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Registro cient\u00edfico de enfermedades hereditarias y cong\u00e9nitas<\/h3>\n
En la discusi\u00f3n se baraj\u00f3 la posibilidad de elaborar una ley de eutanasia-eugenesia, pero se concluy\u00f3 que una gran parte de la poblaci\u00f3n, en especial las Iglesias, no la entender\u00eda. Se opt\u00f3 entonces por tomar esas medidas de una forma discreta y a escondidas,<\/strong> para que no se pudiera hablar de asesinato.<\/p>\nUna de las primeras fue la creaci\u00f3n del Comit\u00e9 del Reich para el registro cient\u00edfico de enfermedades hereditarias y cong\u00e9nitas, que elaborar\u00eda un censo de los reci\u00e9n nacidos con deficiencias.<\/p>\n
La reuni\u00f3n final tuvo lugar el 5 de septiembre. En ella se exhibi\u00f3 un documento firmado el d\u00eda 1 (fecha de la invasi\u00f3n de Polonia) por Hitler que se\u00f1alaba: \u00abEl\u00a0Reichsleiter\u00a0y el doctor en medicina Brandt est\u00e1n encargados, bajo su responsabilidad, de extender las atribuciones de ciertos m\u00e9dicos que ser\u00e1n designados nominalmente.<\/p>\n
Estos\u00a0podr\u00e1n conceder una muerte misericordiosa a los enfermos a los que hayan considerado incurables<\/strong> de acuerdo con la apreciaci\u00f3n m\u00e1s rigurosa posible\u00bb. Todos pensaron que la ciudadan\u00eda alemana, ocupada con la guerra, le prestar\u00eda poca atenci\u00f3n.<\/p>\nEn paralelo, se orquest\u00f3 una campa\u00f1a para\u00a0concienciar a la sociedad germana del desgaste econ\u00f3mico y social<\/strong>\u00a0que supon\u00eda mantener con vida a estas personas.<\/p>\nDe los libros y folletos se pasar\u00eda a cortometrajes como\u00a0Das Erbe<\/em> (La herencia, Carl Hartmann, 1935), y a exitosos largometrajes como Ich klage an<\/em> (Yo acuso, Wolfgang Liebeneiner, 1941).<\/p>\nMientras tanto, en las escuelas, a los ni\u00f1os se les planteaban problemas como este: \u00abSi mantener un manicomio para enfermos mentales incurables cuesta 500.000 marcos al a\u00f1o y construir una vivienda para una familia trabajadora vale 10.000, \u00bfcu\u00e1ntas casas familiares se podr\u00edan construir al a\u00f1o en lo que se dilapida en el manicomio?<\/strong>\u00bb.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n\n
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Karl Brandt, doctor personal de Hitler y organizador del Aktion T-4.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n
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Arranca la Aktion T-4<\/h3>\n
La operaci\u00f3n se puso en marcha con el\u00a0nombre de Aktion T-4, por la mansi\u00f3n de Tiergartenstrasse en que tuvo su sede. Hospitales y sanatorios mentales de todo el Reich fueron impelidos a informar de aquellos enfermos considerados incurables<\/strong>.<\/p>\nDeb\u00edan hacerlo a trav\u00e9s de un formulario establecido por el Ministerio del Interior que inclu\u00eda tres grupos:<\/p>\n
\n- esquizofr\u00e9nicos, epil\u00e9pticos, sifil\u00edticos, seniles, par\u00e1lisis irreversibles, etc.<\/li>\n
- enfermos con al menos cinco a\u00f1os de hospitalizaci\u00f3n; 3) criminales alienados y extranjeros.<\/li>\n<\/ol>\n
Una vez llegaban los expedientes, tres m\u00e9dicos los revisaban y marcaban un recuadro que decid\u00eda el futuro del afectado.\u00a0Una cruz roja significaba la muerte; la azul, la vida; y un interrogante, la duda con futura revisi\u00f3n.<\/strong><\/p>\nA los primeros los recog\u00edan unos grandes autobuses grises, utilizados por Deutsche Post, el servicio de correos, que ten\u00edan la particularidad de llevar los cristales de las ventanillas tintados en negro.<\/p>\n
Al poco de ser trasladados los enfermos, las familias recib\u00edan una nueva carta informando de la defunci\u00f3n.<\/strong><\/p>\nEl destino era uno de los seis centros habilitados para su gaseamiento: Grafeneck, Hartheim, Sonnenstein, Brandenburg, Bernburg y Hadamar. En ellos se realizaba un\u00a0somero examen visual que libr\u00f3 a pocos de la inmediata muerte<\/strong>.\u00a0A los ni\u00f1os de muy corta edad se les eliminaba con inyecciones de morfina o escopolamina.<\/p>\nAunque se notificaba a la familia el traslado, no se a\u00f1ad\u00edan demasiados detalles.<\/strong> Al cabo de poco, recib\u00eda una nueva carta informando de la defunci\u00f3n y su supuesta causa, y anunciando que el cad\u00e1ver hab\u00eda sido incinerado por motivos de salud p\u00fablica.<\/p>\nEn algunos casos se a\u00f1ad\u00edan las cenizas, y en otros se daba un corto plazo para que pudieran ser recogidas por los familiares.<\/p>\n
El n\u00famero de colectivos afectados fue aumentando progresivamente.\u00a0Una directiva obligaba a m\u00e9dicos y parteras a informar de los ni\u00f1os que nac\u00edan con malformaciones<\/strong>, y poco despu\u00e9s se informaba a los padres de la existencia de unos sanatorios especiales para su cuidado y rehabilitaci\u00f3n, solicitando su autorizaci\u00f3n para trasladarlos a unos centros de los que casi nadie volvi\u00f3.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n\n
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Karl Brandt (a la derecha), junto a Adolf Hitler y Martin Bormann. Bundesarchiv, Bild 183-H0422-0502-001 \/ CC-BY-SA 3.0<\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n\n
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La oposici\u00f3n al programa de eugenesia-eutanasia<\/h3>\n
Las cartas de condolencia, por otra parte, no siempre resultaban convincentes. Algunas conten\u00edan errores de sexo o edad, y las patolog\u00edas del difunto no siempre casaban con la causa de la muerte. A veces la urna estaba vac\u00eda, o hab\u00eda dos urnas para una misma persona.<\/p>\n
La presi\u00f3n sobre el personal de los centros comenz\u00f3 a ser excesiva, y\u00a0en las poblaciones adyacentes a los sanatorios comenzaron los rumores.<\/strong><\/p>\nEn una fecha tan temprana como el 19 de marzo de 1940,\u00a0Theophil Wurm, obispo protestante de Wurtemberg, envi\u00f3 una carta al ministro del Interior pidiendo explicaciones<\/strong>. Seguir\u00edan otros, mientras las familias se mostraban cada vez m\u00e1s reacias a los traslados.<\/p>\nSin embargo, el aldabonazo a la Aktion T-4 lo puso el obispo de M\u00fcnster, Clemens August von Galen<\/strong>, en su homil\u00eda del 3 de agosto de 1941.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n\n
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El obispo Clemens August von Galen.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n
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En el serm\u00f3n, que fue reproducido en algunas parroquias de la di\u00f3cesis, dec\u00eda Von Galen: \u00abSe ha extendido la sospecha, que raya en la certeza, de que tantas muertes inesperadas entre los pacientes mentales no se deben a causas naturales<\/strong>, sino que han estado deliberadamente programadas, y que los oficiales, siguiendo el precepto seg\u00fan el cual est\u00e1 permitido destruir \u2018vidas que no merecen ser vividas\u2019, matan a personas inocentes, si se decide que estas vidas no tienen valor para el pueblo y para el Estado.<\/p>\nEs una doctrina terrible que\u00a0justifica el asesinato de gente inocente<\/strong>, que da carta blanca para matar a inv\u00e1lidos, deformes, enfermos cr\u00f3nicos, ancianos que no pueden ejercer un trabajo y los enfermos que sufren una enfermedad incurable\u00bb.<\/p>\nLa denuncia no pod\u00eda ser m\u00e1s alta y clara, e hizo mella. La oposici\u00f3n a las medidas eutan\u00e1sico-eugen\u00e9sicas arreci\u00f3, al tiempo que el nerviosismo de los ejecutivos de la Aktion T-4 aumentaba.<\/p>\n
Inmerso en la campa\u00f1a contra la URSS, Hitler no quer\u00eda ning\u00fan malestar social en la retaguardia, por lo que no le qued\u00f3 m\u00e1s remedio que suspender 'oficialmente' la operaci\u00f3n el 24 de agosto de 1941.<\/strong><\/p>\nSe llevaban para entonces registradas 70.273 v\u00edctimas. Sin embargo, recientes estudios sugieren que la operaci\u00f3n continu\u00f3 de forma encubierta y con otros m\u00e9todos.<\/p>\n
Aunque los traslados cesaron, una inyecci\u00f3n mortal, la intoxicaci\u00f3n con medicamentos o la inanici\u00f3n sustituyeron al gas.\u00a0El n\u00famero de v\u00edctimas probablemente nunca se sabr\u00e1<\/strong>, aunque muy bien podr\u00edan rondar las 200.000.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n
\n\n\n\nPublicado originalmente en La Vanguardia.<\/a><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"I primi decenni del XX secolo videro l'eugenetica, la pseudo-scienza che Francis Galton defin\u00ec come l'unico mezzo per migliorare la qualit\u00e0 genetica della specie umana, diffondersi tra le nazioni pi\u00f9 civilizzate sotto la copertura di un latente darwinismo sociale ereditato dal secolo precedente.<\/p>","protected":false},"author":4,"featured_media":183574,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"give_campaign_id":0,"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-183047","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-blog"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fundacioncarf.org\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/183047","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fundacioncarf.org\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fundacioncarf.org\/it\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fundacioncarf.org\/it\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fundacioncarf.org\/it\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=183047"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/fundacioncarf.org\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/183047\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":216309,"href":"https:\/\/fundacioncarf.org\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/183047\/revisions\/216309"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fundacioncarf.org\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media\/183574"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fundacioncarf.org\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=183047"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fundacioncarf.org\/it\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=183047"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fundacioncarf.org\/it\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=183047"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}