Medina<\/a><\/h2>\nEncontramos el gran cambio sufrido por Mahoma despu\u00e9s de la h\u00e9gira. Las s\u016bra est\u00e1n dirigidas a jud\u00edos y cristianos y el tono amistoso y elogioso reservado para ellos en la primera fase se va perdiendo gradualmente, culminando, en los \u00faltimos a\u00f1os de la vida de Mahoma, profeta del islam, en un verdadero ataque. Es de esta edad, por ejemplo, la s\u016bra 9, en la cual, en el vers\u00edculo 29, se exige: la humillaci\u00f3n de:<\/p>\n
\"Combatid quienes no creen en Allah ni en el D\u00eda del Juicio, no respetan lo que Allah y Su Mensajero han vedado y no siguen la verdadera religi\u00f3n [el Islam] de entre la Gente del Libro [jud\u00edos y cristianos], a menos que \u00e9stos acepten pagar un impuesto [por el cual se les permita vivir bajo la protecci\u00f3n del estado isl\u00e1mico conservando su religi\u00f3n] con sumisi\u00f3n\u201d.<\/p>\n
Esto se traducir\u00e1 en leyes que impondr\u00e1n diversas restricciones a quienes profesan la religi\u00f3n jud\u00eda o cristiana, como vestirse de una manera especial, no poder llevar armas y montar a caballo, etc.<\/p>\n
Aunque el Pentateuco, los Salmos y el Evangelio son admitidos expl\u00edcitamente como revelados por el Cor\u00e1n, existen diferencias considerables entre el islam y el juda\u00edsmo, y a\u00fan m\u00e1s entre el islam y el cristianismo. Estas divergencias, como dijimos, reflejan los contactos entre Mahoma y las sectas her\u00e9ticas cristianas, cuya existencia en esa \u00e9poca era algo bastante com\u00fan tanto en el Imperio Bizantino como, sobre todo, justo fuera de sus fronteras.<\/p>\n
Entre las divergencias m\u00e1s evidentes, est\u00e1n aquellas relacionadas con la figura de Cristo, por las cuales los libros ap\u00f3crifos cristianos ejercen una particular influencia sobre el Cor\u00e1n. En el libro sagrado del Islam, por ejemplo: Jes\u00fas es el hijo de Mar\u00eda y naci\u00f3 de un nacimiento virginal, y sin embargo, esta Mar\u00eda es la hermana de Mois\u00e9s.<\/p>\n
Los milagros realizados por Jes\u00fas desde la infancia se narran con gran detalle, y se le atribuyen los nombres de Mes\u00edas, Esp\u00edritu de Al\u00e1 y Palabra, coloc\u00e1ndolo en un nivel de superioridad con respecto a los otros profetas, pero se especifica que Cristo no es m\u00e1s que un siervo de Al\u00e1, un hombre como los dem\u00e1s; se establece, entre otras cosas, que su muerte en la cruz nunca habr\u00eda ocurrido: en lugar de Jes\u00fas, solo un simulacro habr\u00eda sido crucificado[2]<\/span><\/strong>.<\/p>\n
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La idea del para\u00edso<\/h2>\n
Otra diferencia considerable, que para el islam es algo absolutamente terrenal (otra raz\u00f3n por la que hablamos del islam como de una religi\u00f3n natural), hecha para impresionar a los habitantes simples y rudos del desierto: verdes jardines, arroyos encantadores, vino que no embriaga, v\u00edrgenes siempre intactas. No hay nada all\u00ed que exprese el concepto de la visi\u00f3n beat\u00edfica y de la participaci\u00f3n de los creyentes en la vida misma de Dios: Al\u00e1 es inaccesible para la visi\u00f3n humana (6\/103).<\/p>\n
Finalmente, entre otras diferencias, est\u00e1 la de la predeterminaci\u00f3n de las acciones humanas por parte de Al\u00e1 (en esto el islam es muy parecido al al calvinismo). Hay pasajes del Cor\u00e1n m\u00e1s o menos a favor o completamente opuestos al libre albedr\u00edo, pero son los \u00faltimos los que han sido aceptados, con h\u00e1biles correcciones, por la ortodoxia sunita, y eso para darle al islam su marca predeterminista (el maktub, el destino de cada hombre, est\u00e1 r\u00edgidamente escrito y predeterminado por Dios).<\/p>\n
La compilaci\u00f3n efectiva del Cor\u00e1n es posterior a la muerte de Mahoma, momento en el cual se comenz\u00f3 a recopilar todos los fragmentos de la revelaci\u00f3n que \u00e9l mismo le hab\u00eda confiado a sus seguidores. Las s\u016bra se ordenaron por longitud (de la m\u00e1s larga a la m\u00e1s corta, aunque con varias excepciones, debido tambi\u00e9n a la imposibilidad de un orden l\u00f3gico o cronol\u00f3gico).<\/p>\n
A esta misma \u00e9poca remonta el principio de las feroces luchas y de las divisiones internas, entre varios partidos y corrientes, luchas todas sofocadas en la sangre, con cada parte fabric\u00e1ndose versos y citas cor\u00e1nicas \u00e0 la carte que respaldaban las respectivas reivindicaciones.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n
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\u0160ar\u012b\u201ba<\/em><\/h2>\nEs una palabra \u00e1rabe que significa \u201ccamino trillado\u201d, como halakhah en hebreo, e indica la ley escrita Desde un punto de vista sem\u00e1ntico, ambos t\u00e9rminos, \u00e1rabe y hebreo, pueden asimilarse a nuestro \u201cderecho\u201d (camino \u201cdirecto\u201d, camino a seguir). La \u0160ar\u012b\u201ba, ley o derecho isl\u00e1mico (seg\u00fan la visi\u00f3n sunita \u201cortodoxa\u201d), se basa en cuatro fuentes principales:<\/p>\n
\n- El Cor\u00e1n;<\/li>\n
- La sunna (a trav\u00e9s el \u1e25ad\u012b\u1e6f);<\/li>\n
- El qiy\u0101s;<\/li>\n
- El i\u01e7m\u0101\u201b.<\/li>\n<\/ol>\n
La sunna<\/h3>\n
Como ya hemos hablado del Cor\u00e1n, analicemos directamente las otras tres fuentes, comenzando por la sunna (h\u00e1bito, tradici\u00f3n, l\u00ednea de conducta de los antepasados), que es una palabra que indica, ya antes de Muhammad, las costumbres tradicionales que regulaban la vida de los \u00e1rabes. En el contexto isl\u00e1mico, el mismo t\u00e9rmino define el conjunto de dichos, hechos y actitudes de Mahoma seg\u00fan el testimonio de sus contempor\u00e1neos.<\/p>\n
Y es aqu\u00ed que entra en juego el \u1e25adi\u1e6f, es decir, la narraci\u00f3n o relaci\u00f3n de la sunna de Mahoma hecha de acuerdo con un esquema determinado, basado en isn\u0101d (apoyo y enumeraci\u00f3n en orden ascendente de las personas que informaron sobre la an\u00e9cdota hasta llegar al testigo directo del episodio) y matn (el texto, cuerpo de la narraci\u00f3n). Esta fuente era extremadamente necesaria cuando, a la muerte de M., el islam era solo un borrador de lo que m\u00e1s tarde se har\u00eda.<\/p>\n
Tambi\u00e9n era necesario, despu\u00e9s de la conquista de tan vastos territorios y la consiguiente confrontaci\u00f3n con nuevas culturas, de encontrar soluciones a problemas y dificultades con las cuales el \u201cmensajero de Dios\u201d nunca se hab\u00eda enfrentado directamente.<\/p>\n
Y fue precisamente a Mahoma a quien se recurri\u00f3 para que \u00e9l mismo pudiera especificar, aunque ya hab\u00eda fallecido, una serie de puntos que solo se intuyen en el Cor\u00e1n o que nunca se abordaron, en relaci\u00f3n con varias disciplinas. As\u00ed, se cre\u00f3 un conjunto de tradiciones verdaderas, presuntas o falsas en un momento en que cada una de las facciones que luchaban dentro del islam afirmaba tener a Mahoma de su lado y le atribu\u00eda esta o aquella afirmaci\u00f3n, construyendo aparatos enteros de testimonios totalmente desconfiados.<\/p>\n
El m\u00e9todo que se adopt\u00f3 para detener este flujo desbordante fue extremadamente arbitrario. De hecho, no se utiliz\u00f3 el an\u00e1lisis textual y ni la evidencia interna de los textos\u00a0 (lo mismo se puede decir con respecto a la ex\u00e9gesis cor\u00e1nica que es casi inexistente), que es el criterio por excelencia, en el cristianismo, para determinar y verificar la autenticidad de un texto.<\/p>\n
Por lo contrario, se confi\u00f3 exclusivamente en la reputaci\u00f3n de los garantes: si, por lo tanto, la cadena de testigos era satisfactoria, cualquier cosa pod\u00eda ser aceptada como verdadera. Hay que se\u00f1alar, con relaci\u00f3n a ello, las tradiciones definidas como m\u00e1s antiguas y cercanas a Mahoma son las menos confiables y que m\u00e1s han sido construidas artificialmente (algo que tambi\u00e9n es posible averiguar por la excesiva afectaci\u00f3n del idioma). \u00a0<\/p>\n
El qiy\u0101s<\/h3>\n
La tercera fuente del derecho isl\u00e1mico, o \u0160ar\u012b\u201ba, es el qiy\u0101s, o deducci\u00f3n por analog\u00eda, a trav\u00e9s del cual, a partir del examen de cuestiones determinadas y resueltas, se encontraba la soluci\u00f3n para otras no previstas. El criterio utilizado, en este caso, es el ra\u2019y, es decir punto de vista, visi\u00f3n intelectual, juicio u opini\u00f3n personal. La fuente en cuesti\u00f3n se hizo necesaria desde los albores del islam, ya que, como hemos visto, la incoherencia del Cor\u00e1n y de los \u1e25ad\u012b\u1e6f hab\u00eda producido una considerable confusi\u00f3n y conducido a la entrada en vigor, para las dos primeras fuentes, de la tradici\u00f3n del abrogante y del abrogado.<\/p>\n
I\u01e7m\u0101\u201b<\/h3>\n
Sin embargo, si por si a caso el qiy\u0101s no hubiese sido suficiente para resolver todas las cuestiones no resueltas, se insert\u00f3 una cuarta fuente, el vox populi o i\u01e7m\u0101\u201b (consenso popular) para proporcionar una base s\u00f3lida para todo el aparato legal y doctrinal. Esta fuente parec\u00eda m\u00e1s que justificada tanto para las citas cor\u00e1nicas como para algunos had\u012b\u1e6f, en uno de los cuales Mahoma aleg\u00f3 que su comunidad nunca se equivocar\u00eda.<\/p>\n
El i\u01e7m\u0101\u201b puede consistir en un consenso doctrinal alcanzado por los doctores de la ley; en un consenso de ejecuci\u00f3n, cuando se trata de costumbres establecidas en la pr\u00e1ctica com\u00fan; en un consentimiento t\u00e1cito, incluso si no es un\u00e1nime, por los jurisconsultos, en el caso de actos p\u00fablicos que no impliquen la condena de nadie.<\/p>\n
El trabajo constructivo para deducir el derecho de las cuatro fuentes indicadas (Cor\u00e1n, sunna, qiy\u0101s e i\u01e7m\u0101\u201b) se llama i\u01e7tih\u0101d (da \u01e7-h-d, la misma ra\u00edz que el t\u00e9rmino \u01e7ih\u0101d), o \u201cesfuerzo intelectual\u201d. El esfuerzo en cuesti\u00f3n, una verdadera elaboraci\u00f3n del derecho positivo isl\u00e1mico, basado sin embargo en una palabra \u201crevelada\u201d, dur\u00f3 hasta alrededor del siglo X, cuando se formaron las escuelas jur\u00eddicas (ma\u1e0dhab), despu\u00e9s de lo cual \u201clas puertas i\u01e7tih\u0101d\u201d se consideran oficialmente cerradas. Desde entonces, tan solo se puede aceptar lo que ya se ha resuelto, sin introducir m\u00e1s innovaciones (bid\u201ba).<\/p>\n
Los m\u00e1s r\u00edgidos en este sentido son los wahabitas (fundados por Mu\u1e25ammad ibn \u201bAbd-el-Wa\u1e25\u1e25ab: la doctrina wahabita es la oficial del reino de los Sa\u201b\u016bd, monarcas absolutos de Arabia Saudita) y los salafistas (fundadores y principales exponentes: \u01e6amal al-D\u012bn al-Af\u0121\u0101ni e Mu\u1e25ammad \u201bAbduh, siglo XIX; los Hermanos musulmanes son parte de esta corriente).<\/p>\n
Seg\u00fan la visi\u00f3n de ambos movimientos, dentro de la doctrina isl\u00e1mica se introdujeron innovaciones excesivas; por lo tanto, es necesario volver a los or\u00edgenes, a la edad de oro, la de los padres (salaf), en particular la de la vida de Mahoma en Medina y de sus primeros sucesores, o califas.<\/p>\n
Antes de continuar, podemos decir algunas palabras respecto al concepto de \u01e7ih\u0101d. La ley musulmana considera el mundo dividido en dos categor\u00edas: d\u0101r al-isl\u0101m (casa del islam) y d\u0101r al-\u1e25arb (casa de la guerra): contra esta \u00faltima, los musulmanes se encuentran en un estado de guerra constante, hasta que el mundo entero no est\u00e9 sujeto al islam.<\/p>\n
El \u01e7ih\u0101d es tan importante, en la ley isl\u00e1mica, que casi se considera un sexto pilar del islam. En este sentido, hay dos obligaciones para luchar: una colectiva (far\u1e0d al-kif\u0101ya), cuando haya un n\u00famero suficiente de tropas; una individual (far\u1e0d al-\u201bayn), en caso de peligro y defensa de la comunidad musulmana.<\/p>\n
Existen dos tipos de \u01e7ih\u0101d, uno peque\u00f1o y otro grande. El primero es el deber de luchar para propagar el islam; el segundo es el esfuerzo individual diario y constante en el camino de Dios, en la pr\u00e1ctica, un camino de conversi\u00f3n.<\/p>\n
Es a trav\u00e9s del \u01e7ih\u0101d que muchas tierras cristianas han ca\u00eddo, la mayor\u00eda de las veces por capitulaci\u00f3n, en manos isl\u00e1micas y, en este caso, sus habitantes, considerados \u201cgente del pacto\u201d o ahl al-\u1e0fimma, o simplemente \u1e0fimm\u012b, se han convertido en s\u00fabditos protegidos por el estado, ciudadanos de segunda clase sujetos al pago de un impuesto de capitulaci\u00f3n, llamado \u01e7izya, y de un tributo sobre las tierras de propiedad, \u1e2bar\u0101\u01e7.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n