{"id":227078,"date":"2025-12-20T06:00:00","date_gmt":"2025-12-20T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/fundacioncarf.org\/?p=227078"},"modified":"2025-12-11T16:54:24","modified_gmt":"2025-12-11T15:54:24","slug":"mapas-de-esperanza-papa-leon-xiv-carta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fundacioncarf.org\/en\/mapas-de-esperanza-papa-leon-xiv-carta\/","title":{"rendered":"\u00abDesigning New Maps of Hope,\u00bb Apostolic Letter of Pope Leo XIV"},"content":{"rendered":"\n

En esta carta apost\u00f3lica, el papa Le\u00f3n XIV<\/a> nos habla de la educaci\u00f3n como \u00abun acto de esperanza y una pasi\u00f3n que se renueva porque manifiesta la promesa que vemos en el futuro de la humanidad\u00bb. Como nos record\u00f3 en su Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica Dilexi te<\/a><\/em>, la educaci\u00f3n \u00abha sido siempre una de las expresiones m\u00e1s altas de la caridad cristiana\u00bb. El mundo necesita esta forma de esperanza.<\/p>\n\n\n\n

En este contexto, el Santo Padre pide a las comunidades educativas: \u00abdesarmen las palabras, levanten la mirada, custodien el coraz\u00f3n\u00bb.<\/p>\n\n\n\n

1. Pr\u00f3logo<\/h2>\n\n\n\n

1.1<\/strong>. Dise\u00f1ar nuevos mapas de esperanza. El 28 de octubre de 2025 se cumple el 60\u00ba aniversario de la Declaraci\u00f3n conciliar Gravissimum educationis<\/em> sobre la extrema importancia y actualidad de la educaci\u00f3n en la vida del ser humano. Con ese texto, el Concilio Vaticano II<\/a> record\u00f3 a la Iglesia que la educaci\u00f3n no es una actividad accesoria, sino que constituye el tejido mismo de la evangelizaci\u00f3n: es la forma concreta con la que el Evangelio se convierte en gesto educativo, relaci\u00f3n, cultura. Hoy, ante los r\u00e1pidos cambios y las incertidumbres que desorientan, ese legado muestra una sorprendente solidez. <\/p>\n\n\n\n

All\u00ed donde las comunidades educativas se dejan guiar por la palabra de Cristo, no se retiran, sino que se relanzan; no levantan muros, sino que construyen puentes. Reaccionan con creatividad, abriendo nuevas posibilidades para la transmisi\u00f3n del conocimiento y del sentido en la escuela, en la universidad, en la formaci\u00f3n profesional y civil, en la pastoral escolar y juvenil, y en la investigaci\u00f3n, porque el Evangelio no envejece, sino que \u00abhace nuevas todas las cosas\u00bb (Ap<\/em>. 21,5). Cada generaci\u00f3n lo escucha como una novedad que regenera. Cada generaci\u00f3n es responsable del Evangelio y del descubrimiento de su poder seminal y multiplicador.<\/p>\n\n\n\n

1.2<\/strong>. Vivimos en un entorno educativo complejo, fragmentado y digitalizado. Precisamente por eso es sabio detenerse y recuperar la mirada sobre la \u00abcosmolog\u00eda de la paideia<\/em> cristiana\u00bb: una visi\u00f3n que, a lo largo de los siglos, supo renovarse e inspirar positivamente todas las poli\u00e9dricas facetas de la educaci\u00f3n. Desde sus or\u00edgenes, el Evangelio ha generado \u00abconstelaciones educativas\u00bb: experiencias humildes y fuertes a la vez, capaces de leer los tiempos, de custodiar la unidad entre la fe y la raz\u00f3n, entre el pensamiento y la vida, entre el conocimiento y la justicia. Han sido, en la tormenta, un ancla de salvaci\u00f3n; y en la bonanza, una vela desplegada. Un faro en la noche para guiar la navegaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n

1.3<\/strong>. La Declaraci\u00f3n Gravissimum educationis<\/em> no ha perdido fuerza. Desde su recepci\u00f3n ha nacido un firmamento de obras y carismas que a\u00fan hoy orienta el camino: escuelas y universidades, movimientos e institutos, asociaciones laicales, congregaciones religiosas y redes nacionales e internacionales. Juntos, estos cuerpos vivos han consolidado un patrimonio espiritual y pedag\u00f3gico capaz de atravesar el siglo XXI y responder a los retos m\u00e1s apremiantes. Este patrimonio no est\u00e1 inmovilizado: es una br\u00fajula que sigue indicando la direcci\u00f3n y hablando de la belleza del viaje. Las expectativas actuales no son menores que las muchas a las que se enfrent\u00f3 la Iglesia hace sesenta a\u00f1os. <\/p>\n\n\n\n

M\u00e1s bien se han ampliado y se han vuelto m\u00e1s complejas. Ante los muchos millones de ni\u00f1os en el mundo que a\u00fan no tienen acceso a la educaci\u00f3n primaria, \u00bfc\u00f3mo no actuar? Ante las dram\u00e1ticas situaciones de emergencia educativa provocadas por las guerras, las migraciones, las desigualdades y las diversas formas de pobreza, \u00bfc\u00f3mo no sentir la urgencia de renovar nuestro compromiso? La educaci\u00f3n \u2013como record\u00e9 en mi Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica Dilexi te<\/em>\u2013 \u00abha sido siempre una de las expresiones m\u00e1s altas de la caridad cristiana\u00bb [1]. El mundo necesita esta forma de esperanza.<\/p>\n\n\n\n

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