273\">\n<div class=\"et_pb_column et_pb_column_3_5 et_pb_column_805  et_pb_css_mix_blend_mode_passthrough\">\n<div class=\"et_pb_with_border et_pb_module et_pb_text et_pb_text_305 elemento-firma  et_pb_text_align_left et_pb_bg_layout_light\">\n<div class=\"et_pb_text_inner\">\n<p><strong>Antonio R. Rubio Plo, <\/strong>Licenciado en Historia y en Derecho, Escritor y analista internacional.<br \/>\n@blogculturayfe \/ @arubioplo<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"et_pb_column et_pb_column_1_5 et_pb_column_806  et_pb_css_mix_blend_mode_passthrough et-last-child et_pb_column_empty\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la iglesia del zaragozano Real Seminario de San Carlos predominan las im\u00e1genes de santos aragoneses o relacionados con la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, pues fueron labrados por escultores jesuitas para un templo que es una apoteosis del Barroco. Una de las santas representadas es una zaragozana que se gan\u00f3 el coraz\u00f3n del pueblo portugu\u00e9s: la reina santa Isabel, hija y nieta de Jaime I y Pedro III de Arag\u00f3n, y casada con el rey don Dion\u00eds de Portugal.<\/p>","protected":false},"author":4,"featured_media":183466,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-182942","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-blog"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fundacioncarf.org\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/182942","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fundacioncarf.org\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fundacioncarf.org\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fundacioncarf.org\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fundacioncarf.org\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=182942"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/fundacioncarf.org\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/182942\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fundacioncarf.org\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/media\/183466"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fundacioncarf.org\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=182942"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fundacioncarf.org\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=182942"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fundacioncarf.org\/vi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=182942"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}