asombro<\/a> del perd\u00f3n: \u201cDios perdona siempre. Somos nosotros los que nos cansamos de pedir perd\u00f3n, pero \u00c9l perdona siempre.<\/p>\nAll\u00ed, en el perd\u00f3n, se encuentra el rostro del Padre y la paz del coraz\u00f3n. All\u00ed, \u00c9l nos restaura de nuevo, derrama su amor en un abrazo que vuelve a levantarnos, que desintegra el mal cometido y vuelve a hacer resplandecer la belleza incontenible que hay en nosotros, el ser sus hijos predilectos. No permitamos que la pereza, el miedo o la verg\u00fcenza nos roben el tesoro del perd\u00f3n<\/strong>\u201d.<\/p>\nY recurriendo a la cultura griega, les aconseja, primero, hacer caso del\u00a0or\u00e1culo de Delfos: \u201ccon\u00f3cete a ti mismo\u201d.<\/p>\n
En segundo lugar, no dejarse llevar por los \u201ccantos de las sirenas\u201d que pod\u00edan haber acabado con\u00a0Ulises: \u201cReconoce que vales por lo que eres, no por lo que tienes.<\/strong> No vales por la marca de la ropa o por el calzado que llevas, sino porque eres \u00fanico, eres \u00fanica\u201d.<\/p>\nTercero, tomar el camino mejor que es el de la belleza<\/strong>, representada por la melod\u00eda de\u00a0Orfeo, m\u00e1s hermosa que la de las sirenas.<\/p>\nUna melod\u00eda que en nuestro caso puede ser incluso superada por la fe cristiana y la alegr\u00eda del Evangelio<\/strong>.<\/p>\nAdem\u00e1s, ver la vida como\u00a0un servicio a las necesidades de los dem\u00e1s.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n
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\u201c...El sentido de la vida no es quedarse en la playa esperando que el viento traiga novedades. La salvaci\u00f3n est\u00e1 en mar abierto, est\u00e1 en el impulso, en seguir los sue\u00f1os, los verdaderos, los que se sue\u00f1an con los ojos abiertos, que comportan esfuerzo, lucha, vientos contrarios, borrascas repentinas...\" Papa Francisco<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n
El Papa pide encuentros reales y no solo virtuales<\/span><\/h2>\n<\/div>\n\n
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En griego\u00a0joven\u00a0<\/em>se dice\u00a0nuevo<\/em>, y nuevo significa joven<\/em>.<\/p>\nPregunta el papa Francisco: \u201c\u00bfQuieres rejuvenecer? No te contentes con publicar alg\u00fan post o alg\u00fan tuit. No te contentes con encuentros virtuales, busca los reales, sobre todo con quien te necesita<\/strong>; no busques la visibilidad, sino a los invisibles<\/strong>. Esto es original, esto es revolucionario. Salir de uno mismo para encontrar a los otros. Pero si t\u00fa vives prisionero en ti mismo, nunca encontrar\u00e1s a los otros<\/strong>, nunca sabr\u00e1s qu\u00e9 es servir.\u00a0Servir es el gesto m\u00e1s bello, m\u00e1s grande de una persona, servir a los dem\u00e1s\u201d<\/strong>.<\/p>\nEl hombre\u00a0vivo\u00a0necesita\u00a0abrirse realmente, y no solo \u201cvirtualmente\u201d, al rostro de los dem\u00e1s: \u201cMuchos hoy son \u2018de redes sociales\u2019 pero poco \u201csociales\u201d, encerrados en s\u00ed mismos, prisioneros del tel\u00e9fono que tienen entre sus manos. Pero en la pantalla falta el otro, faltan sus ojos, su respiraci\u00f3n, sus manos<\/strong>. La pantalla se vuelve f\u00e1cilmente un espejo, donde crees que est\u00e1s frente al mundo, pero en realidad est\u00e1s solo, en un mundo virtual lleno de apariencias, de fotos trucadas para parecer siempre hermosos y en forma. \u00a1Qu\u00e9 bonito, en cambio, es estar con los dem\u00e1s, descubrir la novedad del otro, dialogar con el otro, cultivar la m\u00edstica del conjunto, la alegr\u00eda de compartir, el ardor de servir!\u201d<\/strong>.<\/p>\nSo\u00f1ar con la fraternidad, y arriesgarse por ella<\/h2>\n
En los dem\u00e1s se nos hace presente Cristo. Por eso hay que so\u00f1ar con la fraternidad. Hay un refr\u00e1n griego iluminador. \u201cel amigo es otro yo\u201d. El papa Francisco dice que\u00a0el amigo, y no el espejo, es el camino\u00a0para encontrarse con uno mismo.<\/strong><\/p>\n\u201cCiertamente \u00ad\u2013observa\u2013, cuesta salir de las propias zonas de confort, es m\u00e1s f\u00e1cil estar sentados en el sof\u00e1 frente a la televisi\u00f3n. Pero eso es algo viejo, no es de j\u00f3venes\u201d.<\/p>\n
De j\u00f3venes es el esp\u00edritu deportivo<\/strong>, les asegura el papa Francisco a los j\u00f3venes atenienses: \u201cAqu\u00ed nacieron los eventos deportivos m\u00e1s grandes, las Olimp\u00edadas, el marat\u00f3n. M\u00e1s all\u00e1 del esp\u00edritu de lucha que hace bien al cuerpo, est\u00e1 aquello que hace bien al alma:\u00a0entrenarse\u00a0para la apertura, recorrer largas distancias desde uno mismo para acortarlas con los dem\u00e1s,<\/strong> lanzar el coraz\u00f3n atravesando los obst\u00e1culos, cargar unos los pesos de los otros. Entrenarse en esto los har\u00e1 felices, los mantendr\u00e1 j\u00f3venes y les har\u00e1 sentir la aventura de vivir\u201d.<\/p>\nEn la Odisea de Homero, el primer h\u00e9roe que aparece es Tel\u00e9maco, hijo de Ulises, que vivi\u00f3 una gran aventura. No conoc\u00eda a su padre y se encontraba en una encrucijada: dejarlo estar o lanzarse en su b\u00fasqueda. Algunas voces le susurrar\u00e1n: d\u00e9jalo, no te arriesgues, es in\u00fatil. Pero \u00e9l escucha la voz de la divinidad, que le exhorta a ser valiente y partir. Se levanta, prepara el barco y al despuntar el sol se pone en marcha.<\/p>\n